27 de febrero de 2011

Conversación con un socialista egipcio





Los miembros de los Socialistas Revolucionarios de Egipto han sufrido, durante años, la represión por parte de un estado policial mientras intentaban organizarse para luchar por la democracia y los derechos laborales. Gracias a estos esfuerzos valientes, fueron capaces de jugar un papel crítico en la organización de las primeras manifestaciones del 25 de enero, las que impulsaron la revuelta –finalmente vencedora– contra el dictador Hosni Mubarak. Su posición clave se mantuvo a medida que el movimiento crecía.

Sameh Naguib es un miembro líder de los Socialistas Revolucionarios, y ha hablado con Mostafa Omar en El Cairo sobre la dinámica de la revolución egipcia y sobre lo que puede suceder a partir de ahora.

Estos son tiempos increíbles para todos los revolucionarios egipcios. Pero, a medida que se acercaba el 25 de enero, ¿os esperabais que pasaría todo lo que ha pasado después?

Claro que sabíamos, teóricamente, que la situación política ha sido muy volátil desde hace años, y que un estallido revolucionario era posible. Pero no nos esperábamos en absoluto que pasara el día 25. La cantidad masiva de manifestantes que participaron en las protestas de ese día y su nivel de militancia es algo sin precedentes.

Estábamos acostumbrados a las convocatorias que pedían días de acción masiva, pero después sólo aparecían cien o doscientas personas que eran rápidamente dispersadas por las fuerzas de seguridad. Pero el 25 de enero, la cifra de manifestados crecía y crecía a medida que pasaban las horas, en El Cairo, en Alejandría y en cada vez más ciudades.

Los manifestantes pudieron rechazar con éxito los ataques continuados de la policía lanzándoles piedras. La gente salía de casa para unirse a nosotros. Las mujeres aullaban y nos lanzaban caramelos. A finales del 25 de enero, nos dimos cuenta que el momento revolucionario había comenzado.¿Cuál fue el papel de los Socialistas Revolucionarios y de las otras fuerzas de la izquierda en la movilización de la protesta del 25 de enero?

Nosotros, y el resto de la izquierda, junto con el Movimiento de los Jóvenes del 6 de abril, jugamos un papel clave en la movilización. Los Hermanos Musulmanes no apoyaron el llamamiento a las protestas porque, como es habitual, no les gusta apoyar lo que no controlan. O sea que la izquierda tuvo que coger el timón.

Nuestro grupo y el resto de fuerzas de la izquierda nos reunimos y trazamos una estrategia de acción para el día 25. Por ejemplo, decidimos comenzar la manifestación en diferentes puntos de El Cairo, para dirigirnos luego hacia la plaza Tahrir. Hicimos así para evitar que las fuerzas de seguridad concentraran la atención en un solo punto central y rompieran nuestra acción antes de que comenzara, tal y como han hecho siempre en el pasado. Esta táctica nos resultó útil.

Además, si hemos de ser honestos, las fuerzas de seguridad no estaban preparadas para la cantidad masiva de gente que salió a la calle; les cogió desprevenidos.

Los medios de comunicación occidentales y egipcios continúan repitiendo que se trata sencillamente de una revolución de la gente más joven que se ha organizado a través de Facebook y otras redes sociales. ¿Nos puedes hablar un poco de la composición de clase, en los primeros días de la revolución?

La gente joven de diferentes clases sociales, cada uno con sus respectivos agravios contra el régimen, jugaron, efectivamente, un papel clave en la ignición de la revolución. Pero la contribución de la clase trabajadora ha sido también central desde el primer día.

Suez, por ejemplo, una ciudad con mucha clase trabajadora y con una larga historia de luchas contra los británicos y los sionistas, ha sido a la vanguardia de la revolución. Los trabajadores de Suez salieron de las fábricas de la ciudad y llenaron las calles, y sacrificaron los primeros mártires el día uno de la revolución. Sheikh Hafez Salama, un líder de las luchas contra el colonialismo británico de los años cuarenta en Suez, y después, de la guerra contra Israel, estaba en la calle con los revolucionarios. Incluso vino hasta aquí y se unió a nosotros en la plaza Tahrir.

De un modo similar, los trabajadores de El Cairo, Alejandría y Mansura han tenido un rol destacado en los acontecimientos desde el inicio. Pero los trabajadores no pudieron participar como fuerza colectiva para que los capitalistas comenzaran una huelga, parando la producción. Esto cambió en los días previos a la caída de Mubarak el día 11 de febrero y en los días que vinieron inmediatamente después.

En Tahrir, Alejandría y en otros lugares de Egipto, millones de personas participaron en la revolución. ¿Cómo operasteis e intervenisteis los Socialistas Revolucionarios, que sois poco numerosos, en este movimiento masivo? ¿Cuáles eran vuestras prioridades?

Desde el principio, los socialistas, los nasseristas y otros grupos de izquierda tuvimos un papel importante a la hora de dirigir las protestas. Pero a medida que se multiplicaban los manifestantes hasta llegar a los millones sólo en El Cairo o Alejandría y la revolución se expandía, tuvimos que concentrarnos en determinados puntos y priorizar. Decidimos centrarnos en cuatro o cinco cosas. Apostamos por continuar las luchas para hacer caer al régimen y rechazamos las llamadas a negociar con ellos.

Pusimos las demandas de la clase trabajadora en primer lugar, en el centro de toda nuestra literatura y la agitación. Hablamos con todos nuestros contactos y aliados en el movimiento obrero, y agitamos a favor de hacer huelgas que ayudaran a fortalecer la revolución.

Pedimos la confiscación de los activos de las grandes corporaciones conectadas con el régimen de Mubarak, y que estos activos fueran nacionalizados, y puestos bajo el control de los trabajadores.

Hicimos agitación para transformar la revolución política en una revolución social, y para obtener demandas populares como un salario mínimo de 1.200 libras [egipcias], sindicatos independientes, puestos de trabajo y subsidios de desempleo, entre otras demandas de clase.

Elaboramos seis comunicados para articular nuestro análisis y nuestras demandas, y en distribuimos miles y miles por las plazas, también utilizamos nuestra página web para llegar a todas las partes del país.

¿Cuál es el papel de los Hermanos Musulmanes, la mayor fuerza política en la oposición del país?

Los líderes de los Hermanos Musulmanes no apoyaron el llamamiento para la manifestación del 25 de febrero. En general, no apoyan a las acciones que no inician o controlan. Pero cuando empezó a ser evidente, a medida que pasaban las horas del primer día, que se estaba entrando en una revolución, decidieron participar.

Jugaron un papel importante en Tahrir y en el resto de puestos, sobre todo durante el 2 de febrero, el día en que el gobierno envió a sus mercenarios a caballo, armados con cócteles molotov, para atacar a los manifestantes.
No es necesariamente por número por lo que cabe destacar su papel; en realidad, no tienen más de un 15 o un 20 por ciento de apoyo político en la calle, y sólo uno de los 13 mártires de aquel día era miembro de los Hermanos. Fue más bien su nivel de organización, lo que ayudó. Actúan con una gran disciplina, y eso fue de ayuda a la hora de defender la plaza.

Ahora quieren anunciar que forman un partido político nuevo. Algunos miembros quieren que tenga una base civil, no religiosa. Otros, los de la vieja guardia conservadora, se oponen. En otras palabras, esperamos que haya una división entre sus filas.

Hemos visto la formación de un grupo más liberal, la Etilaf Shabab Althawra, la Coalición de la Juventud de la Revolución, que ha formulado una serie de demandas políticas y el lunes pasado negoció con el ejército. Esta formación incluye un grupo de activistas que han participado en la revolución, pero representan un sector liberal, de clase media, que quisiera limitar la revolución en el campo estrictamente político, con la demanda de reformas democráticas, pero sin cuestionar o desafiar al sistema básico del capitalismo. Estos liberales consideran que su tarea es aconsejar y presionar al ejército para sustituir tal o cual persona corrupta con este o con aquel tecnócrata honesto.

Muchos de estos liberales, ahora, se oponen a las huelgas de los trabajadores y trabajadoras: dicen que son egoístas, y hay quienes atacan a los huelguistas desde Facebook. Como he dicho antes, lo que quieren es reformas políticas, y se oponen a la lucha de clases.

Por supuesto, nosotros apoyamos y pedimos reformas democráticas, pero luchamos por una democracia radical que pone al frente y como punto clave los intereses de la gente trabajadora. Como socialistas revolucionarios, no queremos quedarnos en una revolución política; estamos organizando una revolución social liderada por los trabajadores y trabajadoras egipcias.
Hay muchos otros socialistas y grupos de la izquierda radical en Egipto.

¿Qué relación teneis con el resto de la izquierda radical? ¿Estais tomando alguna iniciativa política?

Siempre nos coordinamos con todas las otras fuerzas de la izquierda. Por ejemplo, formamos parte de un frente para la izquierda radical. En conjunto, coordinamos el apoyo a las huelgas, las manifestaciones, los comunicados públicos y a la prensa... Esto es importante. Estamos en una situación nueva, y muchas fuerzas de la izquierda y la derecha están formando partidos políticos.

También hemos de sacar adelante nuestras propias iniciativas. Primero, ayudamos a crear comités para defender la revolución entre los estudiantes y los trabajadores. Después, estamos haciendo una campaña de recogida de firmas entre los principales militantes de la clase trabajadora para formar un nuevo partido de los trabajadores. Este partido podría organizar, representar y articular los intereses de los trabajadores y trabajadoras e impulsar adelante la revolución.

La clase trabajadora egipcia es inmensa en cuanto a número, y las huelgas son masivas y extensas. ¿De qué manera se empieza a construir un partido así?

Sí, es cierto, pero no empezamos de cero. Hemos construido contactos y relaciones cercanas con la clase trabajadora durante los años de lucha anteriores y, al mismo tiempo, nos concentramos en sectores centrales de la economía: los trabajadores del sector textil, correos, los ferrocarriles, el transporte, las comunicaciones y la industria del cemento.

Pienso, también, que el nuevo movimiento para formar sindicatos militantes independientes que sustituyan a los pro-gubernamentales tendrá éxito, y esto nos ayudará en el esfuerzo por construir el partido de los trabajadores. Se trata de un movimiento revolucionario: tomas la iniciativa, y luego ya se verá qué pasa.

El ejército, ahora, controla el país, emitiendo comunicados y haciendo algunas concesiones, como la de disolver el parlamento. ¿Qué esperas del ejército a partir de ahora? ¿Utilizarán la fuerza contra las huelgas?
El ejército es un punto clave de la economía egipcia: controla un 25 por ciento, desde sectores como la industria, las extensiones agrícolas y los hoteles, pasando por el comercio de armas.

