31 de enero de 2012

Navarra respalda la investigación del franquismo

El Parlamento de Navarra manifestó este lunes su "pleno apoyo" a la investigación judicial de los crímenes cometidos por el franquismo. Ese respaldo se produjo a través de una declaración institucional que presentó el grupo Izquierda-Ezkerra, compuesto por IU y Batzarre, y que apoyaron el PSOE navarro, Bildu y Na-farroa Bai. El PP y UPN, en cambio, lo rechazaron. El único punto de la resolución que salió adelante fue el primero, ya que los otros dos, que expresaban un respaldo explícito a Baltasar Garzón, no se aprobaron porque los grupos nacionalistas se abstuvieron. En el texto, los grupos consideran que "hay que cerrar las heridas, hay que hacerlo sin odio, sin venganza, pero con justicia", por lo que "hay que legar a las generaciones futuras un relato histórico institucional" acerca del franquismo, "basado en la verdad, justicia, reparación moral y que extraiga la gran enseñanza de aquella tragedia: nunca más y para nadie aquellos horrores". El portavoz de Izquierda-Ezkerra en el parlamento foral, José Miguel Nuin, lamentó que la derecha navarra no respaldara la iniciativa. "Siguen sin romper con lo que fue la dictadura y lo que significó. Es algo lamentable y censurable", aseguró en declaraciones a este diario. Ana Beltrán, representante del PP, aseguró que "no son momentos para hablar del pasado, no es oportuno volver al pasado y levantar viejas heridas".Público

Vídeo-Alberto Garzón de IU a Cristóbal Montoro del PP: "Su Gobierno está actuando como el consejo de administración de los bancos"

En primer lugar, por supuesto, desde la educación, desde nuestro grupo queremos desearle al señor Montoro en esta etapa todos los aciertos que puedan beneficiar a la sociedad española, a pesar de que es obvio que mantenemos una diferencia ideológica más que notable. Precisamente por esta razón, yo diría que las medidas que ha aplicado, el camino que ha empezado a recorrer este Gobierno y este ministerio en particular son la mejor senda para acabar estrellados y con una crisis aún más grave. La subida de impuestos a las clases medias, las llamadas constantes a la moderación salarial que se hacen también desde el Ministerio de Trabajo y la renuncia a la inversión pública lo único que van a conseguir es disminuir la demanda, el consumo, la inversión, perjudicar el crecimiento económico y paradójicamente, como bien se sabe, incrementar los problemas de déficit público. Por eso, si seguimos esta senda no nos quedará más remedio, desgraciadamente, que mirar nuestro futuro en el presente de Grecia, en un presente dramático por todo lo que está significando. Usted, señor Montoro, ha hablado de recortes, aunque luego ha hablado de austeridad, pero yo prefiero llamarlo recortes porque en última instancia eso es lo que son. Sorprende también que haya hablado de urgencia en la materialización de esos recortes y sorprende, de hecho, que al final los presupuestos se determinen después de las elecciones andaluzas. Si hay tanta urgencia, ¿no es bastante paradójico desde sus coordenadas ideológicas que esos presupuestos se pospongan? ¿No está insinuando acaso que los españoles pueden seguir sufriendo hasta que, por intereses partidistas, pasen las elecciones andaluzas? Es una paradoja que quisiera hacer notar. En cuanto a los recortes, su ministerio ha congelado el sueldo de los funcionarios y el salario mínimo interprofesional. Eso no solo va a deteriorar la capacidad adquisitiva de la población, sino que además va a perjudicar las ventas de las pequeñas y medianas empresas que generan en torno al 80 por ciento del empleo en este país. Por lo tanto, si seguimos con ese mantra de la moderación salarial y de los recortes en inversión pública, ¿quién va a comprar los productos de las pequeñas y medianas empresas? Supongo por sus declaraciones que usted intuye que las empresas van a reinvertir los mayores beneficios que van a tener por rebajas fiscales, por ejemplo. Pero quiero recordarle que en el año 2009 el 50 por ciento de la renta empresarial de las sociedades españolas no financieras se dedicó a repartir dividendos, lo que significa que las empresas no están reinvirtiendo sus beneficios sino repartiéndoselos. Y es coherente con la teoría económica porque sencillamente no hay mercado para comprar, por tanto las pequeñas y medianas empresas prefieren no destinar esos supuestos ingresos añadidos a la reinversión. Lo que tenemos que decir es que hay un problema de demanda y no se va a solucionar por más que se sigan haciendo rebajas fiscales a las empresas. Si se mantienen en esta política de recortes, en esa senda de austeridad, lo más probable es que dentro de unos cuantos meses usted vuelva a comparecer aquí para hacer otra nueva senda de recortes y más recortes, dando otra vuelta de tuerca exactamente igual que está haciendo Grecia y que están haciendo otros países europeos con nulo éxito. Nulo éxito, por supuesto, para la gran mayoría de la población, pero sí con cierto éxito para determinados sectores que se benefician de las privatizaciones, de las liberalizaciones, de las rebajas de impuestos en definitiva. Su ministerio ha reconocido que ha subido los impuestos, pero se celebra que el esfuerzo ha recaído sobre los más pudientes. Yo disiento; aunque le reconozco que la subida del IRPF es más justa desde el punto de vista de la justicia fiscal que la subida posible del IVA, lo que es falso es que el sistema fiscal español sea en la práctica progresivo. Usted bien sabe que técnicamente sí lo es, pero que de facto, por todos los agujeros fiscales que existen, el sistema es regresivo en la práctica. Esto significa que tenemos agujeros fiscales en forma de deducciones, de fraude fiscal de toda naturaleza, evasión y elusión fiscal, que tenemos paraísos fiscales y que, por lo tanto, las reformas que ustedes han aplicado para subir los impuestos no afectan para nada a las clases altas que son las que usted ha argumentado que van a hacer el esfuerzo. De hecho, esta circunstancia explica que esta subida de impuestos que se hace sobre las clases medias al final sea para compensar la pérdida de esfuerzo que están haciendo las grandes empresas y la gran banca. De hecho, su Gobierno no ha tocado el impuesto sobre sociedades, a pesar de que es un agujero fiscal muy importante. Usted sabe, con todas las deducciones fiscales que existen en este impuesto, que al final con el tipo efectivo que acaban pagando las empresas, especialmente las grandes empresas, se contribuye muy poco a las arcas del Estado. La flexibilidad en materia de contabilidad, todas las deducciones que existen al final hacen que el tipo efectivo baje al 20 por ciento para las empresas y que, si solo tienes en cuenta las diez empresas más grandes, al final el tipo efectivo es del 15 por ciento. Esa es la realidad del impuesto sobre sociedades. Si esas diez empresas —por ejemplo, las más grandes— pagaran no ese 15 por ciento de tipo efectivo, sino el 30 por ciento que les correspondería por el tipo general, el Estado ingresaría 5.000 millones de euros más. Eso es un agujero fiscal; no hacía falta subir el impuesto sobre sociedades, sino sencillamente corregir todas esas distorsiones que hacen que al final las grandes empresas evadan, legalmente, los impuestos; amén de ilegalmente. En cualquier caso, también hablando de deducciones, su ministerio ha hecho la deducción por la vivienda celebrando que es una ayuda a la vivienda, a los españoles para el acceso a la misma. Lo cierto es que esta ayuda también es regresiva y es una ayuda encubierta a los bancos. Es regresiva porque se benefician de ella fundamentalmente las clases altas. Según la Agencia Tributaria, las rentas mayores de 600.000 euros al final lo que acaban es deduciéndose por importe el doble que aquellas rentas que son mileuristas. Todo ello son ingresos que el Estado deja de ingresar. Es dinero que deja de ingresar el Estado. De hecho, también es otro agujero negro por el que se escapa el dinero de todos los españoles y que, en última instancia, hay que compensar de otra forma para mantener el Estado del bienestar. Esos agujeros son los que explican después que haya que hacer subidas de impuestos pero, eso sí, a otros sectores. Por tanto, si su Gobierno y usted quisieran ayudar de verdad en el problema de la vivienda podría comentarle a su compañero y ministro señor De Guindos sencillamente que pusiera en alquiler muy barato aquellas viviendas que son ya propiedad de aquellas entidades salvadas por el FROB, que eso directamente se puede hacer hoy mismo y eso sí que hace mención a los problemas reales de la ciudadanía española. Seguimos hablando de agujeros fiscales: el fraude fiscal. ¿Cómo vamos a combatir mejor el fraude fiscal con una tasa de reposición del 10 por ciento? Estamos disminuyendo los efectivos que van a combatir ese fraude fiscal. No tiene sentido cuando se está haciendo bandera del fraude. Parece, mejor dicho, que no hay un interés del Gobierno por perseguir de forma efectiva y eficiente este fraude fiscal. Lo mismo ocurre con los paraísos fiscales. Si queremos luchar contra ellos podemos hacerlo desde la propia España, sencillamente porque en nuestro régimen jurídico, en el impuesto sobre sociedades, existe una figura jurídica —la empresa de tenencia de valores extranjeros— que hace que España funcione como paraíso fiscal para otros países. No podemos contribuir a que España sea un paraíso fiscal dentro de la economía mundial. Sabemos también que el 75 por ciento del fraude fiscal lo generan las grandes empresas y las grandes fortunas, así que le insto a que su Gobierno adopte el compromiso de centrarse en esas grandes empresas y esas grandes fortunas en la lucha contra el fraude. Nos hacemos eco de su propuesta sobre la limitación del dinero en efectivo y sugerimos —como hacen los inspectores de Hacienda— que sea de 1.000 euros, que es lo que ellos recomiendan para tener una recaudación de hasta 26.000 millones de euros. Pero ahora bien, es notable —y lo sabemos todos— que España necesita ingresos, y esto es una reforma fiscal que, aunque usted diga que está en contra de la subida de impuestos, es un incremento de los mismos y, por lo tanto, hemos recuperado ingresos. Pero la clave es, ¿para qué queremos los ingresos? ¿En qué se traduce este esfuerzo que se le está pidiendo a los ciudadanos, a la mayoría de la población y fundamentalmente a las clases medias? ¿A qué se va a dedicar? ¿Se va a dedicar acaso a un plan de empleo público que regenere la actividad económica, que recupere el crecimiento económico y que nos permita ingresar más dinero en las arcas públicas? ¿O por el contrario, como parece deducirse de sus palabras y sus políticas, se va a dedicar directamente a meter ese dinero, ese incremento del esfuerzo que se le pide a los ciudadanos directamente a depositarlo en el bolsillo de los bancos? Porque eso es al final pagar a los acreedores y a los tenedores de deuda pública, y sabemos que al final muchos de esos bancos están comprando deuda pública con dinero muy barato del Banco Central Europeo, están especulando con el dinero público y nos están prestando un dinero que debería haber venido por la vía de los impuestos. En definitiva, este Gobierno está pidiendo muchos esfuerzos a los españoles, pero no les está diciendo explícitamente para qué, porque no se habla de empleo en esta reforma, se está hablando sencillamente de pagar a los acreedores, de meter dinero en el bolsillo de los bancos. De esta forma su Gobierno, y permítame que sea tan directo, está actuando sencillamente como el consejo de administración de los bancos. En este sentido, me consta que en su Gobierno, de hecho, ya hay ministros con experiencia en esa labor. No en vano, los grandes beneficiarios de esta crisis y de las medidas anticrisis son los bancos, que no se van a ver afectados por los impuestos. No se está luchando contra sus estrategias de planificación fiscal, por la que al final dejan de pagar los impuestos que corresponde, de hecho, están beneficiándose de ayudas alegremente por todo el Estado; incluso en su declaración previa, los planes de pensiones es, en última instancia, una ayuda a los planes de pensiones privados gestionados, por supuesto, por la banca privada. Aprovecho también para felicitar a la Mesa del Congreso por haber suprimido las aportaciones a los planes de pensiones privados, que es algo que nosotros exigimos en el debate de investidura. Pero mientras se está ayudando a la gran banca, mientras se está haciendo que esta banca se beneficie de las medidas anticrisis —y que ya se benefició del germen de la crisis—, lo cierto es que estas entidades —y voy a ser muy directo— practican terrorismo financiero expulsando a la gente de sus casas, practica terrorismo financiero abusando en los contratos que suscriben con los clientes, cuando estos no tienen sencillamente ni idea de lo que están firmando, y ahí tenemos todas las resoluciones judiciales que así lo confirman. También hacen terrorismo financiero cuando chantajean a una sociedad al completo a través de todos los mecanismos financieros que bien conocemos y que en última instancia obligan y determinan a los gobiernos a aplicar su política económica, cuando a los bancos no los ha votado nadie. En este sentido, insto al Gobierno a que recupere la dignidad de los españoles, invirtiendo esa relación, ayudando a las familias y a las pequeñas y medianas empresas en vez de a la banca. Por cierto, esto tiene consecuencias económicas, pues si ayudamos a las familias y a la pequeña y mediana empresa resolvemos o comenzamos a resolver el gran problema de este país, que no es la deuda pública, sino la deuda privada. Por lo tanto, lo que necesitamos no es seguir ayudando a una banca que continuamente —y porque no se regula su espacio financiero— sigue especulando. Necesitamos ayudar a las familias, necesitamos ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a la economía real, y eso solo lo podemos hacer invirtiendo esta senda, cambiando este camino que ha empezado a recorrer este Gobierno. Estamos viendo la experiencia de Grecia; no hablamos de fe en la posibilidad de aplicación de estas reformas, hablamos de hechos históricos, hablamos de hechos muy concretos, experiencias que tenemos muy recientes, como el caso de Grecia, que lleva dos años aplicando recortes y que, de hecho, acaba ingresando menos de lo que gasta, mucho menos. Está peor que cuando empezó a hacer los recortes. Por lo tanto, para terminar, le insto —ya que usted quiere o le gustaría meter en la cárcel a aquellos administradores públicos que no cumplan con el presupuesto— a cambiar esa lógica y hacer todo lo posible para que paguen aquellos que no están pagando los impuestos, aquellos que defraudan, aquellos que especulan con la economía de nuestro país y, en última instancia, con las familias y con la vida de las personas que es, en definitiva, lo que a nosotros nos preocupa. http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/5963-alberto-garz%C3%B3n-a-crist%C3%B3bal-montoro-su-gobierno-est%C3%A1-actuando-como-el-consejo-de-administraci%C3%B3n-de-los-bancos.html

