31 de enero de 2010

Palmiro Togliati,Secretario General del Partido Comunista Italiano desde 1927 hasta su muerte en 1964.











La figura de Palmiro Togliatti ha gozado tradicionalmente de buena prensa entre un amplio sector de la izquierda historiográfica. Togliatti es dibujado con tintas que lo caracterizan como un eurocomunista avant la lettre, capaz de influir, junto a Dimitrov, en el viraje frentepopulista del VII Congreso de la Komintern; de dirigir con acierto la línea del PCE durante la guerra de España, evitándole las tentaciones maximalistas de asumir el poder contra sus aliados; y de extraer de la derrota republicana las enseñanzas que le conducirán, desde sus "Escritos sobre la guerra de España" hasta el "memorial de Yalta" -su testamento político-, a la formulación del policentrismo, el abandono del dirigismo soviético y la crítica de la ausencia de democracia en el sistema del "socialismo real".

Togliatti -"Alfredo", para los dirigentes comunistas españoles- se fabricó él mismo, y con la inestimable colaboración de otros, su propia leyenda: arrostró el riesgo de permanecer en España para montar, junto con Pedro Checa, la necesaria infraestructura clandestina del partido cuando el golpe de Casado precipitó el final de la guerra, mientras que el grueso de la dirección comunista abandonaba precipitadamente el país desde el aeródromo de Monóvar, el 7 de marzo de 1939; capturado por los casadistas, junto con Pedro Checa y Fernando Claudín, logró evadir la prisión y poner en marcha las directrices para la evacuación de cuadros y militantes; ante la confusión reinante, con los comunistas combatiendo al mismo tiempo en las calles de Madrid contra los casadistas y las avanzadillas franquistas, elaboró un documento en el que se fijaba la línea del partido, tendente a evitar la reproducción de una guerra civil dentro de la guerra civil; y, en el último momento, con las tropas de Franco pisándole los talones, abandonó España desde la escuela de vuelo de Totana, dejando en funcionamiento una nueva dirección clandestina, encabezada por el vasco Jesús Larrañaga.


En el archivo del PCE se conservan, sin embargo, multitud de informes, realizados por dirigentes y cuadros de todo nivel a consecuencia del impulso de "reflexión" puesto en marcha cuando Stalin preguntó retóricamente a Codovilla, Dimitrov y otros por las causas del "luctuoso final" de la guerra española, que no se compadecen exactamente con la versión de Togliatti.

El “Alfredo” de Monóvar aparece como un individuo preocupado por tener que tomar decisiones propias sin contar con la posibilidad de restablecer la comunicación con la Komintern, cortada por la caída de la emisora de Albacete en manos casadistas. Su captura a las afueras del aeródromo no hace sino aumentar su tribulación: el documento que elaborará a medio camino entre Alicante y la ciudad manchega (y que verá la luz el día 12 de marzo ) contiene formulaciones claramente derrotistas –como la publicación de la deserción de la flota, refugiada en el puerto tunecino de Bizerta, lo que provocará el pánico y la huida precipitada de algunos cuadros esenciales para asegurar la línea de costa Cartagena-Alicante de cara a una evacuación organizada-, y adolece de debilidades tácticas injustificables, como dejar al Consejo de Defensa la iniciativa de negociar o no el cese de los enfrentamientos y la vuelta a la legalidad del PCE sin formular ninguna medida de presión.

Desde el día 9 circulaba otro manifiesto bien distinto, en el que una dirección paralela, encabezada por Jesús Hernández desde su puesto de mando cerca de Utiel, llama a los comisarios y militares comunistas a no relegar el mando ni entregar las armas bajo ningún concepto sin haber conseguido la restitución de la legalidad frentepopulista y sin que hubieran cesado las persecuciones, so pena de emplear contra la Junta casadista las tropas y tanques de la 47 división del XXII Cuerpo de Ejército, al tiempo que se justifica la resistencia de las unidades comunistas que combaten en Madrid. Sin embargo, Togliatti escribirá más tarde que su documento estaba redactado en términos “mucho más enérgicos” que el de Hernández, y que en cualquier caso eran complementarios. Lo cierto es que, según referiría Stepanov en su informe personal, el manifiesto de Togliatti sentó como un tiro entre la dirección ya exiliada en Paris, que acordará en reunión de su Buró Político recomendar a L´Humanité que no procediera a su publicación.

"Alfredo" afirma también que restableció el contacto con Hernández el 12 de marzo, pero no hay testimonio directo de que llegaran a verse, dado que Togliatti parecerá más preocupado en procurar la evacuación de los asesores soviéticos –para lo que necesitaba entrar en contacto con el aparato de la Komintern, que debería enviarle los barcos de la “France Navigation” a tal efecto- que en diseñar la nueva infraestructura del partido adaptada a la clandestinidad que se avecina. De hecho, Togliatti se refugia en una casa proporcionada por su compatriota Ettore Vanni, director del periódico comunista valenciano “Verdad”, desde donde logrará recuperar el contacto con Moscú gracias a la llegada de su mujer, Rita Montagnana, aunque solo podrá obtener el envío de un barco, el Lezardieux.

Mientras Checa, Hernández, Larrañaga y otros se encargan apresuradamente de repartir responsabilidades y funciones entre quienes pasarán a ser la dirección comunista clandestina en el interior, Togliatti redacta un nuevo manifiesto, supuestamente en nombre del Comité Central, con fecha 18 de marzo, en el que vuelca todas las responsabilidades de la derrota en la actitud del Consejo de Defensa. En abierta contradicción con lo que había sostenido seis días antes, la intención que le atribuirán posteriormente disidentes como Hernández o Félix Montiel será la de endosar la derrota en exclusiva a la junta de Casado, dejando incólumes las que pudieran incumbir al propio PCE. Sea como sea, el tercer documento viene a añadir confusión sobre confusión. Tres días más tarde, según él, o el 24 según otras fuentes, “Alfredo” y los últimos dirigentes comunistas en España alzan vuelo rumbo a Orán. Mientras la mayor parte de ellos permanecerán varias semanas internados en condiciones deplorables, Togliatti hará valer su condición de ciudadano soviético para abandonar inmediatamente la colonia francesa.

La figura de Palmiro Togliatti aparece, pues, como la de un kominteriano al uso, probablemente con más capacidad política que otros de pensamiento más esquemático –como Stepanov- o más simple –como Codovilla-, pero no menos dócil a las directrices estalinianas ni menos celoso de la supervisión del partido a él encomendado. Sus posiciones de marzo de 1939 no son las del dirigente reflexivo que ha llegado a la conclusión de la inutilidad de la resistencia mediante el análisis del contexto y extrae enseñanzas útiles para el futuro, sino las del funcionario eficiente que ha de dar carpetazo a un conflicto amortizado por la dirección de la internacional desde finales de 1938 y que algunos de sus protagonistas se empeñan enojosamente en proseguir a despecho de las nuevas necesidades de la geoestrategia soviética.