El ejército ha forzado a marchar a Mubarak y ha tomado el poder en un intento de bajar el ritmo de la revolución y salvar el sistema. Las presiones de la revolución desde abajo causaron una fractura en la cúpula del ejército: Mubarak, el ministro de defensa Mohamed Tantawi y el vicepresidente Omar Suleiman querían que el ejército hiciera uso de la fuerza para suprimir la revolución. El teniente general Sami Hafez Anan, jefe militar del Estado Mayor –que el 25 de enero estaba en Washington, por cierto– se negó a usar la fuerza. Cuando se llegó a este punto, no había otra salida que no fuera abandonar a Mubarak.

Ahora, el ejército pide a los huelguistas que detengan el movimiento, y eso es todo lo que pueden hacer: no están en una posición que les permita prohibir o atacar a las huelgas, ahora mismo. El ímpetu de la situación, de momento, aún es favorable a los trabajadores. El ejército necesitaría un tiempo para movilizar a la mayoría de la opinión pública contra los huelguistas –no sólo los liberales de clase media– antes de poder plantearse atacar a las huelgas.

Finalmente, el ejército se encuentra en una posición difícil. La revolución egipcia está teniendo un impacto regional e internacional inmenso. El mundo nos está mirando. La revolución tiene causas profundas, una fuerza enorme y un gran potencial para convertirse en una revolución social. Esta no es como las revoluciones que sucedieron en Filipinas contra Ferdinand Marcos durante los años ochenta o en Indonesia contra Suharto en los noventa: el papel de la clase trabajadora egipcia, en nuestra revolución, es más central que el que jugaron los trabajadores en las demás revoluciones mencionadas.

La clase trabajadora de nuestro país sentó las bases para los acontecimientos del 25 de enero con una lucha de clases intensiva que se ha estado desarrollando desde 2004. Es por ello que, en Egipto, la clase dirigente lo tendrá mucho más difícil para limitar la revolución a las reformas políticas.

Artículo extraído de Socialist Worker.

25 de febrero de 2011

Alsasua/Altsasu se adhiere a los Ayuntamientos por la lll República




A petición de Unidad Cívica Navarra por la República en el pleno del Jueves 24 de febrero del 2011 del Ayuntamiento de Altsasu , población navarra de 7660 habitantes , se ha aprobado con 8 votos a favor de los grupos Nbai(4 de Nabai), IUN-NEB(1 de IU), ANV(3 de ANV) , 2 votos en contra de UPN y dos abstenciones del PSN, la adhesión a los Ayuntamientos por la III República que se concreta en los siguientes puntos:

PRIMERO.- Impulsar un proceso constituyente hacia la República, utilizando todos los mecanismos democráticos y pacíficos que prevé la Constitución Española en sus artículos del 166 al 169.

SEGUNDO.- Hacer llegar la presente iniciativa a Las Cortes Generales, a las Comunidades Autónomas y a los Ayuntamientos, así como a la Unión Europea y a la Comunidad Internacional para su reconocimiento y estudio, para que transcurra por los cauces democráticos, y para que se hagan eco las instituciones constitucionalmente competentes.

TERCERO.- Declaramos agotado el modelo de Estado actual, y llamamos a la ciudadanía a demandar la reforma de la Constitución, y la convocatoria de un referéndum, donde sean los ciudadanos y las ciudadanas los y las que decidan con votos democráticos, la forma de Estado que prefieren para el Estado Español.

CUARTO.- Hacer llegar el presente Acuerdo a los Medios de Comunicación de Navarra y de ámbito estatal. Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Red de Municipios por la Tercera República




La Red de Municipios y Cargos Públicos por la Tercera República se constituyó el 26 de julio de 2007 cuando once Aayuntamientos andaluces presentaron en el Parlamento Andaluz una moción para solicitar la apertura de un proceso constituyente que permitiese la instauración de una República en el Estado español. A estos Ayuntamientos se han ido adhiriendo otros, hasta llegar a la veintena.
En diciembre de 2007, el Ayuntamiento de Casarrubuelos fue el primer municipio de fuera de Andalucía y el primero de la Comunidad de Madrid en unirse a la red, de la que también forman parte aproximadamente un millar de cargos públicos.

En enero de 2008 los alcaldes y alcaldesas de los municipios adheridos entregaron en el Congreso de los Diputados las mociones que habían aprobado en favor de la instauración de la Tercera República.

El coordinador de la Red de Municipios es el ex parlamentario andaluz de Izquierda Unida y secretario general del Partido Comunista de Andalucía de Málaga, Antonio Romero.

En algo más de un año de existencia, la Red de Municipios ha presentado el Manifiesto a favor de un Proceso Constituyente, firmado por personalidades como Rosa Regás, Luis García Montero, Julio Anguita o José Manuel Martín Medem, y ha lanzado el periódico digital la República.es.

Además, la red se puso a disposición del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón para que investigara las desapariciones durante el franquismo y la Guerra Civil,y más recientemente ha presentado diversas mociones de apoyo al alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso Toledo (IU), investigado por unas declaraciones realizadas en un acto público en el que calificó al Rey de "corrupto". Según su coordinador, entre un 35 y un 40 por ciento de los españoles se declararían republicanos.

Municipios andaluces de la Red de Municipios por la Tercera República:

* Alcalá del Valle
* Almodóvar del Río
* Benalúa
* El Borge
* Casariche
* Casares
* La Puebla de Cazalla
* Espejo
* Humilladero
* Marinaleda
* Pedrera
* Víznar
* Teba
* Arriate
* El Burgo
* Martín de la Jara
* Valle de Abdalajís
* Gilena
* Puerto Real
* Trebujena
* La Malahá

En Castilla-La Mancha

* Villamalea

En Madrid

* Casarrubuelos

En Navarra

* Aibar
* Orkoien
* Villava/Atarrabia
* Irurtzun
* Alsasua/Altsasu

En Valencia

* PedreguersEsto saldra en la pagina al pulsar leer mas

23 de febrero de 2011

23-F, treinta años de mitos para encubrir un autogolpe





FLOREN AOIZ .ESCRITOR


Se cumplen 30 años de los sucesos de febrero de 1981 y vuelven a prodigarse los relatos que glosan la grandeza del rey español, salvador de la democracia frente a los golpistas. El ritual del aniversario se renueva y se repite la historieta de buenos y malos convertida en incuestionable. La transición hacía aguas, la economía naufragaba, el pérfido terrorismo y los insaciables nacionalismos «periféricos» ponían en peligro la unidad de España y unos cuantos nostálgicos del franquismo decidieron liquidar la incipiente democracia, pero no lo lograron porque Juan Carlos Borbón les hizo frente e impuso el respeto al estado de derecho.
Ya lo decía la letra
del «Tanguillo del golpe»: «¡Qué nochecita pasamos los españoles, vaya una gracia!/ si el Borbón no lo remedia,/ nos quitan la democracia,/ las huelgas los sindicatos y hasta la Constitución.»
Sea con aire de tanguillo, vendido como sesudo trabajo académico o como promocionadísimo best seller de Javier Cercas, el cuento se basa en una historia de canallas extremistas (terroristas y golpistas) y un héroe equilibrado y equilibrador: el rey. Un relato que persigue la identificación social con cierta interpretación de la historia, y, en el fondo, quiere legitimar el modelo de transición y su consecuencia, esto es, el actual régimen constitucional.sComo ha destacado el analista del storytelling Salmon, con estas repeticiones rituales, más allá de contar una historia, se pretenden orientar flujos de emociones, creando y alimentando un mito colectivo. Porque de eso es de lo que estamos hablando, del mito de la modélica transición y, más exactamente, del mito del golpe involucionista reventado por el Borbón.
Un régimen surgido de la transformación «de la ley a la ley» desde una dictadura como la franquista necesita mitos fundacionales que disimulen su pecado original y ha encontrado en los acontecimientos de febrero de 1981 un filón. La versión oficial de aquellos sucesos convierte en paladín democrático al Borbón designado a dedo por Franco para liderar el posfranquismo, el mismo Borbón que proclamara al ser nombrado sucesor su adhesión a los principios del golpe de 1936 y repitiera los halagos al «Caudillo» tras su muerte. Prodigioso milagro recreado cada año por estas fechas gracias a la reedición del shock provocado por la irrupción de una banda de guardias civiles armados en el edificio del Congreso de Madrid.