30 de enero de 2012

¿Por qué no estalla este país con 5.273.600 parados?

Esa es una pregunta que se hacen en otros países. Parece incomprensible que con esa cantidad de parados –casi el 23%—haya una calma chicha como si hubiera pleno empleo. Sólo preocupación, pero ninguna acción. Unos datos que como dice Cayo Lara, chorrean sangre. Y sin embargo no movilizan a casi nadie. Que hay mucho parados, muchas familias que están sufriendo esta plaga no me cabe la menor duda, que gran parte de la clase media ha pasado a ser clase baja y que de ésta muchos han pasado a la indigencia, tampoco. Y ¿cómo se aguanta tanto, sin hacer una revolución?
Las razones son varias, a mi modo de ver: Nos han ido inoculando en vena la complacencia ante situaciones más desfavorables, de tal forma que nos preparan para tiempos peores sin que nos demos cuenta. El miedo a empeorar más, es una de las causas. Ahí juegan un papel fundamental, los políticos, economistas e intelectuales que pertenecen al neoliberalismo y que están empeñados en que este país convierta a los trabajadores en esclavos. Otra es la complacencia, el pasotismo, la aceptación de la situación como algo inevitable y que al no tener solución, no vale la pena luchar por cambiarla. Totalmente falso. También juega un papel importante, la economía sumergida. Aquí, muchos profesionales liberales trabajan sin facturar y, sobre todo, la situación del mercado laboral hace que muchos trabajadores acepten empleos sin darse de alta y sigan figurando como parados. La responsabilidad de las empresas es total, porque la situación obliga a que los trabajadores traguen si quieren trabajar, ya que una exigencia de normalizar la coyuntura, en la mayoría de los casos, llevaría a que no fueran contratados. Y, otra razón importante es que la familia juega un papel protector fundamental. De tal forma que, muchos jóvenes, después de haberse independizado, ante su salida forzosa del mercado laboral, vuelven a su casa, donde sus padres les acogen y les ayudan a sobrellevar esta situación. Con lo que este trance grave se palía y disminuye el efecto negativo que debería provocar el desempleo. Todo una mezcla que colabora con el sistema, de tal forma que se soporta una situación que debería ser insoportable. Pero se está llegando al límite. Mientras esa confianza que decía Rajoy que iba a insuflar a Los Mercados ni se la ve ni se la espera, la situación empeora, y lo hace porque siguen empeñados en recortar el déficit por la parte débil (podrían hacerlo aumentando los ingresos con impuestos y tasas a los poderosos) o porque no se actúa con medidas que reactiven el mercado. Se tira el dinero para levantar bancos que han medio-quebrados sin exigirles su principal obligación, que ese dinero sirva, no para especular sino para hacer fluir el crédito a las medianas y pequeñas empresas que son las que generan el 80% de los puestos de trabajo, y para evitar que los clientes individuales sufran situaciones críticas. Y ahora se echa la culpa a la “rigidez del mercado laboral”, parece que después de diversas reformas laborales, se trata de hacer otra más cuya razón fundamental sea poder despedir más barato, y no crear empleo. Todo puede llegar a su límite, y da la impresión de que no queda mucho. Luego, cuando la situación sea insoportable vendrán los llantos y quebrantos y seguramente no habrá vuelta atrás. Salud y República Publicado en http://rafa-almazan.blogspot.com/2012/01/por-que-no-estalla-este-pais-con.html

Un análisis de las revueltas árabes. Puntualizaciones a las críticas en torno a las revueltas árabes

En política internacional hay sucesos, en su momento desapercibidos, cuyo verdadero alcance solo se mide con el paso de los años, incluso decenios. Al contrario, hay incidentes que, por su impacto inmediato, se magnifican y prelu- dian efectos globales que finalmente nunca se cumplen. Finalmente, hay acontecimientos que, por su relevancia y extensión geográfica y temporal, marcan un antes y un después y generan una serie de consecuencias difíciles de prever pero de indudable significación. Y, no menos importante, tienen la virtud de desnudar viejos clichés y de dejar en evidencia discursos anclados en ajadas certezas que ya no son ni volverán a ser. Las revueltas árabes entran, sin duda, y por méritos propios, en esta última categoría. La revolución en Túnez, que tuvo una puntual pero fugaz réplica en Argelia, pilló a todo el mundo desprevenido. Al primero, al propio régimen, para el que no entraba ni en sus peores pesadillas la imagen que conmocionó al mundo hace hoy un año: El dictador Ben Ali huyendo del país para refugiarse en Arabia Saudí. Ni las agencias ni los grandes medios internacionales supieron leer entre líneas que el hartazgo de los tunecinos había cruzado el Rubicón. El Estado francés, como antigua metrópoli y, por extensión Occidente, trataron hasta el último momento de salvar a su hombre en Túnez, con lo que sus dirigentes volvieron a quedar a la altura del barro ante el mundo árabe. Un «error de cálculo» que tendría a su vez consecuencias en futuros escenarios de revuelta. Tras el estallido de la revolución en Egipto, EEUU y sus aliados tenían ya la lección aprendida y no dudaron en abando- nar a su suerte al rais Hosni Mubarak, quien, como en el caso de Ben Ali, nunca había sido reconocido hasta entonces y de forma tan unánime con el apelativo de dictador. La opinión publicada en Occidente -con honrosas excepciones, entre ellas la de este diario- se limitaba a lo sumo a perdonarle sus excesos en nombre del «antiterrorismo» y del estratégico acuerdo con Israel. Viendo a los suyos liderando las protestas en la Plaza Tahrir -antes en el Zoco de Túnez- la izquierda europea mostró casi sin fisuras -si exceptuamos a un puñado de intelectuales afectos a las teorías conspirativas- su satisfacción por el triunfo de la calle árabe y, a lo más, denunciaba la hipocresía de sus propios gobernantes, que acababan de «descubrir» a los dos viejos criminales. Para entonces, la suerte del «Faraón» estaba echada y el uso de la represión contra los manifestantes y su cascada de tardías promesas de reforma fueron su tumba política. Mientras Washington trataba por todos los medios de forzar una transición ordenada, promoviendo el posicionamiento de los militares como gendarmes del proceso, la bautizada como Primavera Árabe se extendía como la pólvora. En efecto dominó, los pueblos árabes se van levantando contra sus dirigentes. Los quebraderos de cabeza para las principales potencias son una constante pero estas ya han aprendido la lección: defienden genéri- camente las reformas y, en su caso, promocionan unas revueltas y callan de manera cómplice en la represión de otras, según sea el cálculo geopolítico. Yemen y Marruecos revelan, con sus diferencias de grado, la primera opción. Bahrein, donde la revuelta popular en defensa de la democracia y del final de la opresión contra la mayoría chií, fue salvajemente reprimida, es el perfecto ejemplo de la segunda. Y en esas entra en juego el escenario libio. Gadafi, quien pese a su condición de «paladín antiimperialista» no dudaba en enero en ofrecer ayuda, incluso militar, a su amigo Ben Ali -el defensor de Occidente en el norte de África-, no duda en reprimir una protesta en Bengasi por el aniversario de la matanza en 1996 de cientos de islamistas en la cárcel de Abu Salim. Como ocurrió con la inmolación a lo bonzo del joven tunecino Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010, nada hacía presagiar que la represión de esa protesta iba a ser el desencadenante de una revuelta que tuvo su origen y su plaza fuerte en la capital de la siempre rebelde Cirenaica pero que tuvo sus réplicas en otros puntos del país. Nada o todo lo presagiaba y, sin duda, la escasa visión del coronel Gadafi, quien respondió con amenazas de grueso calibre -llegó a anunciar que emularía en Bengasi la entrada triunfal de Franco en Madrid- de «exterminio total de las ratas» fue aprovechada al vuelo por las potencias occidentales. Estas, capitaneadas por el Estado francés, aprovecharon a la perfección el escenario de la revuelta -sí, revuelta- libia para, literalmente, matar varios pájaros de un tiro. De un lado, ajustaban cuentas con un antiguo enemigo devenido aliado de última hora pero biográficamente imprevisible. De otro, y a través de una conscientemente larga campaña de bombardeos, distraían la atención de otros escenarios de revuelta problemáticos para sus intereses -Yemen, Bahrein, Arabia Saudí, Jordania-. Y, finalmente, trataban de congratularse con la opinión pública árabe. La crisis Libia desconcierta a parte de la izquierda antiimperialista europea, que se erige en defensora del régimen siguiendo el adaggio de que «los hostigados por mis enemigos son buenos por naturaleza». Esta línea argumental, que se verá sin duda reforzada con las imágenes del linchamiento público de Gadafi, se basa en tres ideas-fuerza, a cual más infantil desde la perspectiva del estudio de las revoluciones en la historia e, incluso, en el sentido leninista del término. La primera busca negar legitimidad a la revuelta precisamente por la intervención abierta y descarada de Occidente y de otros actores y potencias regionales. Obvia, en cualquier caso, que toda revolución es, desde la noche de los tiempos, escenario preferente de intervenciones e injerencias de parte. La injerencia no desvirtúa por principio una experiencia revolucionaria. Busca condicionarla y dirigirla, pero no es el factor que niega o, que en su ausencia, da legitimidad a una revuelta. No lo hizo, por ejemplo, el apoyo soviético a la lucha por la independencia argelina hace medio siglo. Pensar en un proceso revolucionario como un escenario virginal y libre de presiones y de compromisos tácticos es no ya infantil sino irracional. Hubo quien sostuvo esa tesis para denunciar a los revolucionarios rusos con motivo de la firma con Alemania de la paz de Brest-Litovsk en 1918. La segunda línea argumental presentaba el índice de desarrollo humano en Libia -superior, indudablemente, al de sus vecinos Egipto y Túnez- como prueba de fuego contra la legitimidad de las protestas. Otro craso error que vincula automáticamente la situación de pobreza con las expectativas revolucionarias. Cuando el propio Lenin -qué no decir de Marx- ya negaban ese automatismo de manual, arrumbado además por la historia de los últimos decenios. ¿A qué esperan los africanos para levantarse? ¿A morirse, más, de hambre? La revuelta en Libia nace sin duda de la corrupción creciente del régimen -insisto, del régimen- y de la convicción, en buena parte de la población, de que la ingente riqueza petrolera del país debería dar para mucho más que para mantener un sistema de clientelismo rentista. El tercer argumento destacado por los que se han dedicado a negar la existencia de revuelta alguna ponía el acento en su alcance real. Otro error de percepción. Los que participaron en las protestas del Zoco de Túnez o de la Plaza Tahrir de El Cairo no eran sino una pequeña minoría del país, sin duda la más activa, pero una minoría. Excede del objetivo de este artículo volver a recuperar los estudios sobre el papel de las vanguardias en todas las revolu- ciones que han sido. Basta con destacar que, también en el caso libio, todo apunta a que, junto con el indudable impacto de la campaña sostenida de bombardeos aliados, fue la escasa afección al régimen por parte de la mayoría silenciosa del país la que condenó al régimen del coronel. Este último aspecto nos remite a una cuarta cuestión que ha quedado en evidencia en los procesos políticos tunecino y egipcio y que ha sido utilizada por parte de esa izquierda occidental como arma arrojadiza en el caso libio: El papel del islamismo político en estas revueltas. Para algunos, el triunfo de los Hermanos Musulmanes en Egipto y Túnez supone una traición de la revolución. Sin pretender minimizar las diferencias ideológicas insalvables con el islamismo, lo que no es de recibo es ignorar que esa posición política es a día de hoy si no mayoritaria sí la más organizada y anclada socialmente en esos países. En parte, indudablemente, porque bien se encargó Occidente en su día de arramblar con todas las experiencias de transformación social en el mundo árabe. Pero también, y conviene destacarlo, por errores de la propia autodenominada «izquierda arabista». ¿O es que nos hemos olvidado de que los islamistas palestinos de Hamas vencieron con rotundidad al histórico Al-Fatah en unas elecciones democráticas en 2006? Más allá de lo que se pueda pensar del auge de esta opción político-religiosa y del interés de algunas potencias regionales -desde Turquía hasta Arabia Saudí, pasando por Qatar- en que eso ocurra, lo que ya no es de recibo, desde una posición de honestidad revolucionaria, es lo que hizo esa «izquierda» al utilizar el fantasma occidental de Al-Qaeda para criminalizar a la insurgencia libia. Resultaba cómico pero muy sintomático ver cómo los mismos que acusaban a otros de alinearse con la intervención de las potencias occidentales en Libia se hacían eco de informes de esas mismas potencias que criminalizaban a los islamistas libios relacionándolos con Bin Laden. Sólo les faltó imputar a algún libio los ataques del 11-S. Todas estas consideraciones sirven, salvando las distancias y las circunstancias peculiares de cada país, para arrojar luz en el debate sobre Siria. En este último caso asoma, además, una última contradicción, y es la referente a las críticas al carácter armado de la revuelta. Como si, objetivamente, el hecho de que un grupo opositor tome las armas lo invalide per se. Toda una muestra de «seudopacifismo» equiparable a la que mantienen las potencias occidentales y sus voceros mediáticos, siempre pioneros a la hora de condenar la violencia que no provenga del Estado y su monopolio legal y que, ciertamente, callan, cuando no apoyan abiertamente o directamente protagonizan, el uso de la fuerza contra regímenes enemigos. Esta última y todas las anteriores son incongruencias que les retratan a ellos, no a los que, sin chuparnos el dedo, defendemos el derecho de los árabes a luchar por su futuro. También en Siria, donde sin obviar la complejidad de la situación -sectarismo creciente por ambos bandos, injerencia cada vez más descarada, riesgo de intervención extranjera directa, política desinformativa occidental oficial-, apoyamos las legítimas ansias de cambio de una población cansada de soportar la arbitrariedad de un poder que, con el ropaje de un arabismo socialista olvidado hace décadas en el cajón de la Historia, se ha convertido en un régimen dinástico y apoyado en una minoría que -al igual que Bahrein, pero al revés- no duda en mostrar el palo de la represión más salvaje y escudarse en la zanahoria del miedo a que estalle el polvorín de Oriente Próximo. Y ello pese a las críticas de cierta izquierda que, por nostalgia geopolítica -serían capaces de sostener que la implosión del socialismo real en el este europeo fue en realidad una revolución de colores-, han hecho suya la frase del que fuera presi- dente de EEUU Franklin D. Roosevelt al referirse al dictador nicaragüense Somoza: «Puede que sea un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta».Dabid LAZKANOITURBURU Responsable de la sección de Mundua de GARA. GARA