Togliatto, "Alfredo" o "Ercoli" tardará mucho en llegar a sus célebres conclusiones heterodoxas: no se conoce que alzara una voz discrepante cuando buena parte de la dirección del PCI refugiada en la URSS sea liquidada, como la de otros partidos –el polaco, el alemán…- durante las oleadas de purgas posteriores a 1937. Ni que denuncie las mentiras con que se entablarán procesos como los que, en 1948, costaron la vida a antiguos combatientes de las Brigadas Internacionales, como el ministro del Interior húngaro, Laszlo Rajk, al que se hará confesar que había sido liberado de su cautiverio en el campo francés de Vernet a instancias de la GESTAPO; o como el que laminará a la dirección del partido comunista checo -de la que formaba parte el ex brigadista Arthur London, viceministro de asuntos exteriores- cuyos integrantes serán acusados de “agentes del capitalismo” y “espías al servicio del imperialismo norteamericano”. Su "oscurecimiento transitorio" parece tener más dósis de lo primero que de lo segundo.
http://comunismo.blogia.com/2005/041708--alfredo-ercoli-togliatti.php

Infierno en Haití: niños detenidos por buscar comida mientras EEUU niega la atención médica



EEUU no piensa pagar los gastos médicos de los haitianos afectados por el terremoto
La situación se va complicando cada vez más en Haití: los muertos alcanzan ya los 180.000, la ayuda no ha llegado a la mayoría de los afectados los niños están siendo detenidos por buscar alimento y las enfermedades comienzan a propagarse.

El anuncio de los EEUU por el que se ha hecho saber que no van a evacuar a más haitianos hacia sus hospitales para no pagar los gastos derivados de sus cuidados -hasta ahora menos de 1000 haitianos han sido trasladados a hospitales estadounidenses- ha sorprendido en todo el mundo debido a los 100 millones de dólares que el gobierno que lidera Barack Obama iba a dar a Haití como ayuda para el restablecimiento de la normalidad.

La mayoría de la población afectada por el brutal terremoto que asoló Haití hace más de dos semanas no está recibiendo la ayuda humanitaria que ha enviado la Comunidad Internacional por la mala gestión que los EEUU han realizado en el aeropuerto de Puerto Príncipe. Debido a ello la gente se ve obligada a saquear comercios para conseguir comida para que sus familiares no mueran de hambre.

La desesperación es tal que hasta los niños participan en estos saqueos . La represión no se queda atrás ya que estos niños, aterrados, son detenidos por las fuerzas de seguridad acusados de saqueo, en una realidad donde hace días que no pueden acceder a los alimentos de otro modo.

Esta situación se suma al incremento de las denuncias por parte de la ONU y del Gobierno haitiano del tráfico de menores y de sus órganos, perpetradas por mafias que se aprovechan del caos que se produce en este tipo de catástrofes.

Mientras tanto la Organización Mundial de la Salud ha avisado del rápido aumento del contagio de enfermedades como el sarampión, el tétanos y diarrea. La ONU ha anunciando que para evitar una epidemia las vacunaciones masivas comenzarán dentro de una semana.

Médicos Sin Fronteras confirmó que las reservas de sangre para las transfusiones empiezan a escasear.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, está en Haití representando a la Unión de Naciones del SUR (UNASUR) y ha criticado la tutela estadounidense en la catástrofe, declarando conjuntamente con el presidente Haitiano René Preval, que el gobierno de éste es quién debe coordinar y dirigir la reconstrucción de la isla antillana.

Correa también ha criticado duramente el "imperialismo" de los países donantes porque piensan recuperar el dinero "donado" mediante gastos oficiales o sus Organizaciones No Gubernamentales, lo que incrementará la deuda externa del país.

Mientras tanto los países del ALBA siguen enviado más ayuda, duplicando el combustible gratuito que Venezuela después de condonar la deuda a Haití, está enviando.
Internacional | Gonzalo Sánchez - Tercera Información

Flota Naval Británica se habría retirado de Haití antes del terremoto avisada por EEUU



La Flota Naval Británica fue retirada de las aguas circundantes de Haití justo unos días antes del devastador terremoto, siendo esta la primera interrupción de ese tipo de operaciones navales Británicas en el Caribe desde el año de 1700.
Una flotilla de la Royal Navy podría haber servido de ayuda en las primeras horas después del terremoto de Haití pero debió ser retirado semanas antes del desastre “a causa de las limitaciones presupuestarias”, según lo explicado por el Ministerio de Defensa Británico.

Fuentes de la Marina Británica, dijeron al periódico The Times que por primera vez se experimenta un recorte presupuestario en la Royal Navy de su cobertura en el Caribe desde el siglo XVII.

La fuerza, que generalmente incluye un buque Royal Fleet Auxiliary y una fragata, se despliega en aguas del Caribe para prestar apoyo a los territorios británicos de ultramar, particularmente durante la temporada de huracanes de mayo a diciembre, y para apoyar la “lucha contra el narcotráfico” que, según Gran Bretaña, llegan desde estos territorios hacia Europa. Sin embargo, a la nave Fort George se le ordenó regresar a Gran Bretaña en octubre y la nave Iron Duke regresó el mes pasado. Durante el verano caribeño, el Príncipe William fue desplegado a bordo de la fragata Iron Duke.

Las sospechas señalan un aviso de la Armada de los EEUU para que la flota británica abandonara Haití antes del 12 de enero (día del devastador terremoto).

Las fuentes de la Marina británica dijeron (según The Times) que los buques podrían haber proporcionado asistencia rápida en las primeras caóticas 48 horas después del terremoto. Fort George tiene una gran cubierta para vuelos y puede llevar tres helicópteros, mientras que Iron Duke tiene un helicóptero Lynx.

Fort George es considerado uno de los buques de la Armada de socorro en casos de desastre. "El buque lleva provisiones y equipo para llevar a cabo la asistencia humanitaria y operaciones de socorro en tierra, con capacidad para evacuar a las víctimas en caso necesario, de acuerdo con el sitio web de la Royal Navy. Durante su despliegue, el equipo de Fort George realiza ejercicios de alivio de desastres en Anguila, las Islas Turcas y Caicos y Montserrat.

En una reciente declaración, el Ministerio de Defensa Británico dijo que: "La Marina Real mantiene una presencia marítima permanente en el Caribe para “tranquilizar” a los territorios de ultramar.

"Este año, como parte de un paquete de "medidas de ahorro", la cobertura fuera del período de huracanes se ha retirado temporalmente."