A falta de una auténtica ruptura con el franquismo, el 23-F se nos presenta como su espectacular simulacro, en el que la integridad del monarca español y su firmeza brillan frente a la oscuridad de los involucionistas. Borbón renace así purificado, limpio de toda mancha, roto el cordón umbilical de una vez por todas con su promotor, el sanguinario dictador Francisco Franco que se hizo con el poder gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini y un baño de sangre de dimensiones colosales.
Las imágenes de Tejero, que han sido vistas por todo el mundo y han creado un «recuerdo compartido», invitan a dar por buena la imagen del golpe televisado, cuando lo cierto es que la verdadera naturaleza de lo ocurrido el 23 F ha sido deliberadamente ocultada a la opinión pública. Cuanto más se repiten las mismas imágenes, más cerrojos se cierran sobre el (auto)golpe de timón que el estado posfranquista dio a la reforma.
Más allá del mito, una reforma de la reforma. Recientemente, «El País» publicaba un texto sobre «la intentona golpista del 23-F que desbarató el Rey» en el que se afirmaba que «los hechos han quedado esclarecidos en su casi totalidad». Y es cierto que los hechos se han ido desvelando y hoy en día cualquier persona con interés puede acceder a testimonios, documentos y estudios que permiten hacerse una idea cabal de qué sucedió realmente.
Esta información, sin embargo, lejos de retratarnos a un monarca antigolpista, cuestiona de raíz la versión oficial y nos presenta una trama turbia surgida de las propias entrañas -o cloacas, como se prefiera- del Estado. Los datos que han ido aflorando en estos 30 años, muchas veces como consecuencia de rencillas, venganzas o desaires en el mundo de los servicios secretos españoles han confirmado el análisis de quienes definieron aquello desde el primer momento como un autogolpe.
Estos servicios secretos y otros poderes fácticos tuvieron un protagonismo decisivo en la generación del ambiente de inestabilidad que antecedió al numerito de Tejero, alimentaron la sensación de caos, acosaron a Adolfo Suárez desde todos los frentes y fabricaron y utilizaron hábilmente la amenaza de un golpe militar cuyo objetivo sería poner fin a la transición. Pero no sólo eso, tuvieron que ver con la preparación del autogolpe, su ejecución, su reconducción y su posterior encubrimiento.
Conviene recordar que el Ejército español no había sido llevado a rastras a la reforma, sino que era uno de sus protagonistas a la vez que gendarme. Franco, que fue quien diseñó las claves del escenario posfranquista, se encargó de garantizar el apoyo de las Fuerzas Armadas españolas a su sucesor y nadie cuestionó seriamente ese aval. En 1981, el Ejército no quería volver atrás y, en todo caso, ni los poderes económicos ni los padrinos internacionales se lo hubieran permitido. Lo que estaba sobre la mesa era la utilidad de la amenaza del golpe para poner límites a la transición y, como ocurrió tras el 23F, reorientarla.
Hubo una operación cívico-militar, por usar terminología de documentos de inteligencia de aquellos tiempos, para desalojar a Suárez de la jefatura del Gobierno y marcar una nueva agenda que supusiera la corrección del rumbo de la reforma. No es que el líder de la UCD fuera un peligroso rupturista, pese a que como tal llegó a ser presentado, sino que su tiempo había terminado y era preciso reajustar la marcha de la transición, abriendo el paso a un nuevo tiempo de reconversiones económicas, recortes del proceso autonómico y nuevos bríos en la acción represiva y de guerra sucia. Un nuevo tiempo que más tarde iba a ser liderado por el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, un partido que, a diferencia de UCD, no podría ser considerado una prolongación del franquismo.
La dimisión de Suárez, lejos de frenar esa operación, terminaría por hacerla estallar. Tejero, enredado en aquellas tramas aunque posiblemente desconocedor de todo su alcance, iba a crear el shock, la fase explosiva del golpe, por usar términos de un destacado agente de los servicios secretos españoles. Después llegaría la acción de salvación que culminaría con un nuevo pacto de estado fruto de un consenso entre partidos y el Ejército, apoyado por los demás poderes y agentes sociales y que marcaría el inicio de un nuevo tiempo político.
Pero no es lo mismo escribir un guión que llevarlo a la práctica. Tejero se enrocó, se negó a facilitar el paso a la solución prevista y con este inesperado giro el proyecto se fue al garete. El plan se hubo de reinterpretar. No habría gobierno de concentración y tendrían que gestionar de otro modo el shock, pero esto sólo sería posible sacrificando algunas piezas para evitar la implicación de ciertos poderes del estado y del propio monarca.
Así, Tejero, Armada, Milans y otros como San Martín, el hombre de inteligencia de Carrero Blanco, se convertirían en los líderes de un golpe involucionista felizmente abortado por el rey Borbón. Algunos de ellos podían haber sido los paladines de la nueva etapa democrática tras la catarsis, pero terminaron juzgados por apadrinar un golpe de estado.
30 años después, la obstinación en ocultar a la ciudadanía la realidad de aquellos hechos es sumamente preocupante, porque evidencia la voluntad de seguir recurriendo al mito para manipular. Y, lo que es mucho peor, cada año nos recuerdan su resistencia a afrontar una verdadera ruptura con el franquismo.
Gara

22 de febrero de 2011

Carlos Taibo .Mesas de convergencia: por qué no he firmado



Sabido es que el pasado día 19 de febrero se celebró en Madrid una concurrida reunión que pretendía ser la señal de partida de un proyecto ambicioso: las mesas de convergencia. Son varios los amigos que me han preguntado si he suscrito la convocatoria correspondiente, como son varios los que, sabedores de que no lo había hecho, han deseado conocer mis razones. Intento explicarlas a continuación, no sin antes expresar dos cautelas. Si la primera me obliga a certificar que entre los promotores de las mesas hay gentes respetables, personas ingenuas y arribistas genuinos, la segunda reclama que subraye que mi juicio de estas horas lo es en exclusiva sobre el sentido general de la convocatoria, y no prejuzga lo que ésta, con el paso del tiempo, pueda dar de sí.
1. Empezaré señalando que la propuesta programática vertida en la convocatoria que nos ocupa tiene un no ocultado cariz socialdemócrata. No aspira a nada más que a reconstruir la regulación perdida y, con ella, a preservar nuestro maltrecho Estado del bienestar. En tal sentido es llamativo que los promotores de las mesas se autodescriban a menudo como antineoliberales y eludan visiblemente el término anticapitalistas. Con estos espasmos de moderación, ¿esperan ganar para la causa de la movilización a muchos votantes socialistas o se trata, de manera más llana, de que no ven ningún horizonte fuera del capitalismo? A quienes seguimos subrayando que hay que ir más allá de la contestación del neoliberalismo es común que se nos diga que somos una vanguardia sin seguidores. Esquivaré ahora la réplica que la afirmación anterior merece para subrayar lo que se antoja evidente: quienes razonan ahora en los términos reseñados nos están lanzando el mismo argumento que los prebostes del PSOE han utilizado contra ellos durante los tres últimos decenios. Creo firmemente, de cualquier manera, que un programa de mínimos no tiene por qué ser un programa socialdemócrata.
2. La condición hipermoderada del diagnóstico y de la propuesta vertidos en las mesas guarda muy estrecha relación con la ausencia, en uno y en otra, de cualquier consideración, ni seria ni liviana, de la crisis ecológica. Qué patético es al respecto que a estas alturas los promotores de esa iniciativa sigan hablando de desarrollo sostenible. Permítasenos subrayar lo que con el paso de los meses se irá haciendo cada vez más evidente: hoy es la constancia de la hondura de la crisis ecológica lo que promueve en lugar principal —junto con la contestación, claro, de la dimensión de explotación, exclusión y jerarquización del capitalismo— una contestación franca a ineludible de este último.s
3. En un terreno más coyuntural, lo que más destaca en el argumentario que se ha hecho valer para justificar la creación de las mesas es un sorprendente, y frecuentísimo, intento de exculpar a los sindicatos mayoritarios una vez certificada su conducta de las últimas semanas. Debo confesar que en este caso me equivoqué cuando, a finales de enero, concluí que el acuerdo suscrito por esos sindicatos con el Gobierno español tenía al menos la virtud de dejar las cosas claras en lo que respecta a la lamentable condición de los primeros. Veo ahora que desde los círculos antineoliberales, que lanzan a los cuatro vientos sus mesas en un local de Comisiones Obreras, se emiten opiniones que desmienten el buen sentido de mi apreciación. Ahí están las que señalan que los sindicatos han hecho lo que han podido, o las que aseveran que al cabo el acuerdo alcanzado —el pensionazo— no es tan malo. Entre el catálogo de opiniones patéticas enunciadas hay, con todo, una que despunta: la que sugiere que los sindicatos mayoritarios no han podido hacer más de resultas de su escasa capacidad de movilización. Como si esta última no fuera la consecuencia inevitable de muchos años de renuncia a la lucha y a la contestación, casi tantos como los que han marcado la sumisión a las políticas oficiales y la dependencia con respecto a los recursos públicos (¿alguien tiene conocimiento, por cierto, de la existencia de dimisiones, en las últimas semanas, entre los cuadros de CCOO y UGT?). No ha faltado en estos días, en suma, alguna estéril elucubración sobre el venturoso papel que han de desempeñar en el futuro las bases de esos sindicatos. Hay quien, al parecer, prefiere mirar hacia otro lado; es, evidentemente, más cómodo que asumir una autocrítica en toda regla.
4. Debo recordar, en fin, lo que algunos parece que no saben: entre los convocantes de las mesas hay personas que no han dudado en apoyar de manera franca el pensionazo. Que semejantes personas no tengan ningún problema en sumarse a esta iniciativa dice mucho de su condición, como lo dice de la de quienes acogen a estas gentes sin mayor quebranto. La conclusión parece servida: uno puede respaldar el pensionazo y mantenerse cómodo, sin embargo, dentro de las huestes antineoliberales. Para calibrar qué es lo que piensan muchos de quienes se han opuesto al acuerdo suscrito por Gobierno y sindicatos mayoritarios recomiendo encarecidamente la lectura del foro que siguió a una entrevista a Fernández Toxo difundida por el diario Público. No parece que la abrumadora mayoría de quienes terciaron en ese foro puedan sentir mayor simpatía por lo que proponen los promotores de una iniciativa que, al menos en su formulación inicial, se caracteriza por su nula voluntad de cuestionar de raíz las miserias que hoy nos acosan.
República.es

21 de febrero de 2011

¿Por qué no se investiga el papel del rey durante el 23-F?




EL miércoles 23 se cumplen treinta años del conocido como 23-F, aquella inmensa chapuza donde se dieron la mano dos ambiciones: la de los militares y guardias civiles cuarteleramente golpistas y la de un rey obsesionado por aupar al general Alfonso Armada, su antiguo preceptor, como presidente de un extraño gobierno de militares, civiles y gentes varias conjuradas para echar atrás el incipiente Estado autonómico pactado por el presidente Suárez con los nacionalistas vascos y catalanes. A esto se le unía la locura de una ETA que el año anterior había matado a 118 personas.