29 de enero de 2012

Cuba en el umbral de una nueva época

Carlos Figueroa Ibarra -------------- Año nuevo en La Habana. Momentos después de las doce de la noche del 31 de diciembre de 2011 y luego de abrazar a mis seres queridos, he salido al portal de la vetusta casa que habita mi familia política en el barrio de Luyanó. La gente del barrio también ha salido a los portales y balcones de las casas decrépitas que recuerdan una belleza ya ida. Algunos tiran cubetadas de agua hacia la calle para espantar a los malos espíritus y para que el año nuevo sea propicio. La música de salsa retumba en todo el vecindario, mientras es posible escuchar los 21 cañonazos con los cuales se saluda al nuevo año desde la Fortaleza de La Cabaña. Los barcos en el puerto de La Habana, relativamente cercano al populoso barrio en donde he pasado los últimos días, suenan sus sirenas dándole a la noche un paradójico aire melancólico porque contrasta con la algarabía que hacen los ruidosos habitantes del lugar. En las puertas de alguna de las casas de la calzada de Luyanó en donde me encuentro, veo que hay una pequeña fogata en la que se incendia todo aquello que se quiere desechar del año que ya se fue. Año nuevo en Luyanó, barrio ancestral de mi familia en Cuba, junto con Regla uno de los dos "barrios rojos" desde antes de la revolución de 1959. Zona de influencia política del que fuera el partido comunista de Cuba, el Partido Socialista Popular. No podía ser de otra manera. Luyanó y Regla fueron barrios de estibadores y obreros portuarios, parte importante de la clase obrera cubana durante la primera mitad del siglo XX. Recostado en el barandal del portal veo venir caminando por la calle de Guasabacoa a dos muchachas, una de ellas de pantalones ajustados, andar majestuoso y ombligo a la vista. Cada una de ellas jala una maleta con ruedas encabezando una pequeña comitiva que le da la vuelta a la manzana. Esto quiere decir que esperan que el año que se inicia les traiga el viaje que ellas tanto desean. Y en la Cuba de hoy, esa Cuba que sobrevive a 53 años de bloqueo y agresiones estadounidenses, viajar casi siempre quiere decir migrar. Mientras admiro el sinuoso andar de las muchachas cubanas maleta en mano, reflexiono sobre ese migrar "al yuma" (al norte) que forma hoy parte importante de la vida cotidiana en Cuba. Cuba ha vivido con severas limitaciones durante los 53 años de su revolución. Errores de conducción de la dirigencia cubana explican estas limitaciones. Pero me parece un análisis ideologizado, soslayar que esas dificultades proceden sustancialmente del bloqueo terrible al que ha sido sometida la isla desde Washington. Cuba tuvo que bregar con la suspensión de compras de azúcar, su principal exportación, desde los primeros tiempos de la revolución. Cuba tiene que comprar medicinas a alto precio porque los Estados Unidos de América no se las han vendido. Algunos farmers han logrado conseguir vender alimentos a Cuba después de trabajosas negociaciones y al estricto contado. Las empresas estadounidenses tienen prohibido realizar transacciones con Cuba. Las que no lo son enfrentan severas sanciones si realizan negocios con Cuba. El turismo estadounidense a la isla está prohibido y fuertemente multado. Y en todo este contexto a Cuba se le vino abajo el 80% de su comercio exterior cuando la Unión Soviética y toda su periferia se derrumbó en 1991 por su podredumbre interna. Y si todo esto fuera poco, la isla ha tenido que enfrentar la constante actividad terrorista que han propiciado los exiliados cubanos y la CIA. Según fuentes estadounidenses, desde 1997 el Departamento de Estado ha erogado 201 millones de dólares para financiar actividades subversivas en la isla. Fidel Castro ostenta el Record Guiness de atentados fallidos en estos 53 años: 638. Así como lo lee estimado lector o lectora: seiscientos treinta y ocho. Y lo del Record Guinness no es broma. Cifra que habla de la eficacia de los servicios de inteligencia cubanos y en menor medida de la torpeza de los conspiradores. Con todas estas limitaciones, obviamente hay mucha gente que se quiere ir del país. ¿Cómo retener por ejemplo a una mano de obra altísimamente calificada con salarios de a lo sumo 50 o 60 dólares mensuales? No obstante, no olvidemos que en los años pasados entre 300 y 400 mil centroamericanos (particularmente oriundos del triángulo norte) intentan llegar a Estados Unidos de América pasando por México. Y en México la cifra anual de migrantes ha oscilado entre 300 y 500 mil personas. Pero mexicanos y centroamericanos no tienen los privilegios migratorios que Washington ha concedido a los cubanos. Si un cubano llega poner un pie dentro de los Estados Unidos de América, pronto conseguirá el "green card" y trabajo, y a los dos años puede estar de regreso visitando a sus familiares. Año nuevo en Cuba. Un año más de penurias. Pero también de resistencia. Fidel y Raúl Desde 1996 por motivos familiares he viajado a Cuba muchas veces. Mi perspectiva de lo que en la isla sucede es la de un asiduo visitante que se va a vivir a alguno de los barrios de La Habana y que platica con familiares, amigos y conocidos. Que lee permanentemente con atención cuanto material le llega a las manos, con mayor razón los que puede obtener durante sus estancias en el país. No es la perspectiva de quien vive a Cuba desde un hotel y a través de tours. Ciertamente mi visión de Cuba es predominantemente habanera y eso la hace parcial, por más que jocosamente los habaneros digan que "Cuba es La Habana y lo demás son áreas verdes y paisaje". He visto pues el transcurrir de los hechos en Cuba en los últimos 16 años. La novedad ahora son los "timbiriches" que han empezado a proliferar en La Habana y demás ciudades. Son los puestos de ventas que por ejemplo se han expandido en la calzada de Luyanó aprovechando los portales que abundan en la misma. Cafeterías, pizzerías, cerrajerías, plomerías, electricistas, ventas de discos y películas piratas, combustible para encendedores, ropa, frutas y verduras, y muchas otras cosas más. Todo esto se une a los llamados "paladares" pequeños restaurantes privados que desde hace varios años han estado funcionando. Hoy la nueva política económica aprobada por el VI Congreso del Partido comunista de Cuba en abril de 2011, les ha permitido aumentar sus dimensiones y cobertura. La gran novedad desde la última vez que estuve en Cuba en septiembre de 2009 es el trabajo por cuenta propia, el "cuentapropismo". Las "Regulaciones sobre el ejercicio del trabajo por cuenta propia y los procesos de reducción de plantillas infladas", publicadas en septiembre de 2011 nos dan cuenta de más 200 actividades autorizadas por medio de las cuales los cubanos ejercen el autoempleo. Desde la perspectiva neoliberal esto es el paraíso de las microempresas. Desde el pensamiento crítico esto sería el infierno de la economía informal. En Cuba es más lo primero que lo segundo, porque el Estado se cuida bien de regular todas estas actividades y de que paguen los impuestos respectivos. Caminando por la calzada de Luyanó, transitando por la calle de Obispo en La Habana Vieja, recorriendo por varios lugares de La Habana, evoqué mi primera visita por motivos familiares a la isla. Recordé al joven José Luis Véliz, secretario ideológico del PCC en el municipio de Melena del Sur. Me contó que en el partido se estaba leyendo el libro del ex embajador soviético Vitaly Vorotnikov. El libro llevaba por nombre "Mi Verdad" y la tesis que sostenía era que Gorbachov había fracasado porque había ensayado la apertura política e ideológica (Glasnost) al mismo tiempo que la apertura económica (Perestroika). Había sido un error político haber conjuntado ambas aperturas, error que en China por supuesto no se ha cometido. Cuando el avezado cuadro del partido me contó que el principal promotor de la lectura de este libro era Raúl Castro, intuí que detrás de ello había un proyecto político. La derecha, empezando en Miami y terminando en todas partes, ha procurado una visión de Raúl como una especie de "hermano pequeño y obsecuente del dictador cubano". En realidad una lectura sutil, como la que suelen hacer los opositores inteligentes desde La Florida, lo ven como un dirigente con una visión propia que ha tenido una relación compleja con un líder que es un héroe nacional y al que la inmensa mayoría del pueblo cubano admira y quiere. Cuando estuvo a cargo del ejército, Raúl hizo autosuficiente desde el punto de vista económico a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Y desde 2006 cuando Fidel enfermó y fue relevado en los hechos de la conducción, su estilo paulatinamente se empezó a imponer. Acabó con "los grupos de apoyo del Comandante", suertes de fuerzas de tarea a cargo de Fidel que a veces entrecruzaban sus funciones con las de los ministerios e incluso tenían más autoridad y operatividad que éstos. Ha abierto el arrendamiento de tierras para fines productivos privados. Figuras que fueron importantes durante los últimos años de Fidel, Carlos Lage y Felipe Roque, fueron defenestrados. Ahora ha comenzado una nueva política económica muy parecida a la que desde hace 17 años estaban recomendando Julio Carranza, Luis Gutiérrez y Pedro Monreal en su libro "Cuba, la reestructuración de la economía" (1995). Irónicamente fue un anatema lanzado por el propio Raúl el que hizo caer en desgracia a estos economistas y a otros integrantes del Centro de Estudios de América. Fidel ha apoyado con su enorme autoridad moral los cambios introducidos por Raúl, pese a que es sabido su gran reticencia por las consecuencias ideológicas que estos cambios tendrán. Al parecer no hay alternativa. Cuba enfrenta el bloqueo, la ausencia de la Unión Soviética y la crisis mundial del capitalismo. Dicen que Raúl ha dicho, vaya usted a saber si es cierto, que "a Fidel el pueblo le perdonaba todo, a nosotros no nos perdonará nada." Cuba, después del Che En los primeros días de enero de 2012 estuve con Myrna Torres Rivas en su casa en el Reparto Kohly de La Habana. Myrna, mujer extraordinaria, bella a sus 82 años, rebelde como siempre. Crítica de cualquier forma de autoritarismo. Digna hermana de Edelberto y sobre todo digna hija de ese gigante ético que fue don Edelberto Torres, memorable mentor en Guatemala y patriarca moral del sandinismo nicaragüense. Me siento en una de las salas de su casa y me veo junto a Lisett mi esposa, junto a Mario René "el remachón" Chávez, el veterano revolucionario quien se encuentra de visita en la isla. Finalmente junto a mi amiga de muchos años, Mélida Turcios Lima quien es residente en Cuba desde hace 35 años. La plática es amena y viva. Myrna nos cuenta de su activa vida social en los últimos días de 2012, visitas de gente de diversas partes del mundo, sus impresiones críticas y preocupación sobre su siempre amada Guatemala. No puedo dejar de ver en ella a la bella jovencita, balletista de la Escuela Nacional de Ballet en Guatemala, en el primer lustro de los años cincuenta. Esa muchacha que tanto impresionó al joven médico argentino Ernesto Guevara, quien escribió en uno de sus diarios que Myrna "rompía corazones". Myrna habla del Comandante Ernesto Che Guevara no como tal. Ella lo recuerda como el guapo y desaliñado joven que vivió en la Guatemala de Arbenz. El Comandante, icono mundial, para ella es simplemente "Ernesto". Pero "Ernesto" junto a Fidel, Camilo Cienfuegos y Julio Antonio Mella -el joven líder estudiantil asesinado en México por el dictador Machado-, son las grandes figuras morales en Cuba. El legado moral del Che es