Gana terreno entre los especialistas en armas geo-físicas, la hipótesis de que las autoridades navales Británicas estaban al tanto del desarrollo de un "terremoto experimental" provocado por las Fuerzas Armadas de los EEUU. en Haití.
Aporrea

Cuba, para la reflexión




Estos son tiempos para la reflexión en economía. Tras algunas décadas de predominio neoliberal patrocinado por la escuela de Chicago, la economía mundial se encuentra frente a una crisis de consecuencias imprevisibles, pero en cualquier caso gravísimas. Lo mínimo que se podría pedir al espíritu científico es cambiar los paradigmas, invertir las evidencias, reaccionar, en suma, ante esta bancarrota intelectual que impidió diagnosticar y prever la catástrofe que se avecinaba. ¿Es eso lo que se está haciendo?

Hemos conocido distintas versiones más o menos destructivas del capitalismo, lo mismo que del socialismo. Pero, respecto a la lógica interna que distingue a uno del otro, hay algo que debería hoy interesarnos vivamente. El socialismo puede dejar de crecer, el capitalismo no. El socialismo puede ralentizar la marcha, el capitalismo no.

Pensemos en el ejemplo de Cuba. Al hundirse la URSS, Cuba perdió repentinamente el 85% de su comercio exterior. Su producto interior bruto decreció nada menos que un 33% en términos absolutos. Uno puede hacerse una idea de la catástrofe si se piensa que en Europa nos echamos a temblar ante la perspectiva de perder un punto en el crecimiento previsto. Y a ello se unió un endurecimiento del bloqueo estadounidense. Sin embargo, la gente no murió de hambre en Cuba, no perdió sus zapatos, ni su educación, ni su seguridad social, ni tampoco su dignidad. Lo pasaron muy mal, pero no se enfrentaron al fin del mundo como habría ocurrido con semejantes indicadores en los países capitalistas.

En medio de la actual sacudida, cuando el capitalismo destruye cuerpos en África y puestos de trabajo en España, cuando erosiona sin remedio las condiciones de habitabilidad del hogar humano, cuando para ello tiene al mismo tiempo que recurrir al lubricante de las mafias, al estímulo de los integrismos religiosos, a la restricción de los derechos laborales y al recorte de las libertades, en ese momento, todas las miradas se dirigen, en efecto, hacia Cuba… pero para condenarla y hostigarla. ¿Por qué? ¿Qué pasa allí? ¿El récord de muertos en un solo día? En México. ¿El de sindicalistas y periodistas asesinados? En Colombia. ¿El de pogromos racistas contra inmigrantes? En Italia. ¿Homofobia? En Polonia. ¿Xenofobia institucionalizada y leyes raciales? En Israel. ¿Fanatismo religioso y machismo criminal? En Arabia Saudí. ¿Control de las comunicaciones, suspensión del habeas corpus, tortura, secuestros, asesinatos de civiles? En EEUU. ¿Malos tratos a detenidos, periodistas e intelectuales procesados, periódicos cerrados, corrupción galopante, inmigrantes en centros de internamiento? En España.

Bien, aceptemos que, en este cuadro dantesco, Cuba es apenas un “mal menor”. El que desde Europa y desde España se preste tanta atención negativa al país con menos problemas del planeta –como ha hecho el diputado Luis Yáñez (Público,
9-1-10)– demuestra de sobra, en todo caso, que no es lo malo de Cuba lo que se censura, sino lo que en Cuba se opone a esta lógica dantesca y a sus efectos; es decir, lo que tiene precisamente de bueno.

Los economistas Jacques Bidet y Gérard Duménil recuerdan que lo que salvó al capitalismo en las primeras décadas del siglo pasado fue la organización; es decir, la misma planificación que los liberales identifican horrorizados con el socialismo. Gobiernos e instituciones planificaron sin parar, como siguen planificando ahora, aunque lo hicieron para conservar y aumentar los beneficios y no para conservar la vida y aumentar el bienestar humano. Pero la planificación es ya, como quería Marx, un hecho. Basta sólo cambiarla de signo. En los últimos 60 años, la minoría organizada que gestiona el capitalismo global se ha visto apoyada, a una escala sin precedentes, por toda una serie de instituciones internacionales (el FMI, el Banco Mundial, la OMC, el G-8, el G-20 etc.) que han concebido en libertad, y aplicado contra todos los obstáculos, políticas de liberalización y privatización de la economía mundial. El resultado salta a la vista.

¿Y si planificásemos al revés? ¿Y si prestásemos un poco de atención positiva a Cuba? Esto no lo hemos probado aún, pero lo que intuimos en la actualidad es más bien esperanzador: a partir de una historia semejante de colonialismo y subdesarrollo, el socialismo ha hecho mucho más por Cuba que el capitalismo por Haití o el Congo. ¿Qué pasaría si la ONU decidiese aplicar su carta de DDHH y de Derechos Sociales? ¿Si la FAO la dirigiese un socialista cubano? ¿Si el modelo de intercambio comercial fuera el ALBA y no la OMC? ¿Si el Banco del Sur fuese tan potente como el FMI? ¿Si todas las instituciones internacionales impusiesen a los díscolos capitalistas programas de ajuste estructural orientados a aumentar el gasto público, nacionalizar los recursos básicos y proteger los derechos sociales y laborales? ¿Si seis bancos centrales de Estados poderosos interviniesen masivamente para garantizar las ventajas del socialismo, amenazadas por un huracán?

Podemos decir que la minoría organizada que gestiona el capitalismo no lo permitirá, pero no podemos decir que no funcionaría. Según una reciente encuesta de GlobeSpan, la mayoría que lo padece (hasta un 74%) apuesta ya por otra cosa.
En su artículo, el diputado Yáñez decía amar a Cuba. Por eso, le deseaba lo mejor: incorporarse al capitalismo, justo cuando este ha demostrado su fracaso y su incompatibilidad, al mismo tiempo, con el bienestar humano y con la democracia, con la dignidad material y con el derecho. Nosotros no amamos a Cuba: respetamos a sus hombres y mujeres por lo que han hecho y por lo que siguen haciendo. Quizás a Yáñez le tranquilice pensar en Colombia o en Arabia Saudí. A nosotros nos tranquiliza pensar en Cuba, esa isla donde incluso los límites, los problemas, los errores de la revolución señalan inflexiblemente, desde hace 51 años, la posibilidad histórica de una superación del capitalismo y de una alternativa a la barbarie.