Aquel estúpido sainete que dio la vuelta al mundo por su cutrez, su guardia civil con tricornio y mostachos gritando "¡Todo el mundo al suelo!", lo quiere recordar el presidente del Congreso, José Bono, a su manera, es decir llevando al responsable de aquel fracaso, el rey, y a los diputados sobrevivientes de aquella noche aciaga, como atrezzo para poder soltar él una de esas patrióticas soflamas, ya que el hombre era secretario de la Mesa del Congreso en aquella oportunidad.
A mí me preguntaron qué me parecía que organizaran semejante sarao y les dije que en lugar de gastar luz y taquígrafos, investigaran de verdad qué ocurrió y, sobre todo, la implicación de un rey que harto de Suárez le presionó para que dimitiera y le puenteó todo lo que pudo ante su negativa a nombrar al general Armada segundo jefe de Estado Mayor del Ejército para que, desde allí, accediera cómodamente a la operación puesta en marcha y que consistía en quitar a Suárez y poner al frente del Gobierno al famoso "elefante blanco" que no era sino éste general que ahora cultiva camelias en Galicia.El 22 de octubre del año anterior se había celebrado en Lleida una reunión, en casa de su alcalde, a la que asistieron representantes de varios partidos, entre ellos el bocazas de Enrique Múgica, que a la sazón era el presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, y el citado general Armada. En este conciliábulo se diseñó el golpe blando contra Suárez, consistente en una moción de censura contra el presidente por parte del PSOE y apoyada por los suficientes diputados de UCD, que previamente se comprometerían por escrito. Como resultado de la misma, se formaría un gobierno de concentración que presidiría Armada, hombre independiente no vinculado a ningún partido y apoyado por el rey, con quien tenía una estrechísima relación. Esta operación se urdió como plan B en el caso de que Suárez no aceptase dimitir, tal y como estaba previsto le pediría el rey.
Por supuesto. Suárez conocía la jugada y la deslealtad del Borbón por lo que se oponía al nombramiento del general Armada como segundo jefe de Estado Mayor y, adelantándose a todas estas maniobras, fue cuando dimitió el 29 de enero. Previamente, el día de la dimisión, Sabino Fernández Campo había ido al Palacio de La Moncloa y, tras leer el texto de la renuncia, le pidió a Suárez que nombrara al rey ya que Suárez no lo hacía en su despedida. Debía dar las gracias a su entrometida Majestad. Pero solo lo hizo una vez.
El 5 de febrero, estando el gobierno en funciones, el presionado ministro de defensa, Agustín Rodríguez Sahagún, nombró al general Armada, que era lo que quería el maniobrero Borbón, segundo jefe del Estado Mayor, lo que le colocaba en el sitio idóneo para presidir el gobierno de concentración que buscaba el inquilino de La Zarzuela. Armada recibió la felicitación inmediata del rey, que le llamó desde el aeropuerto de Barajas, mientras esperaba se abriera el de Foronda, cerrado por mal tiempo, ya que iba a realizar su primera visita oficial a Euzkadi. En ese viaje tuvo lugar el incidente en la Casa de Juntas de Gernika con los junteros de HB. A raíz de ese hecho, en Baqueira así como por teléfono, Juan Carlos mantuvo estrecha relación con el general Armada, de tal forma que cuando se produjo el incidente del Congreso el 23-F, lo primero que buscó Armada fue acudir a La Zarzuela. Lógico. Lo tenían muy hablado.
Pero quien frustró toda aquella ópera bufa fue Tejero con su irrupción alocada y antiestética, su esperpento, sus gritos y el secuestro del Congreso en la votación a Leopoldo Calvo Sotelo como presidente. Ante aquel espectáculo no les quedó más remedio que recular, el "elefante blanco", a pesar de sus intentos, acabó detenido y el rey, de madrugada, no inmediatamente, leyó aquel mensaje que nos han puesto hasta la saciedad como la gran prueba de que nos salvó de una dictadura cuando su ligereza, su frivolidad, su enfrentamiento con Suárez, su borboneo, habían llevado al país a semejante situación de crisis.
Confío en que alguien ponga en cuestión esta farsa el miércoles tras escuchar en el Congreso las falsedades de un rey que encima el muy Borbón se ha llegado a creer que nos salvó de Tejero. Todo esto gracias al Grupo Prisa, al PSOE y a todos los áulicos que a todas horas conectan el botafumeiro para decir urbi et orbi lo demócrata que es éste gran culpable de aquel hecho... e incluso con mayor responsabilidad aún que la de su cuñado, Constantino de Grecia, porque aquel se vio arrastrado por el golpe de los coroneles y Juan Carlos de Borbón fue el máximo responsable de que aquellos militarotes franquistas se levantaran todos en su nombre. Y eso aún no ha sido investigado.
Algo ha escrito Javier Cercás en su libro y bastante dice Jesús Palacios en su reciente obra, pero faltan las memorias de Fernández Campo y de quienes estuvieron en aquella conspiración para que conozcamos más detalles de un golpe cuya primera víctima fue el Estado autonómico ya que de allí surgió la Loapa (Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico), firmada entre UCD y PSOE. ¡Qué casualidad! No olvido lo que me dijo Antonio Carro, ministro de la presidencia con Franco y Arias Navarro, en una recepción en la que estaba el rey: "Criticaba tanto a los políticos que el general Armada, hombre de su más cercana confianza, se creyó en la obligación de acabar con aquella plaga de un plumazo. El famoso golpe de timón". Dicho por un hombre de la confianza de Carrero Blanco fue lo que me dio la pista para ir conociendo como la mentira del "rey salvador de la democracia" era toda una patraña que al final se ha consolidado como una verdad eterna, cuando es diametralmente todo lo contrario.
En definitiva, aquella Operación Armada comienza a quebrarse por un problema de estética, una operación que se suponía palaciega no podía incluir aquellos gritos, aquellos empujones a un hombre, teniente general, ya mayor, al que ni siquiera se derriba y, sobre todo, aquellos disparos… Ésa no era una imagen aceptable para que nadie se prestara a liderarla.
Es cierto que durante la causa, inútilmente, los abogados defensores y los encausados intentaron demostrar que el rey era responsable, título que, no por casualidad, da otro de aquellos militares golpistas, Ricardo Pardo Zancada, a su libro sobre el tema: el rey es La pieza que falta en el puzle del golpe.
La investigación judicial del 23-F distó mucho de ser ejemplar. Y, sin duda, en ello tuvo que ver no poco aquella decisión que se tomó en los días inmediatamente siguientes al fracasado golpe: implicar al menor número de militares posible y a ningún civil, como si nunca hubiera habido otra trama civil que la que representaba el falangista García Carrés en absoluta soledad. Cuando en marzo de 1981 se inicia el juicio por el golpe de Estado de Tejero, Milans del Bosch y compañía, el general Fernández Campo hace esfuerzos denodados para que el rey no tenga que declarar ante los jueces. Sabino convenció a los funcionarios y a los más altos representantes de las instituciones del Estado de la inconveniencia de tal acto, especialmente porque la defensa de los militares acusados de perpetrar el golpe defendía que los encausados habían actuado "por obediencia al rey". La mayoría de los abogados defensores eran de la opinión de que Juan Carlos declarara siquiera por escrito. Sabino se ofreció a hacerlo por el monarca. Ello no fue óbice para que los militares de más alta graduación -a excepción de Armada- declararan que el rey estaba informado de la ejecución del golpe y que incluso llegó a participar en su elaboración. Al tiempo que declaraba, Fernández Campo llevó a cabo una intensa política de protección del rey, entrevistándose con los directores de los medios y los columnistas de primera línea para que evitaran cualquier referencia al rey.
Cuando el 3 de junio de 1982 se dio a conocer la sentencia del 23-F, había desaparecido toda referencia al monarca. La labor de Fernández Campo había dado frutos y el general apareció citado en lugar del rey en alguna de las actas del juicio. Parecía que, durante aquellas horas intensas para la historia del Estado español, el rey no hubiese desempeñado ningún papel.
Atentos pues al discurso del miércoles. Será un ejemplo más de la mentira y la manipulación al servicio de un rey puesto allí por el general Franco.


Escrito por Iñaki Anasagasti / Deia

Ante los asesinatos de manifestantes en Libia





21 feb 11
Ante los más de 200 muertos en Libia, cuyo delito fundamental ha sido asistir a manifestaciones quejándose de la desastrosa situación de Libia, su país, en el que el desempleo, los empleos basura, la precariedad y el paro están a la orden del día, la Secretaría de política Internacional del PCE mostramos nuestro más enérgico rechazo. Estamos hablando del ataque al derecho fundamental, que es la vida, por intentar manifestarse libremente.

Con todas las cautelas que nuestro partido debe tener respecto a quienes pueden estar interesados en desestabilizar la zona, no podemos mantenernos al margen, ni queremos, antes estas decenas de muertes.

El pueblo de Libia tiene derecho a tomar sus decisiones y a decidir quienes son sus gobernantes. La UE debería estar en primera fila ayudando al pueblo en vez de aplicando tratados que les perjudican y ayudan de forma notable a perjudicar a las personas y a llegar a estas situaciones.

Exigimos el cese de estos asesinatos y que el diálogo sea al arma que se utilice para que el pueblo de Libia recobre sus derechos.

21 de febrero de 2011

20 de febrero de 2011

El día que comenzó la Guerra Civil






Precisar el momento en que quienes conspiraban contra la República española optaron por sublevarse para derrocarla es importante para entender mejor sus motivos. La mitología del 18 de julio, que pretendía que la guerra se había iniciado como una respuesta a los abusos cometidos por el Gobierno del Frente Popular, ponía el acento en el asesinato de Calvo Sotelo, el 13 de julio de 1936, para legitimar el levantamiento militar con este suceso.
Los orígenes de la revuelta, sin embargo, hay que ir a buscarlos cinco meses antes, al domingo 16 de febrero de 1936, cuando se realizaron elecciones generales en España. La jornada electoral fue tranquila, como reconocía ABC el lunes 17: "Ha llovido copiosamente en la madrugada del domingo. Las calles aparecen encharcadas. Llovizna a la hora de abrirse los colegios y esto retrae un poco a los comodones. Luego cesa de llover, no hace mucho frío y el sol aparece a ratos. A diferencia de otras elecciones, la gente ha cargado desde mediodía. Contribuyó a ello que se propagaba por todo Madrid la noticia de que la tranquilidad era absoluta. Nada de lo que amenazaban los derrotistas tuvo confirmación. Ni huelga, ni agresiones, ni escándalos. Todo el mundo votó como quiso, con absoluta libertad. Señálase este importante detalle en honor de los españoles, porque lo mismo que en Madrid ocurrió en toda España".Algo más había ocurrido, sin embargo, que ABC no contaba. A las tres de la madrugada de la noche del 16 al 17, cuando las primeras noticias indicaban que podía producirse una victoria del Frente Popular, José María Gil-Robles, jefe de la CEDA, el principal de los partidos de la derecha, despertó al jefe del Gobierno, Manuel Portela Valladares, para decirle que la llegada al poder de la izquierda era peligrosa y que no había otra salida que la de que Portela siguiese al frente del Gobierno y proclamase una dictadura, para lo cual podía contar con la total adhesión de las derechas, "así como de cuantos elementos representaban la estabilidad y el orden en el país". En vista de que Portela se mostraba indeciso, Gil-Robles se puso en contacto con el general Franco, jefe del Estado Mayor, quien se puso de inmediato a conspirar por su cuenta.

Los planes de Franco incluían aprovechar su posición en el ministerio para ordenar a las regiones militares que declarasen el estado de guerra, y adueñarse del poder con un golpe militar en la capital. Según contó el propio Franco en un texto escrito en 1944: el lunes 17 de febrero "convocó a aquellos generales que le habían expuesto en otras ocasiones su disgusto y necesidad de un movimiento para evitar que el Frente Popular se hiciese con el poder". Contaba con los generales Goded y Del Pozo, y "con otros dos jefes de unidades armadas de cuya incondicionalidad (sic) no dudaba". Pero "no tardaron estos generales en regresar de sus gestiones con la cabeza baja". Los jefes de la guarnición de Madrid consideraban que la oficialidad no secundaría en frío un movimiento contra los poderes constituidos, si la Guardia Civil y los guardias de asalto no tomaban parte en él. Esta es la razón que explica que Franco hiciese todavía otro intento, tratando de convencer al general Pozas, inspector general de la Guardia Civil, para que se sumase a la sublevación.

El martes 18 de febrero Pozas acudió a ver a Portela para denunciarle "que los generales Franco y Goded están dando instrucciones desde el Ministerio de la Guerra para que los militares declaren el estado de guerra y se apoderen del Gobierno". Portela se mostró indignado, pero no hizo nada. Lo único que deseaba en aquellos momentos era abandonar el poder cuanto antes, de modo que decidió dimitir de inmediato, sin aguardar siquiera a que concluyera el escrutinio de los votos. Muchos gobernadores civiles hicieron lo mismo y las provincias quedaron sin autoridades, con la gente echándose a la calle.