incuestionable. Su austeridad, probidad, congruencia entre haceres y decires, temeridad en el combate, voluntad internacionalista, rebeldía e irreverencia lo hacen el prototipo de algo que siempre propugnó: el "hombre nuevo" que sería el arquitecto de una Cuba y un mundo nuevo. Muerto a los 40 años, el Che será por siempre el joven revolucionario absolutamente congruente. Nadie lo verá encanecido, con bolsas en los ojos, embarnecido, asentado en un cargo y viviendo merecidamente los honores de su entrega a la causa revolucionaria en Cuba. Y contrasto esta imagen eternamente joven del Che y sus ideales con la Cuba de ahora. En los años sesenta, congruente con su idealismo moral, el Che fue un adalid de los "estímulos morales" para todos aquellos hombres y mujeres que hicieran aportes a la revolución. Congruente con su realismo, el brillante economista proveniente del Partido Socialista Popular (comunista), Carlos Rafael Rodríguez, expresó que eran imprescindibles los "estímulos materiales". Hoy lo políticamente correcto en Cuba es decir que ambos son necesarios. Pero después de décadas de privaciones y penurias, advierto en una parte importante del pueblo cubano la legítima aspiración a una vida sin limitaciones. Me ha tocado hacer fila para comprar algo y ver cómo la persona que va delante de mí se lleva lo que yo quería comprar. La proliferación del "cuentapropismo", el surgimiento de diferenciaciones sociales, la aparición incipiente de una capa social acomodada, la presencia hasta ahora imbatible de la corrupción me hacen ver que "el hombre nuevo" del Che es una lejana utopía. Dicho sea de paso, la corrupción denunciada por Fidel desde 2005 y ahora recalcada por Raúl en su discurso en la clausura del período de sesiones de la Asamblea Popular, dista del cielo a la tierra con respecto a lo que he visto en México y Centroamérica. De todos modos hoy en Cuba el reino de la necesidad se está imponiendo. Miles y miles de cubanos se están registrando como cuentapropistas y miles también se están dando de baja porque no hay materias primas accesibles o porque simplemente sucumben a las leyes del mercado y no tienen éxito en sus microempresas. Bienvenidos a la lógica implacable del capitalismo. Hoy el interés individual lentamente se convierte en un poderoso motor de la actividad económica. Hay quienes tienen éxito, están ubicados en la franja de negocios de la isla con el extranjero, están metidos en el lugar correcto para hacer dinero. No debe extrañarle al visitante que los restaurantes de alta calidad como el que lleva el nombre de "Los Nardos" (frente al capitolio) esté lleno de cubanos de la isla y no de Miami. Igualmente se puede decir de los centros comerciales ("Shoppings"). Hoy Cuba ha liberalizado la venta de automóviles y viviendas, en tres años se ha cuadruplicado el número de personas que tienen un celular (1 millón 200 mil) y lánguidamente surge el equivalente a una clase media acomodada. Todo este cambio ha impactado también los valores de una buena parte de los cubanos. Y en el cine cubano, extraordinario para plantear de manera estética los dilemas del país, es posible detectar esta traslación. Ha corrido mucha agua bajo el puente desde que en 1968 Humberto Solás filmó la película "Lucía" en la que se expresaba en tres historias de tres momentos históricos distintos de Cuba, una arenga sobre la dimensión ética de la mujer y del hombre cubano. Hoy también parece remoto el éxito de masas que tuvieron series de televisión como "En silencio tenía que ser" (Jesús Cabrera, 1979) y la película "El hombre de Maisinicú" (Manuel Pérez, 1973) en las cuales el actor Sergio Corrieri personificaba a infiltrados que sacrificaban absolutamente todo en aras de la patria y la revolución. Desde el crucial año de 1989, la película "Papeles secundarios" (Orlando Rojas) empezó a manifestar de manera elíptica el malestar que en la infrapolítica empezaba a surgir en Cuba. Casi lugar común es mencionar "Fresa y chocolate" (Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, 1993) donde ese malestar aparece expresado de una manera magistral. Recién acabo de ver "Afinidades" (2011) en donde los actores de "Fresa y chocolate", Jorge Perogurría y Vladimir Cruz dirigen, escriben y actúan un film en donde un empleado de una empresa cubana que hace negocios con capitales extranjeros acepta intercambiar esposas con su jefe en un fin de semana, con tal de conservar su empleo en un lugar donde se mueven enormes cantidades de dinero. El Che imaginó al hombre nuevo en una Cuba en el que coexistía el capitalismo con el socialismo real. Se esperaba que este último con todos sus vicios ganara la batalla. Hoy Cuba es una isla que sigue buscando una sociedad justa contra un planeta neoliberalizado y lleno de infamias. Así de sencillo. La verdad y la mentira En los primeros días del año 2012, con mi familia hemos salido a caminar por el malecón de La Habana. Este lugar y La Habana Vieja, son los lugares que más disfruto de la capital cubana. El sol es luminoso y el olor a mar penetrante. El viento frío de esa época del año nos azota en la cara. Mis hijos caminan sobre el pequeño muro del malecón mientras sus padres los siguen sobre la acera unos metros atrás. A lo lejos se mira la fortaleza de El Morro, figura emblemática de la ciudad. Pasamos enfrente de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos de América, luego enfrente de la Tribuna Antiimperialista y finalmente enfrente de la estatua de José Martí que sugiere una evocación a aquellos momentos en que los Estados Unidos de América escamoteaban el devolverle a su padre el "balserito" Elián González. Martí tiene a un niño en un brazo mientras con el otro señala acusadoramente hacia el lugar donde se encuentra la oficina estadounidense. Me gusta la escultura pero a Lisett, mi esposa, le parece panfletaria. Panfletos aparte, ¿cuál es la verdad o mentira sobre Cuba? La derecha que me ha tocado escuchar, leer y ver directamente, la de México y Centroamérica, repite las tonterías que han propalado los adversarios más recalcitrantes de la revolución cubana. Esta versión nos cuenta que Cuba está dirigida por una dictadura encabezada por uno de los más feroces dictadores del mundo: Fidel Castro. El pueblo cubano vive muerto de hambre y aterrorizado por un régimen totalitario y ese terror totalitario es la explicación por la cual la férrea conducción de los Castro se ha mantenido. Enfermo el hermano grande, el nepotismo coreano del régimen ha puesto en su lugar al pequeño, un hombre gris que ha vivido a la sombra de su hermano. Cuba es un fracaso económico, un ejemplo vivo del precipicio al que se conduce a un país cuando se abraza el estatismo comunista. En el resto de América latina se dice más o menos lo mismo y muy probablemente la parte más ignorante de la derecha europea repita tales sandeces. Como siempre sucede con las ideologizaciones, para que sean eficaces es necesario articular elementos verdaderos con una buena cantidad de mentiras. Para empezar el análisis hecho desde la derecha, y sorprendentemente también el hecho desde una parte de la izquierda, ignora la verdad contundente e insoslayable del bloqueo económico que ha ocasionado a Cuba pérdidas que probablemente hoy se estén acercando a 90 mil millones de dólares. Las demandas de democratización del régimen cubano ignoran olímpicamente el asedio político y militar que ha vivido la isla durante sus 53 años de existencia. Olvidan que la mayor potencia del mundo, sintiéndose amenazada por los atentados terroristas de 2001, promulgó ese año la llamada "Ley patriótica" una monstruosidad jurídica que viola derechos humanos y libertades civiles. En Cuba ciertamente existe un régimen férreo. Se observa lo que alguna vez dijo San Ignacio de Loyola "En fortaleza asediada cualquier disidencia es traición". Por ello, pese a las opiniones críticas de algunos lectores, la prensa cubana repite básicamente las verdades oficiales. No existe una democracia multipartidaria. El nivel de consenso hacia el régimen probablemente haya bajado después del derrumbe soviético que acrecentó las privaciones. Pero la oposición al régimen en Cuba es minúscula, oportunista en muchos de sus integrantes y además está infiltrada por la seguridad del Estado. Más importante aún probablemente sea el porcentaje de la población cubana que no es activa opositora al régimen, pero de ninguna manera se identifica con éste. Muchos de estos opositores vergonzantes practican la doble moral, el discurso oculto y la infrapolítica. Otros más simplemente viven en el "insilio", el exilio en la propia patria, llevando sus vidas de manera apartada, ajena a todos los circuitos de la vida política, social y cultural del país. Ha habido figuras importantes de la vida cultural cubana que han vivido en el insilio. Por ejemplo la poeta Dulce María Loynaz (1902-1997) auto recluida en su casona de El Vedado. De igual manera José Lezama Lima, el magistral autor de "Paradiso" (1910-1976) muerto en medio de la incomprensión de las autoridades cubanas con respecto a la dimensión de su obra. Hoy el ejemplo más actual de una figura de la cultura cubana que probablemente viva en el insilio es el escritor Leonardo Padura (1955) autor de la extraordinaria novela "El hombre que amaba a los perros". La economía cubana creció este último año en 2.7%, un 0.3% menos de lo esperado producto de incumplimiento de metas en la producción de alimentos, materiales de construcción y el transporte público. Como se ha dicho ya, el bloqueo, el derrumbe soviético y ahora la crisis mundial del capitalismo son duros embates a su desenvolvimiento económico. Un ejemplo de ello es que la isla tendrá que pagar 380 millones de dólares más por alimentos, es decir un 25% adicional, mientras se enfrenta a una lucha por aumentar sus ingresos. El turismo se ha vuelto una de las fuentes de ingreso del país: mientras en 1996 ingresaban poco más de un millón de turistas al año, hoy esa cifra se ha duplicado y se espera que en este año de 2012 aumente en 15%. Lo que la derecha no puede explicar es cómo un régimen con tan desgarradoras dificultades no ha sucumbido ante un embate popular. Cualquier país al que se le hubiera caído el 80% de su comercio exterior y hubiera vivido el bloqueo como lo ha vivido Cuba, se hubiera convulsionado y habría hecho caer varios gobiernos. Por menos de ello Argentina vivió una enorme convulsión entre 2001 y 2002. Esto sucede porque Fidel es esencialmente distinto a Pinochet o a Ríos Montt, porque no hay terrorismo de estado, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales ni tortura, porque salud, educación y deporte se mantienen: este año la tasa de mortalidad infantil en Cuba bajó a 4.9 por cada mil niños nacidos vivos la más baja de América junto a la de Canadá. El porcentaje del PIB invertido en salud es de más de 10%, mucho más alto que lo que se invierte en casi todo el continente. Cuba ciertamente enfrenta el relevo generacional en su conducción y corre contra el tiempo. La generación de 1959 ha envejecido o ya se está muriendo. Blas Roca, Carlos Rafael Rodríguez, Celia Sánchez, Haydée Santamaría ya son recuerdo. Y nos hemos ido enterando de la muerte de Juan Almeida, Vilma Espín y Julio Casas Regueiro. He aquí uno de los tantos dilemas de esa revolución que resiste y sobrevive. Carlos Figueroa Ibarra es un sociólogo guatemalteco, profesor investigador del Posgrado de Sociología en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Autor, entre otros libros, de Guatemala: el recurso del miedo. sinpermiso