Santiago Alba Rico es escritor

Carlos Fernández Liria es profesor de Filosofía (UCM)

Belén Gopegui es escritora

Pascual Serrano es periodista

Diario Público

30 de enero de 2010

La definición de franquismo, la memoria histórica y la liberación de Auschwitz por el Ejército Rojo






Salvador López Arnal

En su edición del miércoles 27 de enero de 2010, Público [1] daba noticias del debate en torno a la definición de ‘franquismo’ que figura en el diccionario de la Real Academia Española (RAE)

Movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco y que derivó en un régimen dictatorial desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado.

Para quienes padecieron su violencia, comenta Diego Barcala, el autor del artículo, la definición no convence. Para quienes, por edad o situación, no la padecieron, tampoco la convicción será tarea fácil.

¿Se habla en la definición de “golpe de Estado militar antidemocrático”, un ataque fascista a la II República que desde 1936 hizo desaparecer a más, a muchas más de 100.000 personas? ¿Registra la definición que el Régimen franquista contó con el apoyo ideológico, cultural, educativo, social, de la Iglesia nacional-católica, apostólica y romana? ¿No es conveniente recordar que el general golpista africanista era denominado “Caudillo por la Gracia de Dios” y que solía entrar en instituciones y establecimientos eclesiásticos bajo palio? ¿Se señala en la entrada académica la decisiva ayuda militar de las dos grandes potencias del Eje, la Alemania nazi y la Italia fascista? ¿”Régimen dictatorial” es la expresión más adecuada para hacer referencia a la esencia del franquismo? ¿El franquismo finalizó con la muerte del dictador, el 20 de noviembre de 1975? ¿No habría que recordar la violencia, con asesinatos anexos, ejercida por todas las instituciones del Estado sobre la ciudadanía y la resistencia antifranquista? ¿El franquismo consistió básicamente en un círculo, de radio mediano, que rodeó y protegió al general golpista? ¿No sacaron fruto de la situación clases sociales privilegiadas e instituciones y cuerpos prestigiosos? ¿No habría que recordar el decisivo apoyo para su consolidación del Imperio usamericano y sus máximos representantes?

No hace falta seguir. La lista es larga, casi aléfica ¿Es imprudente y aventurado sugerir que existe una clara estrategia para otorgar un barniz positivo al franquismo? ¿Será que los largos tentáculos de nuestra Monarquía borbónica, o el consolidado sentido común de la transición, quieren edulcorar el régimen que la eligió e impulsó?



Emilio Silva, el presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, ha puesto el dedo en la llaga de la Real Academia: “Lo más grave es que la RAE incumple su propia definición de definición”. ¿Por qué? Porque “no es fiel a lo que debe describir una definición”. ¿Qué debe describir una definición? Lo siguiente, según el diccionario de la propia RAE: “Proposición que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial”.

Fue Silva quien ha hablado con acierto de estrategias de barniz positivo. Le sobran razones.

Las víctimas han hecho propuestas para rectificar la definición. La derecha, como era de esperar, se ha movilizado: la ideología dominante es la ideología de las cases dominantes generada a través de las actuaciones de sus representantes destacados. No hay que olvidar lo básico.

La Razón (¡qué nombre para qué cosa!), el diario que fue dirigido por el académico Luis María Ansón, propuso a la RAE la inclusión del término “totalitarismo” en la definición de “comunismo”. ¿Pero no hablábamos de otro asunto? Ya, sí, de acuerdo, reconocen, pero era para equipararlo al… franquismo. ¡Para equiparar al franquismo con una concepción político-cultural que vertebró el eje básico, la sal de la tierra resistente, del movimiento democrático y socialista antifranquista, tradición que, como otras sin duda, está llena de militantes asesinados, de torturas, de encarcelamientos, de represión! ¿Equiparar el mal con el bien, llamar mal al bien, a la resistencia social y a la rebeldía antifascista?

Antonio Muñoz Molina, otro real académico como el señor Ansón, según recoge también La Razón, ha manifestado lo siguiente en torno al asunto:

Ya está bien de tratar el comunismo con más indulgencia que al fascismo, como si hubiera diferencia entre un genocidio cometido en nombre del bien universal y otro en nombre de la superioridad de la raza aria.

Aparte de que, recogiendo su misma estúpida y abyecta consideración, sí que hay diferencia entre un caso y otro, la que él mismo apunta, ya está bien -digámoslo como él, en su tono enérgico de perdonavidas- de que el autor de El jinete polaco, cada día más perdido entre aguas políticamente turbulentas, sermonee día sí, otro también, con compases anticomunistas a raíz del asunto que sea. Quieran o no quieran, se admite o no se admite, se recuerde o no, los (y LAS desde luego) comunistos europeos, por no hablar de otros comunismos, han sido organizaciones centrales, básicas, nucleares, en la lucha antifascista y en la liberación. ¿Hay que relacionar nominalmente los miles y miles de mártires que entonaban la Internacional y se reconocían en los símbolos de la hoz, el martillo y el rojo encendido en su lucha fraternal? En la historia universal del heroísmo y la fraternidad sus vidas ocupan un lugar destacado, sobresaliente.

No sólo eso. García Ortega recordaba también ayer en Público [2] las razones, las buenas razones que existen para que no olvidemos la Shóa. Hablaba de recuerdo, de memoria, de evitar que habite el olvido. Sin embargo, no le pareció oportuno recordar quiénes liberaron Auschwitz el 27 de enero -el mismo día en que él publicó su artículo- de 1945.

No es necesario decirlo, está en la mente de todo aquel que quiera recordar sin ceguera: el ejército soviético. Queda mal decirlo: suena a comunismo, recuerda a la URSS, suena socialismo, suena a Stalin también.

¿Es esa es la forma de acuñar la memoria histórica? ¿Esa es la forma justa de recordar la Shoa? Wikipedia (¡incluso Wikipedia!) lo recoge así:

[…] En la puerta de entrada a uno de los diversos campos que componían el complejo (Auschwitz I) se puede leer el lema en alemán Arbeit macht Frei (el trabajo os hace libres) con el que eran recibidos los deportados por las fuerzas SS que custodiaban el centro durante el periodo de funcionamiento, desde su apertura en mayo de 1940 hasta el 27 de enero de 1945, cuando fue liberado por el ejército soviético

En 1943, el autor de Si esto es un hombre, junto con otros muchos camaradas, se unió a la resistencia antifascista italiana. Arrestado por la milicia fascista, que lo entregó al ejército de ocupación alemán al identificarse como judío (como partisano, como luchador comunista antifascista, hubiera sido fusilado al instante sin ningún miramiento) fue deportado a Auschwitz. Fue en 1944.