Ante semejante vacío de poder los vencedores se vieron obligados a hacerse cargo del Gobierno de inmediato, de modo que el jueves 20 de febrero se celebró el primer consejo de ministros, en una difícil situación que Azaña describía con estas palabras: "Continúan los alborotos en algunos puntos de Andalucía y Levante. En Valencia hay un lío tremendo por la sublevación de los presos de San Miguel de los Reyes. Han quemado parte del penal. Están revueltos los presos comunes y los políticos, que han caído como en rehenes de aquellos. En Alicante han quemado alguna iglesia. Esto me fastidia. La irritación de las gentes va a desfogarse en iglesias y conventos y resulta que el Gobierno republicano nace, como el 31, con chamusquinas. El resultado es deplorable. Parecen pagados por nuestros enemigos".

En estas condiciones comenzó a gobernar el Frente Popular, mientras los militares que habían tratado de impedir que llegase al poder seguían preparándose para derribarlo cuanto antes. Lo que está claro es que el 17 de febrero de 1936, cuando Franco realizó su primer intento de sublevación militar, no había ocurrido todavía nada que lo justificase. La Guerra Civil española no se hizo ni contra los "desmanes del Frente Popular", ni contra la inexistente "amenaza" del comunismo, sino contra el programa de reformas de unos republicanos moderados que no amenazaban más que los privilegios injustos de unas clases dominantes que obstaculizaban el progreso del país.

Josep Fontana es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso

Una alternativa de la izquierda: Mesas de convergencia




Ayer se dio el primer paso. Con un éxito rotundo, con un lleno hasta arriba, se celebró la primera reunión de la Mesas de Convergencia. Más de mil personas abarrotaron el salón Marcelino Camacho de CC.OO. en Madrid.

La ilusión ha vuelto para muchos. La idea de unión de la izquierda, frustrada tantas veces, puede tener una nuevo renacimiento. Todas las intervenciones, cortas pero intensas y jugosas, trataron sobre la organización de las mesas y el deseo de que toda la izquierda sea capaz de juntarse para combatir este modelo neoliberal que nos asfixia, olvidando las diferencias y potenciando lo que nos une.

Los adherentes a las Mesas lo hacen de forma personal, aunque pertenezcan a diversas organizaciones políticas, sindicales, ONG, u otras asociaciones o instituciones.

Se trata de crear mesas en todas las ubicaciones que se pueda, pueblos, empresas, ciudades, que actúen como vasos comunicantes y donde se aglutine la gente progresista y se pueda forjar un programa de izquierdas que contrarreste el neoliberalismo imperante. Este funcionamiento garantiza la participación democrática de todos los adherentes.

Para que os hagáis una idea de quién ha promovido las Mesas, estos son algunos de los firmantes del manifiesto inicial:

Almudena Grandes, Ángels Martínez i Castells, Armando Fernández Steinko, Begoña San José, Carlos Berzosa, Carlos Martínez, Gaspar Llamazares, Ignacio Ramonet, José Luis Sampedro, Juan Torres López, Luis García Montero, Pablo Iglesias Turrión, Pascual Serrano, Rosa Regás, Salce Elvira, Teodulfo Lagunero, Vicenç Navarro, Xosé Manuel Beiras.

En esas estamos. Ahora a moverse. Se está creando una web donde se aglutinará toda la comunicación entre las distintas mesas, y donde se irán incluyendo propuestas programáticas consensuadas.

Queda un largo camino, la primera piedra se ha puesto. Es el momento de que, entre todos, seamos capaces de actuar en positivo y construir unidos una verdadera alternativa al neoliberalismo que nos atenaza. Una alternativa que consolide este Estado del Bienestar que nos están robando. Amén.

Salud y República
http://rafa-almazan.blogspot.com/2011/02/una-alternativa-de-la-izquierda-mesas.html

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19 de febrero de 2011

"El fármaco que cura todo no es rentable"





El premio Nobel de Medicina de 1993 Richard Roberts, en una entrevista publicada en el diario La Vanguardia, denuncia que las farmacéuticas se dedican a desarrollar medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad.

El Premio Nobel de medicina Richard J. Roberts pone de manifiesto en una entrevista en La Vanguardia que muchas de las enfermedades que hoy son crónicas tienen cura, pero para los laboratorios farmacéuticos no es rentable curarlas del todo, los poderes políticos lo saben, pero los laboratorios compran su silencio financiando sus campañas electorales.

- ¿Qué modelo de investigación le parece más eficaz, el estadounidense o el europeo?

- Es obvio que el estadounidense, en el que toma parte activa el capital privado, es mucho más eficiente. Tómese por ejemplo el espectacular avance de la industria informática, donde es el dinero privado el que financia la investigación básica y aplicada, pero respecto a la industria de la salud... Tengo mis reservas.

- Le escucho.

- La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.

- Explíquese.

- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital...

- Como cualquier otra industria.

- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.

- Pero si son rentables, investigarán mejor.

- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.

- Por ejemplo...

- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad...

- ¿Y por qué dejan de investigar?

- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.

- Es una grave acusación.

- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.

- Hay dividendos que matan.

- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.

- ¿Un ejemplo de esos abusos?

- Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas.

- ¿No me habla usted del Tercer Mundo?

- Ése es otro triste capítulo: apenas se investigan las enfermedades tercermundistas, porque los medicamentos que las combatirían no serían rentables. Pero yo le estoy hablando de nuestro Primer Mundo: la medicina que cura del todo no es rentable y por eso no investigan en ella.

- ¿Los políticos no intervienen?

- No se haga ilusiones: en nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.

- De todo habrá.

- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos - y sé de lo que hablo- dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras...
La Vanguardia


El Mundo: "Bahrein reprime a los manifestantes y piden un rey como Juan Carlos"



La catetada suprema: Bahrein es juancarlista

Esta mañana, no hemos tenido otro remedio que reírnos al ver la portada del diario El Mundo.

"Bahrein reprime a manifestantes que piden un rey como Juan Carlos", rezaba el titular.

¿Es posible una muestra mayor de catetismo, de etnocentrismo y de subjetivismo?

¿Sabrán los manifestantes de Bahrein, que se rebelan espontáneamente contra la explotación a la que son sometidos, quién es Juan Carlos I?

Según El Mundo, Ibrahim al Sharif, el líder del partido Waad (opositor a la dinastía Al Jalifa) declaró que "tras la masacre la única salida es que el rey acepte delegar sus poderes. Queremos un rey como Juan Carlos".

Estas declaraciones deben de ser una exclusiva mundial, porque no han aparecido en ningún otro medio de comunicación de todo el mundo. Incluso han desaparecido de la edición digital de El Mundo. ¿Casualidad?

Por otro lado, de ser ciertas tales declaraciones, no hay problema alguno. Por dos petrodolares, se lo metemos en un paquete y se lo mandamos con lazo y todo.

A unas malas hasta gratis...
http://www.kaosenlared.net/noticia/catetada-suprema-bahrein-juancarlista

Gobierno español aprueba 565.000 euros a webs “anticastristas”, y desestima Cubainformación





La Agencia Española de Coperación Internacional para el Desarrollo (AECID) del Gobierno español aprobó, en el ejercicio 2010, 500.000 euros para la página web “Cubaencuentro”, y 65.000 euros para “Diario de Cuba”. Ambos son sitios digitales “anticastristas” con sede en Madrid.

A su vez, el proyecto de comunicación alternativa “Cubainformación”, de signo contrario, apoyado por una red de decenas de asociaciones del Movimiento de Solidaridad con Cuba, fue desestimado en las dos convocatorias de 2010 a las que se presentó. Según varias asociaciones de solidaridad con Cuba consultadas, este apoyo económico del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a los medios de la derecha cubana en Madrid –que a su vez, respaldan la política de agresión del gobierno de EEUU hacia la Isla- contrasta con la política de normalización de relaciones con el Gobierno cubano llevada a cabo por su ejecutivo.

El proyecto de la web “Cubaencuentro” fue aprobado en los dos procedimientos de la AECID para el ejercicio 2010, en su modalidad de Convocatoria Abierta y Permanente (C.A.P.): recibió 300.000 euros en el primero (1), y 200.000 en el segundo (2). La web “Diario de Cuba”, una escisión de “Cubaencuentro”, recibió a su vez 65.000 euros. En los últimos años, “Cubaencuentro” (3), proyecto fundado en 1995 con el impulso de importantes políticos y medios de comunicación españoles, ha venido recibiendo de la AECID una cantidad anual similar a la indicada, así como otras importantes partidas de comunidades autónomas, de la Unión Europea, del gobierno de EEUU y de fundaciones políticas de ámbito internacional (4).

A pesar de esta amplia cobertura financiera para sufragar una simple página web informativa y una revista de solo 4 números al año, en octubre de 2009 “Cubaencuentro” anunció el despido de toda su plantilla por “falta de fondos” (5). Las personas despedidas fundaron un nuevo proyecto digital –con la misma línea ideológica-, llamado “Diario de Cuba” que, desde su nacimiento, también ha sido sostenido por la AECID (6). “Cubaencuentro” se presenta actualmente a las convocatorias oficiales bajo el nombre de “Asociación Cuba: reflexión y análisis”. Algunas fuentes indican que con este nuevo nombre, “Cubaencuentro” trata de eludir el pago de las citadas deudas contraídas en la primera etapa del proyecto.

Tanto “Cubaencuentro” como “Diario de Cuba” reproducen la versión informativa sobre Cuba de las grandes empresas mediáticas españolas. Ésta es la razón por la que el proyecto alternativo “Cubainformación”, de línea contraria a las dos anteriores y de una mayor complejidad técnica -dado que incluye producción de televisión y radio-, solicitó apoyo económico público a través de la AECID: el derecho de la ciudadanía a encontrar aquellas informaciones y opiniones sobre Cuba que son sistemáticamente silenciadas por los medios españoles.

El diario derechista español ABC ya había filtrado el día 1 de noviembre pasado -varios meses antes de la resolución oficial-, la desestimación de subvención a “Cubainformación” (7). En un texto titulado “Exteriores denegará la subvención a la o­nG que apoya el castrismo”, el diario aseguraba que, según “fuentes solventes”, la AECID “denegará, casi con toda seguridad, la subvención de 111.904 euros solicitada por la o­nG `Euskadi-Cuba´ con el objetivo fundamental de difundir en los medios de comunicación europeos las supuestas bondades del régimen castrista”.