[Video] Las protestas continúan en Davos 2012

Una ola de protestas contra la desigualdad económica llegó hasta Davos donde se celebra el Foro Económico Mundial. Tres manifestantes ucranianas con el torso desnudo fueron arrestadas el sábado cuando intentaban entrar en él. — Tres manifestantes ucranianas con el torso desnudo fueron arrestadas el sábado cuando intentaban entrar al Foro Económico Mundial con el fin de llamar su atención a las necesidades de los pobres. Tras un complicado recorrido para llegar al poblado turístico de Davos, en Suiza, que cuenta con un fuerte dispositivo de seguridad, las mujeres arribaron a la entrada del centro de convenciones donde cada año se lleva a cabo esta reunión de líderes políticos y empresariales. Con temperaturas cercanas al punto de congelación en el pueblo nevado, se quitaron la ropa del torso y subieron a una cerca antes de ser detenidas. Las tres mujeres fueron trasladadas al cuartel policial y sus papeles fueron revisados, dijo Thomas Hobi, portavoz de la policía de Davos. Se les dijo que no estaban autorizadas para manifestarse, y posteriormente serían puestas en libertad, señaló. Las activistas pertenecen al grupo Femen, que se ha vuelto popular en Ucrania por orquestar pequeñas protestas de personas semidesnudas con el fin de destacar diversos temas, entre ellos la represión a los opositores políticos. También han realizado manifestaciones en otros países. Miembros del movimiento Ocupemos que comenzó con protestas contra las prácticas en Wall Street efectuaron el sábado una manifestación por separado en Davos. Un pequeño grupo acampó en iglús con el fin de pedir más ayuda para los necesitados. Un integrante del campamento de Ocupemos fue invitado a hablar el viernes por la noche en un evento especial afuera del Foro para conversar sobre el futuro del capitalismo, al cual asistió el líder opositor británico Ed Miliband. Poco después de que comenzó la discusión del panel, algunos activistas en la audiencia subieron al escenario y comenzaron a corear consignas, al tiempo que el panelista de Ocupemos que había sido invitado se fue. Otros miembros de la audiencia le dijeron a los activistas que "se callaran" y el panel se interrumpió unos 20 minutos. Luego continuó la conversación sin el panelista de Ocupemos. --------------------------------------------- Una ola de protestas contra la desigualdad económica llegó hastaDavos donde estos días se celebra el foro económico mundial. Los activistas exigen que se sustituya el principio 'un dólar-un voto' por 'una persona–un voto'. Su primera acción en el foro fue el lanzamiento de gigantes globos rojos con carteles: "Hey, Foro Económico Mundial, ¿dónde están los otros 6999 millones de líderes?". "Creemos que los líderes del foro están tratando de imponer un nuevo sistema únicamente con el fin de optimizar sus ganancias, no para ayudar al mundo", dijo uno de los líderes del grupo, Amadeus Thiemann, un ingeniero de Zurich. "El 1%, los más influyentes en esas reuniones, donde no se admiten a los demás miembros de la sociedad, discute y decide el destino del 99% de la población", dijo otro organizador de la acción, David Roth. "La concentración de recursos económicos y financieros en manos de una minoría privilegiada conduce a una dictadura sobre el resto. Ahora funciona la consigna 'un dólar-un voto' en vez de 'un hombre-un voto'. Queremos que todo sea diferente", agregó. La Policía no intervino en la acción de los manifestantes, que están planeando toda una serie de acciones. Las protestas se enmarcan en el movimiento conocido como 'Ocupa Wall Street', que nació en Nueva York el 17 de septiembre. Desde entonces, manifestaciones similares se han llevado a cabo en casi todas las principales ciudades de EE. UU., así como en Europa, Australia y Nueva Zelanda. Manifestantes se oponen al paro, a las instituciones financieras y a las políticas gubernamentales que favorecen a los estratos más ricos de la población y que califican de "terrorismo ----financiero"http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/5845-video-las-protestas-contin%C3%83%C2%BAan-en-davos-2012.html

Vídeo. La impunidad de los crímenes franquistas

En la mesa nos acompañaron Víctor Díaz Cardiel (dirigente del PCE en el 77) Hector Meleiro (estudiante de Ciencias Políticas y miembro de Contrapoder), Ludivina García (Asociación de descendientes del Exilio Español), José Manuel Lechado García (escritor especializado en ensayo histórico y político), Patricia Campelo (periodista) y Emilio Silva (Presidente de la ARMH)-----------La Tuerka

28 de enero de 2012

¿Ante la crisis se cierne el fascismo sobre Europa?. Autoritarismo en Hungría ante la pasividad de la UE

“La nueva constitución supone una vuelta al pasado. Va a ir cambiando paulatinamente la vida de Hungría hasta convertirla en un Estado totalitario”, aseguraba el periodista húngaro-austríaco Paul Lendvai en la televisión franco-alemana ARTE. De un día para otro, el gobierno húngaro despidió a 228 jueces de los mas altos tribunales y los sustituyó por otros, más acordes a “los nuevos tiempos”. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, del partido de extrema derecha Unión Cívica Húngara (Fidesz) prometió durante la campaña electoral cambiarlo todo de raíz para sacar a Hungría de la crisis. En la segunda vuelta de las elecciones, en mayo de 2010, un 70% de los votos fueron favorables a esta formación política (en la primera obtuvo un 53%). Poco después de llegar al poder Orbán propuso la creación de una constitución que ha sido muy criticada y finalmente aprobada en enero. En ella no se menciona la palabra “república”, pero Dios aparece en numerosas ocasiones, entre menciones sobre la historia y el destino grandioso de Hungría. La nueva carta magna prohíbe el aborto y reconoce como únicas familias posibles las heterosexuales casadas. También pone en cuestión la independencia del Tribunal Constitucional, que ya no podrá regular en materias como los presupuestos o la deuda, algo que ha enfrentado al Gobierno de Orbán con la UE. Además, prolonga el mandato de jueces y fiscales, en algunos casos hasta nueve años, como medio para asegurar a Fidesz una continuidad en el poder en el caso de perder las siguientes elecciones. A raíz de este cambio en la carta magna, otras leyes han sido rápidamente modificadas provocando el abaratamiento del despido, bajadas de salarios y pensiones, la criminalización de la indigencia o la anulación del derecho a huelga. Hasta 16 nuevas leyes fueron aprobadas la última semana del año sin debates ni preguntas parlamentarias. ORBÁN. A la derecha, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán junto a su homólogo polaco. EUROPEAN COUNCIL Hacia el trabajo esclavo Una de las nuevas reglas más llamativas es la obligatoriedad del trabajo para los parados de larga duración, entre los cuales hay un alto porcentaje de rom (ciudadanos de etnia gitana), dentro de campos de trabajo cerrados y vigilados, como cuenta el periódico del sindicato anarquista alemán FAU, Direkteaktion (Acción Directa) en su número de enero. El discurso del partido en el poder supone una amenaza no sólo para los gitanos, sino también para los 100.000 judíos que viven en Hungría. El gobierno declaró la “guerra a los bancos”, queriendo escenificar una fuerza de prueba nacional frente a las intervenciones extranjeras. Entre las fuerzas financieras que se mencionan aparecen “los judíos” como corresponsables del desastre financiero global. Aunque el primer ministro se empeñe en ensalzar la gloria nacional, crece el sentimiento de insatisfacción en el país. En diciembre y enero tuvieron lugar manifestaciones de miles de ciudadanos que, ante las puertas del parlamento, exigían la revocación de la nueva carta magna. Hasta ahora no ha habido repulsa pública al carácter autoritario de la nueva constitución desde la Unión Europea, que ha asegurado que comprobará si se ajusta a las leyes europeas o supone algún tipo de lesión de los acuerdos. La Comisión se preocupa por otros asuntos más prácticos que la libertad, y le dio un ultimátum para que redujese el déficit. Orbán lo arregló eliminando 6.300 plazas de funcionarios a partir del 18 de enero. Libertades suspendidas. Carl Rowlands, en un artículo reciente en New Left Review, explica que Hungría no es una anomalía en una Unión Europea que ha visto como la democracia quedaba suspendida en Grecia o en Italia. “Los cambios en Hungría son indefendibles, pero si damos un paso atrás y miramos al Reino Unido, podemos ver movimientos similares en progreso, menos obvios, más meditados y larvados”, explica Rowlands, quien destaca cómo el auge de la coalición Fidesz se ha basado en una “nueva” clase capitalista doméstica establecida en los ‘90 durante la transición desde el comunismo, formada principalmente por constructores y rentistas. Publicado en Diagonal

"Europa es una ruina". ¡Sáquennos ya del euro, inútiles!