Allí pasó diez meses antes de que el campo fuera liberado por el Ejército Rojo. De los 650 judíos italianos que junto a él fueron enviados al campo de exterminio polaco, él fue uno de los veinte que pudo sobrevivir. En Primo Levi en diálogo con Ferdinando Camon (Madrid, Anaya & Mario Muchnik, página 134), hay una referencia a su experiencia en el campo liberado por el ejército soviético: :

Camon: Es decir, Auschwitz es la prueba de no existencia de Dios.

Levi: Existe Auschwitz, por lo tanto, no puede haber Dios

En el texto mecanografiado, Primo Levi agregó en lápiz: “No encuentro una solución al dilema. La busco pero no la encuentro”.

Probablemente no la haya. Sí hay solución, sí hay respuesta a la pregunta sobre las fuerzas, los países, los ciudadanos y ciudadanas, que combatieron contra la barbarie de rostro también humano. El color rojo, el rojo encendido que Salvador Espriu asociaba con la vida, el amor y la lucha, colorea muchas tonalidades de la respuesta a este interrogante.

El propio Primo Levi, que en un poema de 1946 destinaba al infierno a los periodistas norteamericanos y los banqueros y reservaba el paraíso para “los rusos y los enamorados”, respondía a la cuestión muñozmolinesca en torno a las diferencias entre dos horrores “semejantes” -según la propaganda todavía hoy dominante- en una entrevista de 1976, incluida a modo de apéndice en la edición de Muchnik de Si esto es un hombre. “¿Por qué habla usted sólo de los lager nazis y no también de los rusos?!, le pregunta el periodista, a lo que Primo Levi contesta que la “diferencia principal consiste en su finalidad” y que es precisamente esa finalidad la que determina otras mensurables en cifras de víctimas y en condiciones de vida en los campos. El propósito de los Lager -dice Primo Levi- era el exterminio y, por lo tanto, no había ni una acusación de culpabilidad ni una esperanza de salida mientras que en los campos soviéticos, incluso si la vida era tratada muy a la ligera, no se buscaba la desaparición física del prisionero y subsistía siempre una esperanza de libertad. De esa diferencia fundamental, que es ideológica, se derivan, dice Levi, todas las demás favorables -por muy condenables que sean- a los campos soviéticos: las relaciones entre guardias y prisioneros, la posibilidad de recibir cartas y paquetes, la excepcionalidad de los castigos físicos, la atención a los enfermos y, en definitiva, la conservación por parte de las víctimas, incluso si mermada, de su “personalidad humana”. “En conclusión”, termina el admirable resistente antifascista, “los campos soviéticos siguen siendo una manifestación deplorable de ilegalidad y deshumanización. Nada tienen que ver con el socialismo sino, al contrario, se destacan en el socialismo soviético como una fea mancha; han de considerarse más bien como una barbarie heredada del absolutismo zarista de la que los gobiernos soviéticos no han podido o no han querido liberarse. Quien lea Memorias de la casa de los muertos, escrita por Dostoievski en 1682, no tiene dificultad en reconocer los mismos rasgos carcelarios descritos por Soljenitsyn cien años después. Pero es posible o, más bien, es fácil imaginar un socialismo sin Lager: en muchas partes del mundo se ha conseguido. No es imaginable, en cambio, un nazismo sin Lager”(3).

Notas:

[1] Diego Barcala, Público, 27 de enero de 2010, p. 32.

[2] Adolfo García Ortega, “Por qué hay que recordar la ‘Shoá”, Público, 27 de enero d 2010, p. 7

[3] Primo Levi, Si esto es un hombre, Apéndice, pag. 196-199. Muchnik Editores, Barcelona 1987.

[4] Debo a Santiago Alba Rico, comunicación personal de 28 de enero de 2010, noticias sobre el poema de Levi.

Rebelión ha publicado este artículo a petición expresa del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

Los rumanos comienzan verle las orejas al lobo del FMI




El jefe de la mision del Fondo Moneterio Internacional, Jeffrey Franks, ha estado de visita estos dias en Rumanía con el fin de examinar las medidas tomadas por el gobierno y evaluar si estas se ajustan a lo exigido para que se conceda el esperado préstamo que permita, supuestamente, sanear las arruinadas arcas del pais (o mas bien para poner un parche temporal).

Parece ser que el resultado le ha dejado suficientemente contento con los despidos anunciados, la congelacion de los salarios y las pensiones, y la reducción presupuestaria en gasto social, por lo que el examen ha sido pasado. Sin embargo, en conferencia de prensa ha anunciado algo que no hay que ser muy listo para saber, sobre todo teniendo en cuenta como se las gasta este organismo internacional al servicio de los intereses de los grandes multinacionales y del sistema capitalista:

"a finales de año seguramente habra en Rumania un millon de parados".

De acuerdo a los datos de la Agencia Nacional de Trabajo (ANOFM), actualmente el numero total de desempleados en el pais es de 709.383 personas, una tasa del 7%, una cifra que puede parecer baja si la comparamos con las de España, por ejemplo, pero hay que tener en cuenta que en estas no se cuentan los 3 millones de emigrantes que tuvieron que buscar un puesto de trabajo en el exterior. De hecho, la noticia ha saltado a todas las portadas con un único titular: "Catastrofe".



Parece que comienzan a enterarse que el tan deseado préstamo, unos 19.000 millones de euros en 8 transacciones segun se vayan cumpliendo objetivos, la primera de ellas en febrero, se tendrá que pagar, además de con el lógico interes bancario, con situaciones como que la tasa de paro en Rumania llegue al 10%, un millon de parados, un coste que no se si, cuando los rumanos lo analicen bien, les va a parecer un buen negocio (sobre todo si suman el resto de perjuicios sociales que acentuaran la ya dramática situación actual del pais).

El anuncio del representante el FMI de los probables, si es que todo va bien, un millon de rumanos sin empleo a finales de 2010 ha traido a la mente de muchos unas declaraciones de Traian Basescu antes de las elecciones presidenciales de finales de año 2009, en las que revalido su cargo. En ellas decia literalmente lo siguiente:

"Si vamos a tener un derrapaje, es decir un paro de 10% o mas, no voy a candidar mas. Creo que seria imposible dirigirme a los rumanos entonces cuando lleguemos a esta cifra catastrofica" (17 de mayo de 2009)

¿Alguien cree realmente que cuando se alcance ese porcentaje catastrofico, algo que parece inminente, Basescu dimitira porque no podrá mirar a la cara a los rumanos? Ni hablar. Continuara mirándoles a la cara y riéndose de ellos, como ha hecho hasta ahora, y como hace toda la clase política de nuestras democracias representativas (representativas si, pero no del pueblo, sino de las multinacionales y otros intereses particulares).