Una semana antes de esta filtración periodística, tanto el citado diario ABC (8) (9) como el Miami Herald (10) habían publicado varios textos calificando al medio “Cubainformación” como un instrumento de “propaganda a favor de los hermanos Castro”, y a la asociación que presentó el proyecto a la AECID, la asociación vasca Euskadi-Cuba, como “una o­nG de la órbita batasuna”. Como respuesta, “Cubainformación” elaboró un video que denunciaba todos los elementos de manipulación de dichos textos (11).

En él proponía al periódico ABC un debate público sobre sus acusaciones y sobre la realidad de Cuba, sin que su invitación fuera atendida. “Cubainformación” ha anunciado que la denegación de su proyecto por parte de la AECID no afectará a la pervivencia del medio, ya que cuenta con el respaldo organizativo de decenas de asociaciones solidarias y con el trabajo voluntario de más de un centenar de personas. Además, “Cubainformación” ha obtenido otras vías de financiamiento que ofrecen una garantía de sostenimiento económico del proyecto para, al menos, los próximos tres años.

(1) http://www.aecid.es/export/sites/default/web/galerias/subvenciones/descargas/2010/Listado_propuestas_aprobacion_primer_proc_2010.pdf
(2) http://www.aecid.es/export/sites/default/web/galerias/subvenciones/descargas/2010_CAP/Anexo_I_CULTURALES.pdf
(3) http://www.cubaencuentro.com/
(4) http://www.pascualserrano.net/noticias/guerra-fria-cultural-contra-cuba
(5) http://www.elnuevoherald.com/2009/12/04/601870/renuncian-editores-de-cubaencuentrocom.html
(6) http://www.diariodecuba.com/
(7) http://www.abc.es/20101101/espana/exteriores-denegara-subvencion-apoya-20101101.html
(8) http://www.abc.es/20101025/espana/cuba-reclama-espana-subvencione-20101025.html
(9) http://www.abc.es/20101025/opinion-editoriales/etica-subvenciones-20101025.html
(10) http://www.miamiherald.com/2010/10/29/1897338/cuba-asks-spain-to-help-counter.html
(11) http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&view=article&id=17649%3Adiario-abc-de-nuevo-trata-de-criminalizar-a-cubainformacion-y-euskadi-cuba&catid=39&Itemid=86
Kaosenlared

18 de febrero de 2011

Los intelectuales de izquierda rompen con Zapatero y respaldan a Cayo Lara





El PSOE continúa perdiendo apoyos entre su potencial electorado. El giro ideológico de José Luis Rodríguez Zapatero ha acabado por desencantar a la izquierda, que, ante una previsible victoria del PP, ha decidido alejarse de los socialistas. La gran beneficiada es Izquierda Unida (IU), que ha recuperado el lazo emocional con escritores, académicos y artistas a pocos meses de las próximas elecciones municipales y autonómicas.

La escenificación de este frente común tendrá lugar mañana sábado en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid. "Será el punto de partida para crear mesas de convergencia ciudadana en los barrios, localidades y sectores laborales", explicó IU a través de un comunicado. El objetivo es unir de nuevo a la izquierda en torno al liderazgo de Cayo Lara y cargar contra "los gobiernos de derecha y algunos de base social progresista como el español", que "están capitulando frente a esos poderes que ahora llaman los mercados".

Detrás de este movimiento destacan los nombres de la escritora Almudena Grandes; el rector de la Universidad Complutense Carlos Berzosa; la ex directora de la Biblioteca Nacional Rosa Regás; el periodista Ignacio Ramonet; el catedrático Vicenç Navarro; el poeta Luis García Montero; el escritor José Luis Sampedro; la secretaria del Fórum de Política Feminista, Begoña San José, o el ex dirigente del Bloque Nacionalista Galego Xosé Manuel Beiras.

De acuerdo con los organizadores, estas mesas ciudadanas deberán elaborar un programa de mínimos que incluya "un plan de urgencia por la igualdad, contra los desahucios, para promover el crédito, una reforma fiscal progresiva y sobre las transacciones financieras especulativas y programas de gasto social". Es decir, buscan una "salida social a la crisis", precisamente el lema que en los últimos meses también utilizó el PSOE para justificar sus recortes.

El nacimiento de este polo de izquierdas coincide con el inicio de la precampaña electoral para las autonómicas y municipales, así como con las últimas estadísticas del CIS, que reflejan que el 50,3% que votó al PSOE en 2008 no repetirá en 2012. Un contexto marcado por la crisis que estos intelectuales describen como "una regresión dramática de las conquista sociales, democráticas y culturales de los últimos 30 años".

El adiós de los ‘artistas de la ceja’

Pero la hemorragia del PSOE por el flanco izquierdo ya se hizo patente en las elecciones catalanas del pasado noviembre. Los llamados artistas de la ceja, que pidieron el voto para Zapatero con un famoso video en 2008, pasaron a respaldar al candidato de ICV, Joan Herrera, a pesar de que la mayoría no tenía derecho a voto en Cataluña. En concreto, más de 50 figuras del mundo de la cultura, entre las que se encontraban Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar y Antonio Banderas, cortaron amarras con los socialistas y se desplazaron a su izquierda. En enero, Sabina ironizó sobre el desencanto con el presidente del Gobierno asegurando que tiene "la ceja bastante afeitada".

La reforma laboral y de las pensiones, la conversión ideológica de Zapatero ante Angela Merkel, la polémica aprobación de la ley Sinde, amplificada por Álex de la Iglesia, o el giro en materia de energía nuclear también juegan en contra del PSOE a la hora de intentar recuperar al electorado de izquierdas.

No obstante, la caída de los socialistas no puede interpretarse como una recuperación automática de IU. Según el CIS, solo el 3,8% del electorado socialista se decantaría por el partido de Cayo Lara en las próximas elecciones generales. Además, cabe recordar que la actual ley electoral limita notablemente las posibilidades de partidos minoritarios de ámbito nacional como IU o UPyD
El Confidencial

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75 años después, Manifiesto del Frente Popular






"Los partidos republicanos Izquierda Republicana, Unión Republicana y el Partido Socialista, en representación del mismo y de la Unión General de Trabajadores; Federación Nacional de Juventudes Socialistas, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista, sin perjuicio de dejar a salvo los postulados de sus doctrinas, han llegado a comprometer un plan político común que sirva de fundamento y cartel a la coalición de sus respectivas fuerzas en la inmediata contienda electoral y de norma de gobierno que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierda, con el apoyo de las fuerzas obreras, en el caso de victoria. Declaran ante la opinión pública las bases y los límites de su coincidencia política, y además la ofrecen a la consideración de las restantes organizaciones republicanas y obreras por si estiman conveniente a los intereses nacionales de la República venir a integrar en tales condiciones el bloque de izquierda que debe luchar frente a la reacción en las elecciones generales de diputados a Cortes."

Así es como empieza el manifiesto del Frente Popular, suscrito por representantes de los partidos que figuran al pie del mismo y dado a conocer semanas antes de la celebración de las elecciones generales del 16 de febrero de 1936, que supusieron la victoria de dicho Frente, con un 34,3 por ciento de los votos, sobre el Frante Nacional Contrarrevolucionario, conformado por los partidos conservadores como reacción a la unión de la izquierda y que obtuvo el 33,2 por ciento de los votos. De todo el manifiesto, cuya lectura íntegra puede ser interesante setenta y cinco años después, entresaco los puntos que siguen:VII. La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clase, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social. Pero precisamente por esa definida razón, la política republicana tiene el deber de elevar las condiciones morales y materiales de los trabajadores hasta el límite máximo que permita el interés general de la producción, sin reparar, fuera de este tope, en cuantos sacrificios hayan de imponerse a todos los privilegios sociales y económicos. No aceptan los partidos republicanos el control obrero solicitado por la representación del partido socialista. Convienen en:
1° Restablecer la legislación social en la pureza de sus principios, para lo cual dictarán las disposiciones necesarias para dejar sin efecto aquellas que desvirtúen su recto sentido de justicia, revisando las sanciones establecidas a fin de asegurar el más leal cumplimiento de las leyes sociales.
2° Reorganizar la jurisdicción de trabajo en condiciones de independencia, a fin no sólo de que las partes interesadas adquieran conciencia de la imparcialidad de sus resoluciones, sino también para que en ningún caso los motivos de interés general de la producción queden sin la valoración debida.
3° Rectificar el proceso de derrumbamiento de los salarios del campo, verdaderos salarios de hambre, fijando salarios mínimos, a fin de asegurar a todo trabajador una existencia digna, y creando el delito de envilecimiento del salario, perseguible de oficio ante los Tribunales. Aunque la política de reconstrucción económica debe conducir a la absorción del paro, es menester, además, organizar, administrativa y técnicamente, la lucha, estableciendo los servicios que sean necesarios de estadística, clasificación, oficinas de colocación y Bolsas de Trabajo, preocupándose de modo especial del paro en la juventud, y sin olvidar tampoco las instituciones de previsión y seguro que, prometidas por la Constitución, deben disponerse a ensayo sobre bases de tipo social. Los republicanos han de dedicar a la asistencia pública, beneficencia y sanidad la atención que merecen en todo pueblo civilizado, sin regatear sacrificios. Unificarán, bajo la dirección del Estado, las diversas instituciones de fundación privada, totalizando sus recursos, sin perjuicio del respeto a la voluntad del finado.
VIII. La República tiene que considerar la enseñanza como atributo indeclinable del Estado, en el superior empeño de conseguir en la suma de sus ciudadanos el mayor grado de conocimiento y, por consiguiente, el más amplio nivel moral por encima de razones confesionales y de clase social.
1° Impulsarán, con el ritmo de los primeros años de la República, la creación de escuelas de primera enseñanza, estableciendo cantinas, roperos, colonias escolares y demás instituciones complementarias. Se ha de someter a la enseñanza privada a vigilancia, en interés de la cultura, análoga a la que se ejercite cerca de las escuelas públicas.
2° Crearán las enseñanzas medias y profesionales que sean necesarias para dar instrucción a todos los ciudadanos en condición de recibir la de estos grados.
3º Concentrarán las enseñanzas universitarias y superiores para que puedan ser debidamente servidas.
4° Pondrán en ejecución los métodos necesarios para asegurar el acceso a la enseñanza media y superior a la juventud obrera y, en general, a los estudiantes seleccionados por su capacidad. Los partidos coligados repondrán en su vigor la legislación autonómica votada por las Cortes constituyentes y desarrollarán los principios autonómicos consignados en la Constitución. Se orientará la política internacional en un sentido de adhesión a los principios y métodos de la Sociedad de Naciones.
Por Izquierda Republicana: Amos Salvador. Por Unión Republicana: Bernardo Giner de los Ríos. Por el Partido Socialista Obrero: Juan Simeón Vidarte y Manuel Cordero. Por la Unión General de Trabajadores, Francisco Largo Caballero. Por la Federación Nacional de Juventudes Socialistas, José Cazorla. Por el Partido Comunista, Vicente Uribe. Por el Partido Sindicalista, Ángel Pestaña. Por el Partido Obrero de Unificación Marxista, Juan Andrade."
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Fuente: http://www.diariodelaire.com/

Los trabajadores, la clase media, la Junta Militar y la revolución permanente en Egipto



Por Hossam El-Hamalawy. Desde ayer, y en realidad desde antes, activistas de clase media han estado pidiendo a los egipcios y egipcias que suspendan las protestas y vuelvan al trabajo, en nombre del patriotismo, entonando cantinelas ridículas del tipo “construyamos un nuevo Egipto”, “trabajemos más duro que nunca”, etc. Por si no lo sabes, en realidad el pueblo egipcio ya se encuentra entre los pueblos que más duro trabajan de todo el mundo.