Esto se acaba, amigos. O nos escapamos cuanto antes de la gran Europa unida con la que soñaron nuestros padres (políticos), emporio de riqueza, sede del BCE y de su endiosada moneda (el euro), gran potencia global, baluarte del capitalismo supersalvaje, envidia de decenas de potencias emergentes que durante años nos han tenido como referente y objetivo a imitar y que, en apenas un lustro, ha fracasado estrepitosamente de la mano de la brutal crisis financiera internacional desatada en EE.UU con motivo, entre otros, de las alocadas guerras de dominación (dos mejor que una) emprendidas a lo largo del ancho mundo por el imperialismo yanqui ... o los españoles, como los griegos, los portugueses, los irlandeses y los italianos (capitán Schettino, incluido), acabaremos todos juntos en la ruina más absoluta. Estamos (los europeos de la segunda división mediterránea que acabo de mencionar y algunos otros que, recién llegados al Reich político/económico de la señora Merkel, ya no les llega la camisa al cuerpo) metidos en un pantano financiero, económico y fiscal en el que, cuanto más nos movemos implementando las alocadas medidas contra el déficit que nos exigen nuestros protectores/dueños alemanes, franceses y nórdicos en general, más nos hundimos en unas arenas movedizas que, efectivamente, nosotros mismos contribuimos a engendrar con el agua de nuestro despilfarro y la arena de nuestra corrupción, pero que en el fondo fueron propiciadas por los mismos que ahora nos desprecian al poner en nuestro cepillo, en una orgía de créditos interesados para hacernos consumidores de sus elaborados productos industriales, cantidades ingentes de millones de euros/marcos. Que ahora tenemos que pagar con muy altos intereses. Pero lo peor de todo esto, lo realmente macabro en esta crisis brutal que amenaza con llevarnos a todos a los infiernos (incluido el nuevo Reich alemán de la "fracasada" Merkel) es que nuestros políticos (los españoles) no se enteran de la misa la mitad, no saben ni donde estamos ni, mucho menos, lo que tienen que hacer para neutralizar lo antes posible, antes de que la catástrofe se asiente definitivamente a la puerta de nuestras casas, la parte alícuota que nos ha tocado del monstruoso nudo gordiano económico y financiero que el diablo (o sea, el imperio yanqui y sus gurús financieros y militares) regaló hace ya cuatro años, y con muy mala leche, a su otrora amiga y competidora, la Unión Germano/Europea de la señora Merkel. Porque, efectivamente, hasta hace apenas unos meses estuvimos los arruinados ciudadanos de este país en manos del indocumentado y temerario ZP que, inepto y desnortado, negó durante meses la existencia de enemigo alguno en los alrededores de La Moncloa (cuando, en realidad, ya tenía las banderas de Lidman Brothers atizándole fuerte en la cara de titanio que posee) dedicándose, durante meses y meses, a gastar a mansalva el dinero de todos los españoles en monumentales castillos de fuegos artificiales que alegraran la vida de Autonomías y Ayuntamientos. Después, cuando el fantasma de la crisis empezó a no dejarle dormir, se arrugó, se puso firmes y en el primer tiempo del saludo para leer la famosa misiva del BCE y escuchar (en alemán e inglés, naturalmente) las recomendaciones/órdenes de la Merkel y de Obama, y no dudó un solo segundo en arremeter, como un boxeador sonado, contra lo primero que encontró delante de su estúpida nariz: los magros sueldos de funcionarios, pensionistas y jubilados. La cosa, como todos sabemos, no funcionó nada bien, todo lo contrario, hundió el consumo nacional, la psique del ciudadano medio y disparó la deuda soberana española (no la del rey, amigo lector, que nuestro amado líder se escapa siempre a la hora del escote, sino la del pueblo, la que los poderes financieros ponen con todo descaro en el debe del currito español) hasta cotas inimaginables hace unos pocos años, muy cercanas ya al concurso de acreedores (europeos y mundiales, naturalmente), o sea, a la suspensión de pagos pura y dura. Y la cosa, amigos, lejos de arreglarse como nos prometieron, va a peor desde que el invisible Rajoy, el que está pero no está, el que sabe pero no habla, el que dice que va a hacer pero no hace, el que le preguntan pero no sabe o no contesta, el que dice estar siempre a la altura de las circunstancias pero nadie sabe de verdad cuales son éstas, el que sabía a ciencia cierta desde el pasado verano que iba a ser presidente del Gobierno y, sin embargo, ahora tiene que pasarse las semanas estudiando qué coño hacer, el que quería coger el toro de la crisis por los cuernos y ahora no sale del burladero dejando a la angelical muchachita Soraya que dé ella sola los muletazos... se ha subido (a la tercera va la vencida), por mor de la desesperación ciudadana, al olimpo de los dioses monclovitas. Por cierto, ya que acabo de hablar de la gentil Soraya no puedo por menos que añadir que a esta joven política del PP, revestida de la pomposa púrpura de vicepresidenta única del Gobierno, con ese aire de profesora cuenta cuentos de guardería que transmite en sus comparecencias públicas, le sienta la susodicha alta autoridad del Ejecutivo, en un momento de crisis absoluta y total del Estado (quizá la mayor que ha debido enfrentar este país en los largos años de su historia, si descontamos, obviamente, los desgraciados períodos bélicos), como a un recluta (con niño, en este caso) los entorchados de general. Dicho sea sin ningún animo de molestar y reconociéndole por anticipado los, seguramente, cortos servicios a la nación que, dados los momentos que vivimos, va a tener opción de prestar. Bueno, pues decía hace un momento que con el mesías Rajoy ya en La Moncloa, (lugar que en estos desagradables momentos no es el paraíso terrenal, ni mucho menos) la cosa no es que haya mejorado, como no paraba él de prometer en sus mítines electorales, sino que ha empeorado ostensiblemente. Los índices internacionales y nacionales de nuestra economía no dejan de sonar con rítmica estridencia y todo lujo de luces rojas en sus asustadas pantallas, y cada día nos despertamos con nuevas noticias que nos encogen el alma y arrugan nuestros ya de por sí esquilmados bolsillos y que nos anuncian, con todo lujo de detalles y posibilidad de error cero, que el rumbo político, económico y social que llevamos, es de colisión cierta. Sin ambages de ninguna clase: ¡Colisión segura y cierta! Y es que aquellos vientos de la sagrada y bienaventurada entrada de España en la Unión Europea, que muchos aplaudieron por desconocimiento y que nos iba a traer la felicidad y consideración anheladas durante siglos y, no digamos, de la alocada asunción de su moneda, el euro, que en realidad era un marco (el lobo) disfrazado de cordero, nos han traído los lodos que ahora nos aprisionan y no dejan que nos escapemos de la más absoluta destrucción. ¿Pero a quien, con responsabilidades de gobierno y dos dedos de frente, se le pudo ocurrir la peregrina idea de aceptar entrar en el club de ricos europeos, despojándonos de nuestra moneda, es decir, renunciando ya de por vida a la posibilidad de que nuestro banco emisor, el Banco de España, pudiera crear moneda y, con ello, arrojando al país ya para siempre a los especulativos brazos de inversores, bancos centrales europeos, agencias de calificación y la madre que parió a todos ellos...? Sí, sí, mucha culpa de lo que ahora padecemos la tenemos nosotros, los españoles, que nos creímos ricos en el pasado con el dinero que alemanes y franceses ponían en nuestras manos para que pudiéramos comprarles sus elaborados productos (coches, locomotoras del AVE, maquinaria industrial, lavadoras, televisores, ordenadores, teléfonos móviles... etc, etc) y que dilapidamos en obras faraónicas, juegos florales, olímpicos, exposiciones internacionales, autopistas...y, sobre todo, en aberrantes inversiones de infraestructura viaria como el AVE; que se comieron miles de millones de euros sin necesidad alguna y sin aportar al país riqueza a largo plazo. ¿Qué necesidad había de construir una costosísima red ferroviaria paralela de alta velocidad (300-350 kilómetros por hora) en un país que, con distancias estratégicas y logísticas a recorrer de apenas 400-500 kilómetros como máximo, disponía ya de una moderna red de transportes de pasajeros servida por trenes Talgo, Euromed e Intercity, que desarrollaban velocidades de explotación de más de 180 kilómetros de velocidad media y más de 200 de punta? Sí, pero ahora, no caben lamentaciones y tenemos que hablar de soluciones. Que no vendrán, como apuntan todos los días, economistas de prestigio, por la vía de los recortes, los ajustes, los aumentos de impuestos, la bajada de sueldos de los pobres y las clases medias, la reducción indiscriminada de las inversiones y la búsqueda de la reducción del déficit a cualquier precio. Estamos, y esto puede verlo cualquier ciudadano de la calle que lea los periódicos y esté atento a los telediarios e informativos de la radio, en el centro de un círculo infernal en el que si recortamos y ajustamos nuestra economía y nuestro déficit a los parámetros ordenados por los jerifaltes de este club europeo que nos asfixia, generaremos sin duda alguna más pobreza, falta de consumo, paro y recesión. Y con la recesión (de momento dos años seguros como pronostica el FMI) y el aumento de paro consiguiente, cada vez nos será más difícil llegar a las cotas del nuevo déficit impuesto por Europa. La cuadratura del círculo, amigos, el pedazo de pescadilla (más bien tiburón) que se come la cola... Entonces, desolados ciudadanos españoles, ¿qué nos queda? Pues yo, amigos, con toda la humildad del mundo, solo veo dos soluciones: O suicidarnos todos en comandita, con el invisible Rajoy de maestro de la fúnebre ceremonia, o llamar a capítulo a Salomón para que nos saque de ésta con su proverbial saber. Y como me parece harto improbable que el sabio rey defensor del menor del antiguo Israel y Judá, se digne acudir en auxilio de la pobre y arruinada España de nuestros tiempos, yo me permito apuntar, con un margen de error del 5%, la solución que sin duda pondría sobre la mesa del Consejo de ministros del Rajoy y la Soraya: ¡Váyanse, y cuantos antes, del círculo infernal que ahora mismo representa la antigua privilegiada y rica Europa del euro! Bajo su desmesurada disciplina fiscal no saldrán nunca de la crisis ni podrán jamás pagar la monumental deuda que les atenaza y que se retroalimenta de la mano de inversores de río revuelto y especuladores. Vuelvan a la peseta, de la que ustedes son reyes absolutos y contra la que nada puede la sibilina Merkel. Moneticen después su deuda, devaluando si fuera necesario su reencontrada moneda nacional, y paguen con ella lo que deben. Y después, a trabajar de nuevo, sin derroches de ningún tipo y sin complejos de inferioridad de ninguna clase porque los europeos y, sobre todo alemanes y franceses, han demostrado ser mucho más ineptos que ustedes. Yo amigos, y termino, estoy totalmente de acuerdo con lo que diría, si pudiera, el sabio Salomón. ¡Dejémonos ya de Eurozonas y gaitas parecidas que nos han llevado al desastre actual! Será difícil salir de esta secta financiera pero miremos que bien están, dentro de lo que cabe, los ingleses. Ellos no padecen crisis alguna. Cuando lo necesitan, le dan a la maquinita de las libras y allí paz y en la Europa de la Merkel, caca de la vaca. De todas formas, de esta crisis del euro vamos a sacar algo positivo los españoles. Nos vamos a curar, seguro y ya para siempre, de nuestro sempiterno complejo de inferioridad continental: ¡Que coño nos va a importar que Europa empiece en los Pirineos si lo que hay detrás es un auténtico fracaso. Y una mierda! Escrito por Amadeo Martínez Inglés / UCR

27 de enero de 2012

¿Hacia el caos sistémico?