Para mas alegria, el antiguo economista jefe del FMI, Kenneth Rogoff, ha declarado para el diario austriaco Der Standard que Rumania esta entre los estados que estan en peligro grave de entrar en bancarrota, incapacidad de pago, sin poder determinarse si sera en breve o en pocos años. Junto a Rumania estan Ucrania, Letonia, Hungria y Grecia (ésta última a las puertas del gran batacazo, mientras sus socios europeos miran para otro lado).

Parece que los rumanos empiezan a verle las orejas al lobo, que poco a poco va perdiendo el disfraz de ovejita con el que vendieron el préstamo del FMI los miembros del gobierno. Pero me temo que ya es demasiado tarde y sus colmillos ya los estan comenzando a sentir en sus propias carnes.

Y lo que les queda...

http://www.adevarul.ro/financiar/fmi-Kenneth_Rogoff_0_197980370.html

El falso problema de las pensiones







Según las declaraciones de Joaquín Almunia, comisario de Asuntos
Económicos de la Comisión Europea, el sistema de pensiones públicas
en España, a fin de garantizar su viabilidad, debe cambiar
sustancialmente retrasando la edad de jubilación y calculando la
pensión basándose en un periodo laboral más largo que el que hoy se
utiliza para calcular la pensión de una persona que se jubila.
Propuestas semejantes las ha hecho Miguel Ángel Fernández
Ordóñez, el gobernador del Banco de España, y más recientemente el
Partido Popular Europeo (al cual pertenece el PP español).
Ni que decir que tales declaraciones han sido especialmente citadas y
ampliadas en los medios de información y persuasión conservadores
y liberales (que son la mayoría), contribuyendo a crear una ansiedad
en la población basada en el temor de que habrá recortes
significativos de las pensiones, necesarios para que puedan continuar
existiendo. Como era previsible, la banca y las cajas están también
promocionando esta ansiedad, pues quieren que la población vaya
corriendo a aquellas instituciones para comprarse seguros de
pensiones privados que sustituyan o complementen las pensiones
públicas.
Los argumentos que se utilizan para cuestionar la viabilidad de las
pensiones, sin embargo, no tienen peso. Veamos. Almunia, para
apoyar sus propuestas, hace referencia a un estudio de la Comisión
Europea que señala que el gasto público en pensiones aumentará
mucho más en España que en la Unión Europea. Según tal informe,
España, que destinó el 8,4% del PIB a la jubilación en 2007, subirá
este porcentaje hasta el 15,1% del PIB en el año 2060, porcentaje
que el informe considera excesivo, puesto que España necesitará
recursos públicos para otros fines –escuelas, servicios sanitarios y
otros servicios públicos– que las pensiones absorberán. Esta
explicación parece lógica y razonable. Parecería que España no
pudiese dedicar tantos recursos, un 15,1% del PIB, en jubilaciones,
pues ello significaría que habría menos recursos públicos para otros
servicios y transferencias. Pero, por muy lógico y razonable que
parezca, este argumento es profundamente erróneo. Y es fácil
demostrarlo.


Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es de un
1,5% (una cifra razonable utilizada incluso por el Banco de España)
durante el periodo 2007-2060. En este supuesto, el PIB del año 2060
sería 2,25 veces mayor que el PIB del año 2007. Lo que esto quiere
decir es que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100,
entonces el valor del PIB en el año 2060 será de 225. Pues bien, los
recursos disponibles para gastarse en otras actividades que no sean
pensiones en 2007 fue de 100 menos 8,4 (siendo 8,4 la cantidad que
nos gastamos en pensiones aquel año), es decir, 91,6. Y en el año
2060 sería el 15% de un valor del PIB igual a 225, es decir, 33. Lo
que quedaría para los no pensionistas sería 225 menos 33, es decir,
192, una cantidad muy superior (más del doble) a la que nos
quedaba para pagar otras transferencias y servicios además de las
pensiones en el año 2007. La sociedad en 2060 tendrá muchos más
recursos para pagar las pensiones y todo lo demás. En realidad, el
gasto en pensiones hace 50 años en España era sólo de un 3% del
PIB.
Hoy es de un 8% (más del doble del de entonces), y ello no quiere
decir que haya menos recursos en España para los no pensionistas
que hace 50 años. Todo lo contrario, hay muchos más.
Otro error es no considerar el aumento de la población que trabaja
como solución a la posible disminución de fondos de las cotizaciones
sociales. Si España tuviera la tasa de participación de la mujer en el
mercado de trabajo que tiene Suecia, habría tres millones más de
trabajadoras pagando impuestos y cotizando a la Seguridad Social.
De ahí que invertir en escuelas de infancia y servicios domiciliarios
que ayuden a la integración de la mujer al mercado de trabajo es una
inversión pública de gran calado que los economistas del Gobierno
español (la mayoría hombres de clase media alta) no habían captado
hasta hace poco.
Por otra parte, el retraso de la edad de jubilación es enormemente
regresivo a nivel social, pues la salud de los ancianos y la edad en
que mueren depende de su clase social. Las personas que están en la
decila superior de renta en España viven diez años más que las que
pertenecen a la decila inferior. Y ello se debe a que el nivel de salud
es mucho mejor en el primero que en el segundo grupo. Las mujeres
de la limpieza del Banco de España tienen a los 60 años el mismo
nivel de salud que un gobernador de tal banco tiene a los 70. De ahí
que pedirle a las clases populares que trabajen todavía dos años más
(algunos incluso piden cinco años más) para pagar las pensiones de
las personas de rentas superiores que vivirán muchos años más es
una enorme injusticia.
Pero el mayor error que Almunia, Fernández Ordóñez y el Partido
Popular Europeo cometen es asumir que el sistema de pensiones
puede colapsarse por falta de cotizaciones sociales. El sistema de
pensiones es uno de los programas públicos más populares de
cualquier país, no sólo entre los ancianos, sino entre la población
adulta. Los intentos fallidos de muchos analistas que han intentado
sustituir la lucha de clases por la lucha de generaciones han
fracasado, pues los ancianos son los padres de los adultos y las
pensiones son la garantía de estabilidad para estos últimos y sus
hijos.
Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas Públicas de la
Universidad Pompeu Fabra y ex catedrático de Economía
de la Universidad de Barcelona.


29 de enero de 2010

Los seis presos de ETA de Nanclares de Oca y la manipulación del País





Los terroristas de ayer, ahora son disidentes...

Reporta el diario El País, lo siguiente: “Seis presos de ETA, que cumplen condena en la prisión de Nanclares de Oca (Álava), algunos de ellos con muchos asesinatos a sus espaldas, han anunciado su "desvinculación por voluntad propia" de la banda terrorista, según se recoge en una carta a la que ha tenido acceso El País. La decisión de este grupo de disidentes (...) coincide con "la dinámica de lucha" a modo de huelga de hambre que el sector duro del colectivo de presos de la banda terrorista (EPPK) mantiene desde el lunes en las cárceles españolas (...)”.