Esos activistas quieren que confiemos en los generales de Mubarak y en su transición hacia la democracia –la misma junta que ha constituido la columna vertebral de su dictadura durante los últimos 30 años. Y mientras yo confío en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que recibe 1,3 billones de dólares anuales de EEUU, éste trazará finalmente la transición hacia un gobierno “civil”. No tengo duda de que será un gobierno que garantizará la continuidad de un sistema que nunca tocará los privilegios del ejército, que mantendrá a las fuerzas armadas como la institución con la última palabra en los asuntos políticos (como por ejemplo en Turquía), que garantizará que Egipto siga la política exterior de EEUU, consistente en la paz no deseada con el estado apartheid de Israel, en el paso seguro para la marina estadounidense por el Canal de Suez, la continuación del bloqueo de Gaza y la exportación de gas natural a Israel a precios subvencionados. El gobierno “civil” no significa un gabinete con miembros no uniformados. Un gobierno civil significa un gobierno que representa plenamente las demandas y aspiraciones del pueblo Egipcio sin ninguna intervención de mandos militares. Y creo que esto será difícilmente promovido o permitido por la junta.Los militares han sido la institución dominante en este país desde 1952. Sus líderes son parte de la clase dirigente. Y mientras que los oficiales y soldados jóvenes son nuestros aliados, no podemos ni por un segundo dar nuestra confianza a los generales. Es más, necesitamos que esos jefes militares sean investigados. Quiero saber más sobre su implicación en el ámbito de los negocios.
Todas las clases de Egipto tomaron parte en el levantamiento. En la plaza Tahrir podían encontrarse hijos e hijas de la élite egipcia, junto a trabajadores, ciudadanos de clase media y pobres urbanos. Mubarak ha conseguido ganarse la antipatía de todas las clases sociales, incluida una vasta sección de la burguesía. Pero hay que recordar que sólo cuando las huelgas de masas estallaron hace tres días, el régimen comenzó a desmembrarse y el ejército tuvo que forzar la renuncia de Mubarak, estando el sistema a punto de colapsar.
Algunos se han sorprendido de que los trabajadores y trabajadoras comenzarán a hacer huelga. Realmente no sé qué decir. Es algo completamente idiota. Los trabajadores han intervenido de forma duradera y sostenida con la mayor oleada de huelgas en la historia de Egipto desde 1946, desencadenada por la huelga de Mahalla en diciembre de 2006. No es culpa de los trabajadores que no le hayas prestado atención a las noticias que hablaban de ellos. Durante todos y cada uno de los días de los últimos tres años ha habido huelga en alguna fábrica del Cairo o de las provincias. Estas huelgas no eran sólo económicas, eran también de naturaleza política.
Desde el día 1 de nuestro levantamiento, la clase trabajadora ha tomado parte en las protestas. ¿Quiénes crees que eran los manifestantes de Mahalla, Suez y Kafr el-Dawar por ejemplo? Sin embargo, los trabajadores estaban interviniendo como “manifestantes” y no necesariamente como “trabajadores” –lo que quiere decir que no estaban moviéndose de forma independiente. El gobierno ha traído la paralización de la economía con su toque de queda y el cierre de bancos y empresas, no los manifestantes. Era una huelga capitalista destinada a aterrorizar al pueblo egipcio. Sólo cuando el gobierno intentó llevar de vuelta el país a la “normalidad” el domingo, los trabajadores volvieron a sus fábricas, discutieron sobre la situación y comenzaron a organizarse en masa, moviéndose como un bloque.
Las huelgas que los trabajadores han hecho esta semana fusionaban lo económico y lo político. En algunos lugares los trabajadores no pusieron la caída del régimen entre sus demandas, pero usaron las mismas consignas que la gente que protestaba en la plaza Tahrir y en muchos casos - al menos los que he conocido directamente y estoy seguro de que hay muchos más - los trabajadores hicieron una lista de demandas políticas en solidaridad con la revolución.
Esos trabajadores no volverán pronto a casa. Comenzaron las huelgas porque no podían alimentar ya a sus familias. Se han crecido con el derrocamiento de Mubarak, y no pueden volver a sus casas y decirle a sus hijos que el ejército ha prometido traerles comida y devolverles sus derechos en no se sabe cuántos meses. Muchos de los huelguistas han comenzado ya a elevar demandas adicionales sobre el establecimiento de sindicatos independientes de la corrupta y estatal Federación Egipcia de Sindicatos.
Hoy he comenzado a recibir noticias de que miles de trabajadores del transporte público están protestando en el-Gabal el-Ahmar. Los trabajadores temporales de las plantas de laminación de acero de Helwan están también protestando. Los técnicos del ferrocarril continúan parando trenes. Miles están protestando en la azucarera de el-Hawamdiya y los trabajadores de las refinerías de petróleo comenzarán una huelga mañana por demandas económicas y también por la destitución del ministro Sameh Fahmy y la paralización de la exportación de gas a Israel. Y más noticias están llegando de otros centros industriales.
En este punto, la ocupación de la plaza Tahrir probablemente será suspendida. Pero tenemos que llevar Tahrir ahora a las fábricas. A medida que la revolución avance se dará una inevitable polarización de clase. Debemos estar vigilantes. No deberíamos parar aquí… Tenemos la llave para la liberación de toda la región, no sólo de Egipto… A partir de ahora una revolución permanente que empoderará a la gente de este país con democracia directa desde abajo…
Hossam el-Hamalawy es miembro de la organización hermana de En lucha en Egipto (www.e-socialists.net), periodista y bloguero de 3arabawy.

17 de febrero de 2011

30 Aniversario del golpe de estado del 23 F



Conferencia en el Club Diario de Mallorca organizada por Unidad Cívica de Baleares por la República (UCxR) que dará a conocer otra versión sobre el golpe de estado del 23 de Febrero de 1981.
Presentará la conferencia FERRAN GOMILA abogado laboralista, tambien participará MIGUEL MASCARO, presidente de UCxR en Baleares y dará la conferencia JOSE LUIS PITARCH, presidente de UCxR Estatal, profesor en la Universidad de Valencia de Derecho Constitucional y ex- militar de UMD.
Interesantísimo!!!
Salud y República!!


16 de febrero de 2011

Declaración del grupo Socialismo Revolucionario, desde Egipto




Lo que está ocurriendo hoy es la revolución más grande en la historia de nuestro país. Es más, es la revolución más grande en la historia de toda la región árabe. La revolución se intensifica y se expande cada vez que hay un nuevo mártir. Hemos superado todas las barreras del miedo y no daremos marcha atrás hasta que caiga este sistema podrido con todos sus símbolos, sus líderes y sus políticas criminales.

La salida de Mubarak es el primer paso, no el último de la revolución.

El traspaso del poder a una dictadura bajo Omar Suleiman, Ahmed Shafík u otros compinches de Mubarak es exactamente la continuación del mismo sistema. Omar Suleiman es el hombre de Israel y Estados Unidos en Egipto, pasa la mayor parte de su tiempo entre Washington y Tel Aviv, y es un siervo fiel a sus intereses. Ahmed Shafik es un amigo cercano de Mubarak y su colega en la tiranía, la opresión y el saqueo del pueblo egipcio.

La riqueza del país pertenece al pueblo y debe volver a él.

Durante las últimas tres décadas, este régimen corrupto y tirano transformó todo el pueblo en un dominio de bienes que pertenecen solo a un puñado de líderes empresarios y empresas extranjeras. Tan solo 100 familias poseen más del 90% de la riqueza del país, monopolizan la riqueza del pueblo egipcio a través de políticas de privatización, el saqueo del poder y la alianza con el capital. Han convertido a la mayoría de la población egipcia en pobres, sin tierra y desempleados.

Las fábricas hundidas y malvendidas deben volver a ser del pueblo.

Tenemos que nacionalizar las empresas, la tierra y los bienes robados por esta pandilla. No podremos deshacernos de este sistema mientras ellos controlen nuestros recursos y nuestra riqueza. La tiranía económica es la otra cara de la tiranía política. No seremos capaces de enfrentarnos al desempleo y conseguir un salario mínimo justo sin restaurar a la gente la riqueza que se llevó este grupo.

No aceptaremos ser los perros guardián de Estados Unidos e Israel.

Este sistema no está solo, el dictador Mubarak era un servidor y cliente que actuaba directamente en interés de Estados Unidos e Israel. Transformó Egipto en una colonia americana, participó directamente en el bloqueo sobre el pueblo palestino, hizo del Canal de Suez y el espacio aéreo egipcio campos libres para los buques de guerra y aviones de combate que destruyeron y mataron al pueblo iraquí, y vendió gas egipcio a Israel a muy bajo coste, mientras asfixiaba al pueblo egipcio con precios cada vez más altos. La revolución debe devolver a Egipto la independencia, la dignidad y el liderazgo en la región.

Nuestra revolución es popular

No es una revolución de las élites, ni de los partidos políticos o grupos religiosos. La juventud de Egipto, los estudiantes, los trabajadores y los pobres son los dueños de esta revolución. En los últimos días, una gran cantidad de élites, partidos y los que se autodenominan “símbolos” han comenzado a tratar de subirse a la ola de la revolución para robarla de sus legítimos propietarios. Los únicos símbolos son los mártires de nuestra revolución y nuestros jóvenes que siguen firmes en el frente. No vamos a permitir que estos “Señores” tomen el control de nuestra revolución y decir que nos representan. Nosotros elegimos quién nos representará y a los que dieron su vida por la revolución.

Un ejército popular es el ejército que protege la revolución.

Todo el mundo se pregunta: “¿Está el ejército con el pueblo o contra ellos?”. El ejército no es un solo bloque. Los intereses de los soldados y oficiales de menor rango son los mismos que los intereses de las masas. Pero los altos mandos son hombres de Mubarak, elegidos cuidadosamente para proteger a su régimen de corrupción, riqueza y tiranía. Son una parte integral del sistema.