Jaime Pastor Verdú------- Un reciente Informe del Foro sobre Riesgos Globales presentado ante el Foro Económico de Davos que se reúne estos últimos días de enero, anuncia un panorama muy sombrío del mundo para los próximos 10 años. En ese documento se detectan 50 riesgos globales agrupados en 5 bloques -económicos, medioambientales, geopolíticos, sociales y tecnológicos- y subraya que los “centros de gravedad” (entendidos como los riesgos de mayor importancia sistémica) pueden estar en los desequilibrios fiscales crónicos, las consecuencias del aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, el fracaso en la gobernanza global, el crecimiento insostenible de la población y los ataques cibernéticos. En el marco de esas tendencias subrayan sus temores de que se pueda generar una quiebra financiera sistémica, una crisis del suministro de agua y alimentos y una volatilidad extrema de los precios agrícolas y energéticos, sin excluir la repetición de catástrofes como las derivadas de los tsunamis y los “accidentes” nucleares (poniendo como ejemplo el de Fukushima de marzo pasado), con el posible “efecto dominó” de cada uno de ellos dada la interdependencia global. Pero lo que más destacan son las consecuencias geopolíticas que esa mezcla explosiva puede ir generando a escala global e internamente, ya que en ese contexto irá emergiendo “una nueva clase de Estados críticamente frágiles: países que fueron ricos en el pasado y que son víctimas de la ausencia de la ley y de levantamientos en la medida en que son capaces de cumplir sus obligaciones sociales y fiscales”. Por eso avisan de que “una sociedad que continúa sembrando las semillas de la distopía –por no ser capaz de gestionar el envejecimiento de su población, el desempleo juvenil, las crecientes desigualdades y los desequilibrios fiscales- puede esperar mayor agitación social e inestabilidad en los próximos años”. De las revueltas que han surgido frente a estas tendencias distópicas señalan dos aspectos “preocupantes”: “la creciente frustración de los ciudadanos con los poderes político y económico y la rapidez de la movilización pública a través de las tecnologías de conectividad”. Como suele ocurrir en estos Informes, no hay mención alguna a quiénes puedan ser los responsables de esta tendencia a la distopía –que más bien habría que denominar, con Geddes, “cacotopía” o utopía negativa, como reordaba recientemente José Manuel Naredo- y tampoco los términos “capitalismo” y “oligarquía financiera” aparecen una sola vez en el texto. En cuanto a sus propuestas, todo se queda en preguntas y modestas recomendaciones de gestión de las múltiples crisis a quienes se reúnen en Davos para que recuperen la “confianza” del mundo en ellos frente a la “incertidumbre”. Más allá de esa disonancia creciente entre los diagnósticos pesimistas (sin duda incompletos) que llegan “desde arriba” y la ausencia de propuestas terapéuticas efectivas que eviten que la metástasis del cáncer capitalista alcance definitivamente a todo el planeta, lo más relevante de informes como éste es la constatación de las enormes dificultades con que se encuentra este sistema para recuperar la (auto)“confianza” y la senda del “crecimiento económico”, dada su dependencia de su fracción financiera y especuladora a la búsqueda de nuevas burbujas. Todo esto es más patente allí donde ha tenido hasta ahora su “centro” histórico: ese Norte en quiebra en donde la categoría de “Estados frágiles” que hasta ahora se aplicaba a los países del Sur se está extendiendo rápidamente, especialmente en la periferia de la eurozona, aprovechando el chantaje de la crisis de la deuda y la “camisa de fuerza” de la disciplina presupuestaria constitucionalizada. Vemos, por tanto, que la receta del “shock sin terapia”, basada en más neoliberalismo, sirve sin duda a los intereses de esa fracción hegemónica del capitalismo financiarizado, pero el precio que se está pagando por ello es la entrada en un “decrecimiento caótico” (como ya predijo Ramón Fernández Durán) y, sobre todo, en una crisis de legitimidad de muchos Estados que hasta ahora habían logrado conciliar las necesidades de reproducción del capital con el logro de una “paz social” mediante el reconocimiento de ciertos derechos sociales y el funcionamiento de una “democracia” competitiva bipartidista. Frente a ese panorama, la esperanza en un cambio de rumbo sigue estando en que continúe la ola de rebeldía que tuvo su inicio en la “primavera árabe” de hace ya más de un año, siguió con el 15-M y llegó a extenderse a prácticamente todo el Norte el pasado 15 de octubre. Pero sabemos también que contra ella actúan los discursos del miedo al futuro, la resignación o el “sálvese quien pueda” entre los y las de abajo, todos ellos favorecidos por determinados actores políticos y sociales –incluidas las burocracias sindicales-,obstinados en una estrategia del “mal menor” que allana el camino a males mayores. Urge, por tanto, acompañar las movilizaciones con discursos –“sí se puede” resistir e ir construyendo mundo(s) alternativos-, propuestas –como la denuncia del chantaje del pago de la deuda la lucha por el reparto justo de la riqueza y de los trabajos y la reconversión ecológica de la economía- y viejas y nuevas formas de desobediencia civil –como, junto con la lucha contra los desahucios, ahora el incipiente “yo no pago”- que nos permitan seguir tomando las plazas, las calles...y los centros de trabajo.http://www.anticapitalistas.org/Hacia-el-caos-sistemico

El paro alcanza en Navarra las 42.500 personas, el 13,82% de la población activa

Con respecto al trimestre anterior, el número de desempleados ha aumentado en unos 6.300, lo que supone un porcentaje del 17,38, que se eleva al 19,06 por ciento con respecto al mismo periodo del año 2010, según la encuesta de población activa (EPA), difundida hoy por el Instituto Nacional de Estadística. En la Comunidad Foral, trabajaban a finales del cuarto trimestre del año pasado 265.300 personas, unos 8.600 menos que el trimestre anterior, lo que supone un 3,14 por ciento. En Navarra, hay 21.900 hombres y 20.600 mujeres en situación de paro. A finales del pasado año, Navarra contaba con 514.700 personas mayores de 16 años, un 0,16 por ciento más que en el tercer trimestre de 2011, y un 0,24 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. En el conjunto de España, el número de desempleados aumentó en 295.300 personas en el cuarto trimestre de 2011 hasta alcanzar los 5.273.600 y la tasa de paro se situó en el 22,85 % al cierre del año, la tasa de paro es la mayor desde el primer trimestre de 1995, cuando llegó al 23,49 %. Según la encuesta de población activa (EPA), en el cuarto trimestre la ocupación disminuyó en 348.700 personas hasta situar el número de ocupados al final de 2011 en 17.807.500 y la tasa de actividad retrocedió hasta el 59,94 %. El número de hogares con todos sus activos en paro fue de 1.575.000, 149.800 más que en el trimestre anterior, mientras que aquellos en los que todos sus integrantes están ocupados bajó en 212.300, hasta los 8.846.100- Diario de Noticias

5.273.600 personas están desempleadas según la EPA. El paro subió en 577.000 personas en 2011 respecto a 2010 y supone el 22,85% de la población activa

Es una herida que no para de sangrar pese a los varios apóstitos que se ponen para contener la hemorragia. Aunque las catastróficas previsiones del Gobierno, adelantadas ayer por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, no se han cumplido —cifró el dato paro de en 5,4 millones—, el dato no deja de ser dramático: 5,27 millones de personas están desempleadas, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El paro subió en 577.000 personas en 2011 respecto al año precedente y ya supone el 22,85% de la población activa. El dato marca su nivel más alto dentro de la serie histórica comparable, que se inició en 2001. Hay que remontarse a 1995 , cuando se situó en el 23,49%, para encontrar cifras tan elevadas de desempleo. El año 2011 marca ya el quinto consecutivo en el que se incrementa el número de desempleados. En 2007, el paro se incrementó en 117.000 personas; en 2008 subió en 1.280.300 desempleados; en 2009 en 1.118.600 personas y en 2010 se ha incrementado en 370.100 personas. El aumento de 2011 es el tercero más elevado en los últimos cinco años, periodo en el que la crisis se ha cebado con el mercado laboral español. Montoro previó ayer 5,4 millones de parados A esa cifra de casi 5,3 millones de desempleados se ha llegado después de que el paro se incrementara en el último trimestre de 2011 en 295.300 desempleados, un 5,9% más que en el tercer trimestre. Al igual que el repunte del paro en 2011 fue sensiblemente superior al de 2010, el número de empleos destruidos el año pasado duplicó con creces al del ejercicio precedente. Así, en 2011 se destruyeron 600.600 puestos de trabajo (-3,2%), frente a los 237.800 que se perdieron en 2010. En 2008, los empleos perdidos fueron algo más de 600.000. En 2011 se destruyeron 600.600 puestos de trabajo En el último trimestre de 2011, el número de ocupados se redujo en 348.700 personas (-1,92%), cerrándose el ejercicio con 17.807.500 ocupados. La cifra no bajaba de los 18 millones de personas en España desde el cuarto trimestre de 2004. En el último año, el número de asalariados disminuyó en 485.000 personas (-3,2%), de los que 95.900 tenían contrato temporal (-2,5%) y 389.100 tenían contrato indefinido (-3,4%). Son ya 1.575.000 hogares con todos sus miembros en paro Más datos para el pesimismo: el número de hogares con todos sus miembros en paro ascendió en 2011 hasta los 1.575.000, 149.800 hogares más que en el tercer trimestre (un 10,51% más) y 247.000 más que al cierre de 2010 (un 18,6% más). Con todo, hay 212.300 familias menos en esta situación con respecto al tercer trimestre de 2011 (el -2,34 %). Respecto al cierre de 2010, los hogares con todos los miembros ocupados descendieron en 374.600, lo que supone una caída del 4,06 %. Además, en España existen 4.384.400 hogares sin ningún miembro activo, 4.500 menos que en el tercer trimestre de 2011 y 91.600 más que al cierre de 2010. Los hogares con al menos un miembro activo suman un total de 13.009.900, un 0,21 % más que en el tercer trimestre de 2011 y un 0,39 % más que en 2010. El paro subió el pasado año en todas las comunidades autónomas, especialmente en La Rioja y Navarra, con porcentajes superiores al 19%, muy por encima de la media nacional, del 12,29%. Las comunidades que registraron tasas más bajas de paro fueron País Vasco, con 12,61 y Navarra, con 13,82, mientras que las que se apuntaron el peor dato figuran Andalucía (31,23), Canarias (30,93) y Extremadura (28,59). Más mujeres que varones en paro En el último trimestre de 2011 el crecimiento del desempleo afectó en mayor medida a los varones (166.100 parados más) que a las mujeres (129.200). Así, la tasa de paro masculina creció 1,42 puntos hasta el 22,46%, mientras que la femenina subió 1,22 puntos y se situó en el 23,32%. Por nacionalidad, entre los españoles hay 223.800 parados más, frente al aumento de 79.400 parados extranjeros. La tasa de paro de la población extranjera es del 34,82%, más de 14 puntos superior a la de los españoles. Por sectores, el desempleo bajó en la agricultura (42.300 parados menos) y en la construcción (2.900), y creció en la industria (29.100 más) y, sobre todo, en los servicios (124.500 más). Asimismo, el paro entre las personas que perdieron su empleo hace más de un año aumentó en 201.900 y disminuyó en 15.000 entre quienes buscan su primer trabajo.Diario Público

26 de enero de 2012

Aclaraciones a las manipulaciones oficiales sobre las expropiaciones de Quinto Real para la cantera de Zilbeti