Y continúa: “Estos nuevos disidentes con ETA son Fernando de Luis Astarloa, Josu García Corporales, Luis María Lizarralde Izagirre, Andoni Altza Hernández, José Manuel Fernández de Nanclares y José Antonio Hernández Velasco, todos ellos cumpliendo diferentes condenas en la prisión alavesa por pertenencia a ETA y por numerosos atentados con casi dos decenas de muertos y heridos (...).”

Hay dos detalles significativos en la información, dejados caer como si tal cosa, que tienen su importancia.
continúa...


Los terroristas de ayer, ahora son disidentes. Levanta suspicacia el giro retórico de un periódico que utiliza, hasta el hartazgo, el primero de los calificativos contra cualquiera que se enfrente al Sistema.

Los presos citados, están en una cárcel situada en Euskal Herria. La estrategia del Estado, bien conocida por todos, consiste en recluir a los miembros de esa organización, en prisiones situadas a más de mil kilómetros de su tierra de origen (así están la mayoría); una condena añadida, no dictada por juez alguno, que purgan también sus familiares, pese a no ser culpables de nada.

El hecho de que El País llame disidentes a los reclusos en cuestión, y ni siquiera mencione por qué y desde cuándo fueron agrupados en Nanclares de Oca, indica que hay gato encerrado, un gato con zarpas, sí, pero necesitado de utilizar toda clase de artimañas con el fin de ocultar su impotencia para resolver el conflicto vasco, manu militari.

La flaqueza es evidente. El Estado, a través del mediocre y “talentoso” Zapatero, ha iniciado una gigantesca maniobra propagandística destinada a enajenar mentes, con el objetivo de que la clase obrera pague los platos rotos de la bancarrota. Quien recurre al embuste masivo, no puede alardear de fortaleza. Si le sobra algo, será temor y debilidad.

http://jmalvarezblog.blogspot.com/

Haití y el armamento sísmico de Estados Unidos





por Thierry Meyssan*



La polémica se ha desatado a consecuencia de la publicación en nuestro sitio de un artículo evocando la posibilidad de que el origen del terremoto en Haití haya sido engendrado artificialmente, pero antes de abordar el tema, necesitamos hacer algunas precisiones. Efectivamente, el armamento sísmico existe y los EEUU, entre otros países, lo posee. Sí, las fuerzas estadounidenses estaban listas y pre-posicionadas para desplegarse sobre la isla. Todo esto es insuficiente para sacar una conclusión, pero vale la pena de comenzar el debate y la reflexión.


«¿Han provocado los Estados Unidos el terremoto en Haití?», nuestro objetivo no era difundir una interrogante que agita e inquieta a los medios militares y mediáticos en algunos países, pero que curiosamente es ignorado en muchos otros más por su gran prensa comercial [1]. Tomar una posición al respecto no es lo primordial. Simplemente, lo que queremos demostrar, siguiendo nuestro viejo y fiel método, -incluso si a veces es mal comprendido-, que consideramos que sólo se pueden comprender las relaciones internacionales estudiando aquello que piensan en sus cabezas los dirigentes del planeta.

El conformismo actual ha hecho posible hoy, que mientras se haga una cobertura mediática acerca de los debates [políticos] en curso en Washington, nadie se molesta de esto, pero cuando nosotros damos cobertura y difundimos los debates u otras informaciones [políticas] de los países no-alineados, asistimos a una especie de ajusticiamiento informativo en Europa [los grupos de poder] gritan al escándalo y levantan sus escudos y se ponen a la defensiva [acusandonos de cualquier cosa]. Todo se pasa como si los Europeos juzgaran a priori que las únicas problemáticas «occidentales» son pertinentes y que las otras son pura locura.

Uno de nuestros colaboradores intentó ubicar la raíz de la imputación según la cual el terremoto en Haití podría ser [de origen] artificial. Él se preocupó sobre todo por saber si esta información no era más que una simple intoxicación [desinformación] introducida por un tal David Booth (alias Sorcha Faal) y que se habría propagado en los círculos gubernamentales en el mundo. En definitiva, nosotros no sabemos con certitud quien es la fuente inicial [de esta información], pero si sabemos que este asunto y cuestión, se debate actualmente al más alto nivel en varios países de América Latina, de Europa Oriental y en Asia.

En tanto que responsable de publicación de la Red Voltaire, tomé la decisión de buscar y de publicar el cable informativo de la [televisión venezolana] VivéTV, que había sido publicado bajo la forma de un comunicado de prensa en el sitio internet del Ministerio de Información de Venezuela y de publicarla junto con el video documental [de la televisión rusa] Russia Today, precisando claramente: «Curiosamente, la televisión venezolana cita como fuentes de sus informaciones designando al ejército ruso, mientras que la televisión rusa cita sus fuentes designando al presidente Chávez.»

Si estas informaciones han sido retomadas con fidelidad por numerosos diarios, sobre todo en el Medio Oriente, en cambio, estas mismas informaciones han sido deformadas por la prensa atlantista [«Occidente»], apoyándose en el artículo de Sorcha Faal. Este personaje ha tomado algunas líneas [frases] del texto de VivéTV y las ha colocado entre comillas como si fuesen [frases] salidas de la boca del presidente Hugo Chávez. Lo que era una hipótesis de trabajo se transforma en una posición [afirmación] gubernamental. Algunos de estos diarios [atlantistas] han ido más lejos aún, inventando cualquier cosa y sacando fuera de contexto la manera como el presidente venezolano se había expresado, para concluir que el presidente y su auditorio están tocados de un delirio anti-norteamericano agudo, y que la Red Voltaire sufre de la misma patología.

No nos dejemos intimidar por esta manipulación e investiguemos esta hipótesis.

¿Qué sabemos nosotros del armamento sísmico hoy en día?

Durante la Segunda Guerra Mundial investigadores neo-zelandeses intentaron elaborar una máquina para provocar tsunamis [artificialmente] tsunamis que podrían ser utilizados contra el Japón. Los trabajos fueron dirigidos por el australiano Thomas Leech de la universidad de Auckland [en Nueva Zelandia], el proyecto llevaba el nombre código de «Projet Seal». Numerosas experiencias a pequeña escala fueron llevados a cabo entre 1944-1945 en Whangaparaoa. Estas experiencias fueron de un gran éxito.