Este ejército ya no es el ejército del pueblo. Este ejército no es el que derrotó al enemigo sionista en octubre 73. Este ejército está estrechamente ligado a Estados Unidos e Israel. Su función es proteger a Israel, no al pueblo. Sí queremos ganar a los soldados para la revolución. Pero no debemos dejarnos engañar por consignas como “el ejército está de nuestro lado”. El ejército o bien reprimirá las manifestaciones directamente, o reestructurará la policía para que desempeñe este papel.

Formemos consejos revolucionarios con urgencia.

Esta revolución ha superado todas nuestras expectativas. Nadie esperaba ver esta cantidad de gente. Nadie esperaba que el pueblo egipcio fuera tan valiente ante la policía. Nadie puede negar que obligamos al dictador a echarse atrás. Nadie puede negar la transformación que ocurrió en Plaza Tahrir.

Lo que necesitamos ahora es impulsar las demandas socio-económicas como parte de nuestras demandas, para que la persona que está en casa sepa que estamos luchando por sus derechos. Tenemos que organizarnos en comités populares, que eligen a sus consejos superiores democráticamente, y desde abajo. Estos consejos deben formar un consejo superior que incluya a representantes de todas las tendencias. Tenemos que elegir a un consejo superior de personas que nos representen y en quiénes confiemos. Hacemos un llamamiento para la formación de consejos populares en Plaza Tahrir, y en todas las ciudades de Egipto.

Trabajadores de Egipto: unidos a las filas de la revolución.

Las manifestaciones y protestas han jugado un papel clave a la hora de impulsar y continuar nuestra revolución. Ahora necesitamos el apoyo de las y los trabajadores. Ellos pueden asegurar la caída del régimen. No sólo participando en las manifestaciones, sino organizando una huelga general en todos los sectores vitales y en las grandes empresas. El sistema puede darse el lujo de aguantar las concentraciones y manifestaciones durante días y semanas, pero no sobrevivirá ni horas si las y los trabajadores utilizan el arma de la huelga. Haced huelga en el transporte, en los aeropuertos, en todas las grandes empresas industriales, y sobre todo en el sector del petróleo y en el Canal de Suez. Trabajadores de Egipto, en el nombre de la juventud rebelde de Egipto, y en nombre de la sangre de nuestros mártires por la revolución, nos dirigimos a vosotros, ¡unidos a las filas de la revolución, utilizad vuestro poder y la victoria será nuestra!

Gloria a los mártires

Abajo el sistema

Todo el poder al pueblo

Victoria para la revolución

L@s Comunistas Revolucionarios,
Plaza del Tahrir (Maidan Al-Tahrir)
http://www.enlucha.org/site/?q=node/15723

14 de febrero de 2011

Debate sobre el Frente Popular/ Front Popular d’Esquerres







Con motivo del 75è aniversario del triunfo electoral del Frente Popular, Front Popular d’Esquerres en Catalunya, la Fundació Andreu Nin i la Biblioteca del mismo nombre situada en el barrio Gótico han organizado una mesa/debate que tratará de este importante acontecimiento histórico. La mesa estará compuesta por Ferran Aïsa, historiador y especialista en la historia social de Barcelona, y de la historia social y libertaria de Catalunya, Antoni Domènech, catedrático de Filosofía Moral de la UB, y autor de una obra tan destaca como El eclipse de la fraternidad (Crítica, Barcelona, 2004), así como el autor de estas notas, y el que escribe, Pepe Gutiérrez-Álvarez, como vicepresidente de la Fundació Andreu Nin. El acto tendrá lugar en la sala de actos de l’Escola Superior de Disney Elisava, situada a la Rambla 32, 1r. cuya entrada se efectúa por la Plaça Joaquim Xirau (por cierto uno de los filósofos marxistas más notorio del exilio), justo al lado de la Biblioteca Andreu Nin…No parece que el 75 aniversario del triunfo electoral del Frente Popular, Front Popular d’Esquerres en Catalunya haya suscitado el interés que merecía. Junto la instauración de la República, y los acontecimientos de Octubre de 1934, se trata del evento más importante de la vida republicana, un momento en el que la mayoría del pueblo que se estaba desplazando hacia la izquierda, trataba de liberar a los presos políticos encarcelados por una derecha que estaba todavía muy lejos de merecer el calificativo de “civilizada”, y también de abrir la vía de las grandes reformas sociales –comenzando por la reforma agraria- que el pueblo trabajador ansiaba para superar el pozo de miseria y opresión al que había estado sometido por unas clases dominantes que creían o mejor, querían creer, que sus privilegios les había venido concedido por mandato divino. Una creencia plenamente compartida por una Iglesia aún sometida en el espíritu de la Contrarreforma.

De otro lado, no han faltado historiadores que han enfocado este mismo historial como la superación del sectarismo de "clase contra clase", y consideran que los partidos comunistas encontraron la fórmula para ganar la adhesión de las más diversas capas sociales en la doble tarea de defender la democracia frente a los fascismos y de sentar las bases de la utopía. Un ejemplo de esta concepción la tenemos en el historiador británico Eric J. Hobsbawn que ha escrito, "La estrategia de Frente Popular entonces adoptada era algo más que una táctica defensiva temporal, o incluso una estrategia para eventualmente convertir la retirada en ofensiva. Era también una estrategia cuidadosamente pensada para el avance hacia el socialismo".

De otro, el episodio ha sido asimilado singularmente por la historia del movimiento comunista, y desde la actual derecha neoliberal se le ha tratado de encuadrar como una mera secuencia en la trama estaliniana, considerada como expresión de un “Mal Absoluto”, asimilable a los fascismo (François Furet), cuando no peor (Jean-François Revel y los llamado “revisionistas” en la estela del germano Ernst Nolte que justifica el nazismo como una “reacción” contra la revolución bolchevique)…Desde este punto de mira, la historia del Frente Popular resulta limitada a las exigencias de la política exterior estalinista, y por lo mismo, se le trata de sustraer cualquier razón democrática.

Un repaso en la historiografía “militante2 de nuestra derecha nos describe un horizonte en el que los acontecimientos de Octubre de 1934 –revolución en Asturias, insurrección en catalunya, huelga general en Madrid y otros lugares, la agitación del UHP-, se presentados como desbordamientos de la legalidad, y por lo tanto como una ofensiva revolucionaria que, a la postre, justificaría o al menos permitiría comprender los “excesos” del golpe militar…

Por parte, la época viene marcada por una oleada prosoviética que se extenderá durante todos los años treinta para prologarse durante la II Guerra Mundial, y en la que concurren tuna suma de factores como: a) el “crack” bursátil de 1919 y su corolario de crisis económica que afecta muy especialmente a los trabajadores que a los que la no se le reconocía apenas derechos; b) el ascenso de los fascismos que amenazan como una enfermedad la vida democrática y social, c) las miserias de la política liberal que opta por el “apaciguamiento” del auge fascista en la espera de que apunten contra el URSS y el movimiento obrero…d) la conjunción de la mitología revolucionaria soviética (animada desde el cine y la literatura), con la capacidad propagandística del Estado soviético y de la Internacional Comunista, que se presentan como una sociedad nueva que se está construyendo de espalda al capitalismo y como el principal baluarte contra el fascismo…

El acuerdo electoral que triunfa en las urnas en febrero de 1936 es consecuencia sobre todo de una situación nacional caracterizada por una ofensiva reaccionaria especialmente represiva, liderada por una derecha que se mira en el espejo de Alemania y Austria en el sentido de buscar ante todo cortar la cabeza al movimiento obrero, en un principio a la manera de Thiers (el verdugo republicano de la Comuna), luego a la manera de Hitler y Dollfuss. Gil Robles se postula como el Dollfus español y asiste al congreso nazi de Nüremberg. Los pistoleros de la Falange imponen la violencia en la calle para demostrar que existe un desorden, y para acelerar un golpe militar en la línea de Mussolini, que les paga. La victoria electoral de las izquierdas es para el gran dinero la señal de que la única salida son las amas…

Después de los acontecimientos de Octubre, la izquierda se hace más consciente de lo que está en juego. El PSOE está dividido entre los que siguen pensando a la manera del SPD alemán, en que hay que reeditar la coalición republicano-socialista que entre 1931 y 1933 no había conseguido ni avanzar a las reformas, ni neutralizar a los enemigos de la República (son los trabajadores los que impiden la extensión del golpe de Sanjurjo en Sevilla), y una izquierda (Caballero y las juventudes) que propone un frente obrero y un gobierno obrero, sin embargo, no son capaces de encontrar los apoyos debidos fuera de lo que será el POUM…La CNT se reunifica pero sigue enrocada en sus propios proyectos, y ajena a la amenaza concreta que se avecina. Los partidos marxistas que habían trabajado codo con codo en la Alianza Obrera por un proyecto obrero y socialista, se dividen. Emerge el POUM, especialmente importante en Catalunya y Levante que persiste en la misma línea.

En el caso del movimiento comunista, el desastre de la política del “socialfascismo”, sobre todo en Alemania, da lugar a una línea de rectificación que aparece animada por Dimitrov al que el incendio del Reichstag en 1933, salvará de las purgas estalinianas. En el VII y último congreso del Komintern se escenifica una rectificación que todavía persiste en las líneas clasistas. Esta línea será ajustada cuando Stalin opta por un acuerdo con las potencias democráticas como Gran Bretaña y Francia. Se dice adiós al frente unido liderado por el movimiento obrero y se impone la propuesta de un frente amplio que le vendrá como anillo al dedo a la derecha socialista (a Prieto en España y a Blum en Francia), y a la izquierda republicana en España (y a los radicales de Herriot en Francia)…El nombre de Frente Popular se adopta a última hora, y aparece como una plataforma contra la derecha, por la libertad de los presos, y también como una posibilidad de victoria electoral. La izquierda revolucionaria no puede quedar al margen, los caballeristas aceptan a regañadientes el liderazgo republicano; la CNT se desdice de su antielectoralismo, y el POUM se ve obligado a su marse a pesar de las críticas.

La victoria electoral es entendida de muchas maneras, para la derecha monárquica y fascista es la prueba de que no pueden acabar con la República desde dentro; para la izquierda republicana, derecha socialista y comunistas oficiales se trata de normalizar la vida democrática en la línea de las democracias europeas (creadas como consecuencias de convulsos procesos revolucionarios), para obreros y campesinos es el nuevo principio de las reformas sociales que anhelan, por lo que tiene lugar un nuevo ciclo de movilizaciones…En el tiempo que sigue, la prueba determinante será la de la actitud de las autoridades republicanas ante luna trama golpista que será un secreto a voces,. En el documental La silla de Fernando, Fernando Fernán-Gómez cuenta que en su colegio había n niño que era hijo de un militar de alta graduación, y la pregunta que los demás niños le habían era, ¿Y tu padre, cuando se subleva?”.

Regresaremos a esta historia después del debate.


Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red