El Gobierno de Navarra y MAGNA, han entrado en una clara vía de manipulación informativa, utilizando los medios de comunicación locales, para intoxicar a la opinión pública con falsedades. Magnesitas de Navarra SA tiene previsto construir un túnel minero para poder sacar el mineral de la cantera que promueve en Zilbeti, ya que la Declaración de Impacto Ambiental les prohíbe expresamente que pasen por el casco urbano de la localidad. A través de este túnel minero saldría el mineral para enlazar con la carretera N- 138 en dirección a la cantera actual de Eugui y de allí a la fábrica de Zubiri utilizando el mismo sistema de transporte que tienen actualmente. Pues bien, la boca sur del túnel proyectado tiene el permiso de ocupación dado por la mancomunidad de Oiarmendi propietaria del bosque y cuyos titulares son Concejos de Valle de Erro, partidarios de la empresa minera. Por el contrario la boca norte ocuparía bosque protegidos de utilidad pública propiedad de la mancomunidad de Quinto Real, cuyos cotitulares son el Valle de Erro y la Junta General del Valle de Baztan. Este último propietario se opone al proyecto minero y como se necesita unanimidad en las decisiones de desafectación, se les negó el permiso de ocupación. Sin boca norte no se puede construir el túnel y sin posibilidad de sacar el mineral por esta vía, no se puede instalar la cantera. Por supuesto MAGNA solicitó al Gobierno de Navarra que entrara en la vía de expropiación forzosa y este, en un tiempo record, publico en el Boletín Oficial el anuncio de expropiación al que alegamos el Ayuntamiento de Baztan y SEO/BirdLife. En una Resolución publicada en el BON el pasado 5 de enero, el Gobierno de Navarra acepta en su totalidad una de las tres alegaciones presentadas y considera oportunas parcialmente las otras dos argumentaciones expuestas. Sin embargo si se lee con cuidado la Resolución es evidente que aceptan nuestros tres razonamientos en su totalidad. En estas alegaciones le decimos al Gobierno de Navarra que se ha equivocado en la relación de propietarios, bienes y derechos expropiados y éste reconoce su error. También le adelantamos que la empresa promotora no dispone de las autorizaciones preceptivas de la Confederación Hidrográfica del Ebro y el Gobierno navarro también lo reconoce en su respuesta y por último les comentamos que el camino que comunica la boca norte del túnel con la N – 138 es de uso forestal sin que se haya producido ninguna decisión de compatibilidad de este uso con otros. También aquí nos dan la razón y esta es la noticia que adelantó ayer el Consejo de Gobierno declarando la compatibilidad del uso forestal con el minero para este camino, decisión que recurriremos en Alzada. Situación de las bocas norte y sur del túnel minero Pero quedan desmentidas todas las noticias, de los periódicos locales afines a la causa, que adelantan como definitiva la decisión tomada ayer por el Consejo de Gobierno dando vía libre al proyecto minero. Como vemos no es así, han cumplido con un pequeño trámite administrativo que a su vez es recurrible y MAGNA dista mucho de disponer de todas las autorizaciones y concesiones preceptivas para poder iniciar su proyecto. Indudablemente, el Gobierno de Navarra y los medios de comunicación afines han emitido un comunicado tóxico que sirve a MAGNA para tranquilizar a sus accionistas que ven como pasa el tiempo sin que avance su proyecto. Publicado por SEO

Roca-Marruecos consigue una sección sindical tras 60 días de huelga

El personal de la fábrica de la multinacional Roca en Settat (Marruecos) ha finalizado una huelga que ha durado más de 60 días, para reclamar poder abrir una sección sindical por los trabajadores de la empresa. Después de muchas dificultades para organizarse legalmente, la plantilla de Roca-Marruecos ha conseguido el permiso para abrir un local sindical en la fábrica y libertad para poder repartir información laboral entre el personal. En breve se quieren realizar unas elecciones sindicales para consolidar el proyecto. La huelga de 60 días llevada a cabo por la plantilla de Roca fue causada por la imposibilidad de crear una sección sindical propia. A pesar de que los trabajadores habían conseguido los permisos gubernamentales, la dirección de la fábrica se opuso a ningún tipo de proyecto de organización sindical. Para hacer frente a esta prohibición ilegal, los trabajadores decidieron realizar una huelga indefinida hasta que la empresa aceptara sus derechos laborales. Esta acción no estuvo exenta de problemas: hubo enfrentamientos entre trabajadores, agresiones por parte de individuos pagados por Roca, intento de sobornos y chantajes por parte de la dirección ... Sin embargo, se logró el objetivo de crear una sección sindical, un proyecto que ahora está en pleno desarrollo. Apoyo de la plantilla de Gavá Una de las claves de esta victoria fue la colaboración sindical entre los trabajadores de Roca en Gavà (Barcelona) y los trabajadores de Settat. Concretamente los trabajadores catalanes agrupados bajo el sindicato CGT. Estos hicieron varias acciones de protesta solidaria con el movimiento en Marruecos y presionaron a la dirección de Roca en España para que diera explicaciones sobre la actitud de su filial marroquí. También realizaron visitas a la fábrica de Roca en Settat para poder ver con sus propios ojos la realidad que se vive día a día. Todo ello en un contexto problemático para los trabajadores de Gavà, ya que en las fábricas de Roca del Estado Español se está aplicando un ERE que afectará a unas 1.200 personas. Como dicen los propios miembros de CGT, estas acciones se enmarcan en una "solidaridad internacionalista entre trabajadores, totalmente necesaria en estos tiempos." Los consecutivos EREs en España (ya se habían producido hace unos años) y la actitud de Roca en los países donde ha abierto nuevas fábricas fortalecen la visión que apunta a que la multinacional está realizando un proceso de deslocalización para abrir secciones en lugares donde la legislación laboral sea poco fuerte o no haya experiencia sindical que pueda defender eficazmente los derechos laborales, y por lo tanto, donde se pueda empeorar libremente las condiciones de trabajo sin ninguna resistencia. En este contexto, el intercambio de apoyo y experiencia sindical entre trabajadores de diferentes países abre las puertas a un "sindicalismo internacional" adaptado a la globalización actual, donde la solidaridad entre trabajadoras no entienda de fronteras. Extraido de http://www.directa.cat/

Réquiem sindical (por CC.OO)

Soy afiliado a CCOO desde hace ya mucho tiempo. Durante algunos años de mi vida, fui delegado de este sindicato en el comité de empresa y europeo de una multinacional, secretario general de la sección sindical, y miembro de diferentes ejecutivas de CCOO tanto a nivel federal como en la unión intercomarcal, amén de otras responsabilidades. No digo esto para presumir de currículum sindical ni para marcar paquete, sólo lo hago para que quede claro que lo que voy a decir lo digo desde el cariño y respeto que le tuve a este sindicato al que ya no reconozco como propio, y que al primero que le duele todo lo que voy a decir es a mí. CCOO siempre fue para mí un ejemplo a seguir. Una organización fuerte y sólida, nacida de forma ilegal durante el franquismo, cuando realmente era duro ser sindicalista. Gran parte de la lucha antifranquista pasó por las manos de aquellas pequeñas comisiones de obreros que se atrevían a levantar la voz contra la dictadura. El sindicato de mi abuelo. Crecí con esa romántica idea en la cabeza, y en cuanto se presentó la oportunidad no dudé en encabezar sus listas para unas complicadas elecciones en una empresa durísima en lo sindical. Luché cuanto pude y lo mejor que supe en su nombre, dí la cara por el sindicato donde y frente a quien hizo falta, sin titubeos. Y ahora me pregunto en qué situación me encontraría en este momento si no hubiera abandonado mis responsabilidades sindicales y tuviera que defender al sindicato a día de hoy… sinceramente, no sabría ni por dónde empezar. Un inciso: antes de empezar una crítica que a algunos puede molestar, quiero aclarar que aunque voy a generalizar (porque si no el artículo sería interminable), sé perfectamente que en CCOO hay miles de sindicalistas honestos, buena gente que trabaja a diario por el bien de sus compañeros y de la clase obrera, a los que estas críticas no deben molestar pues no van con ellos. Pero otra cosa distinta es la política pusilánime de la cúpula del sindicato. En ese terreno éste no es, ni mucho menos, el sindicato obrero y orgulloso que un día fue. Otra cosa: todo lo que voy a decir sobre CCOO, es perfectamente aplicable a UGT. Pero como mi sindicato es Comisiones Obreras, y es el que me duele, es a él al que me dirijo. Hace ya mucho tiempo (desde el infame 6º Congreso) que CCOO va cuesta abajo y sin frenos. Cada reforma que se ha firmado era peor que la anterior, cada líder del sindicato era menos comprometido y más moderado que el anterior. Se ha pasado de ser un sindicato de izquierda pura y dura, obrero, de clase, a abrazar de manera bochornosa no ya el capitalismo y la socialdemocracia, sino directamente las políticas liberales. Bien sea por convencimiento, por comodidad, por la dichosa unidad de acción o por puro conformismo. La firma de este último acuerdo con la CEOE (para colmo de indignidad, en el 35º aniversario de la matanza de Atocha, bonita forma de honrar su memoria…) es la gota que colma el vaso. No voy a entrar a analizar en detalle los acuerdos. Doctores tiene la Iglesia y seguro que se hablará mucho (y mejor de lo que lo pueda hacer yo) de cómo nos han quitado la subida salarial del IPC hasta 2015 y de cómo han regalado toda la flexibilidad del mundo a las empresas para disponer de nuestro tiempo, descolgarse de convenios, etc, etc… a cambio de nada. El acuerdo es pésimo para los intereses de los trabajadores, de eso no hay duda. Yo diría que incluso para el país en general, pues creo que agravará la crisis. Pero es que también lo es para los intereses del propio sindicato. Es la puntilla, el tiro de gracia. La poca credibilidad que le pudiera quedar a CCOO se ha ido por el sumidero a velocidad de vértigo. El prestigio perdido a cambio de nada. Algunos me dirán que era mejor salvar lo que se pudiera, que sin acuerdo hubiera sido peor, que hay que tener sentido de la responsabilidad… Y yo les diré que no. Primero, porque no se ha salvado nada. No hay en el acuerdo una sola medida que beneficie a los trabajadores que se supone representan. Segundo, porque la primera responsabilidad de un sindicato es para con los trabajadores. Y tercero, porque una vez has firmado, no puedes echarte a la calle a protestar contra una reforma que lleva tu firma y por lo tanto tu beneplácito, tu consentimiento y lo que es peor, tu complicidad. Las manos atadas. Y la “paz social”, a cambio de nada. La postura lógica, digna y hasta obligada ante este tipo de propuestas, y del continuo vacile de una patronal sabedora de que no necesita negociar, porque tiene un gobierno dispuesto a aplicar todas sus medidas, era levantarse de la mesa y echarse a la calle. Así lo aprendí yo, y lo curioso es que lo aprendí dentro de ese mismo sindicato. Los mismos agoreros de antes me dirán que la gente no se mueve, que la huelga corre el riesgo de fracasar, que no hay conciencia de clase… y yo les diré que tienen parte de razón. Esta sociedad no es la de principios de los 80, está más acomodada y es menos combativa. Pero también les diré que esa falta de conciencia, esa nula confianza de la clase obrera en sus sindicatos, esa resignación y ese derrotismo, son en gran medida culpa de esos mismos sindicatos que lejos de potenciar la lucha de clases, de dar una imagen firme y combativa, y de hacerse valer y respetar; llevan años dando una imagen de complicidad y compadreo con la patronal y el gobierno de turno que en nada ayudan a que los trabajadores puedan sentirse identificados con ellos, seguir sus directrices o depositarles su confianza. He dudado mucho si escribir esto. Porque cuando uno ha sido sindicalista nunca deja de serlo del todo, y porque siempre me ronda la cabeza esa idea de que los sindicatos son necesarios, y darles la espalda significa hacerle el trabajo sucio a una derecha que sería feliz si despareciesen definitivamente. Pero no soy amigo de adhesiones inquebrantables, y además creo que ese miedo a debilitar a los sindicatos es en parte lo nos ha llevado hasta aquí, por ser demasiado tolerantes con su política de recoger migajas a cambio de perder derechos. Necesitamos sindicatos, por supuesto. Son imprescindibles. Lo que ya no tengo claro es si los que tenemos nos sirven de algo. Por lo tanto, prefiero decir lo que pienso y quizá, si lo hacemos muchos, la cosa cambie. Callar no ha funcionado. Aquí queda pues mi mensaje, como afiliado y exsindicalista de CCOO. Escrito en caliente, que a veces es lo mejor. Éste ya no es mi sindicato. Ni el mío ni el de millones de trabajadores que durante décadas se sintieron defendidos y protegidos por CCOO; identificados con estas siglas y lo que representaban. No sé si aún se está a tiempo de recuperar la dignidad, de volver a la raíces y ser lo que nunca debimos dejar de ser. Lo dudo, aunque sé que muchos compañeros opinan lo mismo que yo y están más que hartos de tanto servilismo inútil. Yo ya he hecho mi reflexión. Ahora le toca a otros hacerla. El compañero Marcelino Camacho, un sindicalista de raza, dijo:- “¡Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar!”.Que piensen los actuales líderes de CCOO si están haciendo honor a esas palabras, o si deben irse a casa y dejar trabajar a los que no estén domados, doblados ni domesticados. Réquiem sindical Miky Corregidor--- http://bitacoradeunnicaraguense.blogspot.com/2012/01/requiem-sindical-por-ccoo.html