Los Estados Unidos consideraban este programa prometía mucho, tanto como el «proyecto Manhattan» de fabricación de una bomba atómica. En ese sentido nombraron al doctor Karl T. Compton para que haga la conexión entre las dos unidades de investigación. Compton era el presidente del MIT. Él ya había reclutado anteriormente a numerosos sabios y científicos en el esfuerzo de guerra emprendido y él era además uno de las ocho personas encargadas de aconsejar al presidente Truman [2] sobre la utilización de la bomba atómica. Él pensaba que esta [la bomba], podría dar la energía necesaria al equipo investigativo de Leech para provocar tsunamis más poderosos.

Los trabajos de Thomas Leech fueron continuados durante la Guerra Fría. En 1947, [el rey] George VI elevó el rango del sabio a la dignidad, nombrándolo Caballero del Imperio Británico para recompensarlo de haber elaborado una nueva arma. El «Proyecto Seal» continuaba siendo un secreto militar, lo que no se dijo en esa época fue que él [Thomas Leech] era recompensado por haber creado la bomba a tsunami.
Posteriormente, los servicios de EEUU se encargaron de hacer creer que estas investigaciones nunca existieron y que todo esto no era más que un señuelo para impresionar a los soviéticos. Sin embargo, la veracidad de los ensayos de Leech ha sido comprobada y establecida en 1999, cuando una parte de la documentación fue desclasificada por el ministerio de Nueva Zelandia de Relaciones Exteriores. Oficialmente los estudios han sido retomados hoy por la universidad de Waikato [3]

Se ignora si las investigaciones anglo-sajonas prosiguieron durante los años 60, pero se volvieron a ellas por las circunstancias, cuando se decidió de proceder al abandono de las pruebas nucleares en la atmósfera, en adelante, las pruebas nucleares serían submarinas.
Los Estados Unidos temían de provocar involuntariamente terremotos y tsunamis. Por tal razón ellos querían saber ahora como hacerlo voluntariamente.


Oficialmente, al final de la guerra de Vietnam, los Estados Unidos y la Unión Soviética renunciaron a las guerras que implicaban al Medio Ambiente o lo afectaban (terremotos, tsunamis, trastornos del equilibrio ecológico de una región, modificación de las condiciones atmosféricas -nubes, precipitaciones, ciclones y tornados-, modificaciones de las condiciones climáticas, de las corrientes oceánicas, del estado de la capa de ozono o de la ionósfera) firmando para ello la «Convención sobre la prohibición de utilizar técnicas para modificar el medio ambiente a fines militares u otros fines hóstiles» (1976).

Sin embargo, a partir de 1975, la URSS inició nuevas investigaciones de Magnetohidrodinámica (MHD). Se trataba de estudiar la corteza terrestre y de pronosticar los sismos. Los soviéticos estudiaron la posibilidad de provocar pequeños sismos para evitar uno grande. Estas investigaciones fueron rápidamente militarizadas. El resultado fue la construcción en el Pamir [4] de la máquina a [hacer] terremotos.

Cuando la Unión Soviética se derrumba y el sistema comunista se desmantela, los responsables de este programa deciden de pasar a los Estados Unidos por fines de lucro, pero como sus investigaciones no estaba concluidas ni acabadas, el Pentágono rehusó de pagar. En 1995, mientras que Rusia estaba gobernada por Boris Yelsin y el oligarca Viktor Chernomyrdin, la US Air Force recrutó a los investigadores rusos y su laboratorio en la ciudad de Nizhni Nóvgorod. Allí construyen una máquina mucho más poderosa, la Pamir 3, que fue probada con éxito. El Pentágono compró entonces a los hombres y el material y lo transporto a los Estados Unidos, en donde fueron integrados al programa HAARP.

La posibilidad de haber empleado la arma sísmica ha sido evocado en varias ocasiones en el transcurso de estos últimos años, sobre todo respecto a Argelia y Turquía. Sin embargo el caso más discutido es el terremoto de Sichuan (China) el 12 de mayo 2008 [poco antes que se inauguren los Juegos Olímpicos en este país]. Durante los 30 minutos que precedieron el terremoto, los habitantes de la región observaron inhabituales colores en el cielo. Si algunos ven en estos acontecimientos como «mensajes del cielo» retirando su confianza al Partido Comunista, otros los interpretan de manera más racional. La energía utilizada para provocar el terremoto habría provocado las perturbaciones en la ionósfera. En los meses que siguieron [a esta tragedia], el internet y los medios de comunicación chinos difundieron y discutieron esta hipótesis, hoy considerada como cierta por la opinión pública china.

Regreso a Haití

Nada se distingue de un terremoto provocado de un terremoto natural, sin embargo hay que precisar una cosa, solamente se sabe provocar terremotos superficiales, como aquel que ha ocurrido en Haití.

Lo que ha llamado mucho la atención y sembrado la duda ha sido la reacción de los Estados Unidos. Mientras que los medios informativos atlantistas se contentan de citar brevemente la polémica sobre la violación de la soberanía de Haití [por la invasión humanitaria de EEUU], los medios de información latinoaméricanos se preguntan e interrogan sobre la rapidez del despliegue de los soldados estadounidenses: desde el primer día, más de 10,000 marines y contratistas llegaron a Haití de inmediato. Esta hazaña logística se puede explicar simplemente de la siguiente manera: estos soldados ya estaban pre-posicionados en el marco de un entrenamiento militar. Bajo la autoridad del comandante segundo del SouthCom, el general P. K. Keen, estos soldados participaban [por casualidad y curiosamente] al simulacro de una operación humanitaria en Haití, después de un supuesto huracán. El comandante segundo Keen y su equipo habían llegado solamente algunos días antes. En el momento preciso del terremoto, estos se encontraban todos en el refugio [de protección] de la embajada de EEUU [en Puerto Príncipe ], embajada que ha sido construida según las normas antisísmicas, a la excepción de dos de sus soldados que se encontraban en el hotel Montana y que habrían sido heridos.

El general Keen ha dado numerosas entrevistas a la prensa estadounidense, la cual ha multiplicado los reportajes y emisiones al respecto de las operaciones de socorro y ayuda [en Haití]. Él ha frecuentemente recalcado su presencia en Puerto Príncipe durante el terremoto pero jamás el motivo de su presencia.

Entre los objetivos del ejercicio militar figuraba el test de un nuevo programa informático permitiendo de coordinar los esfuerzos humanitarios de las ONGs [Organizaciones No Gubernamentales] y de los ejércitos estadounidenses. Minutos después de la catástrofe, este computer software [programa informático] fue puesto en línea y 280 ONGs se inscribieron.

Es legítimo preguntarse si estas coincidencias son o no fruto del azar.

Thierry Meyssan
Analista político francés. Fundador y presidente de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Última obra publicada en español: La gran impostura II. Manipulación y desinformación en los medios de comunicación (Monte Ávila Editores, 2008).


28 de enero de 2010

Serge Latouche: profeta del decrecimiento



Nacido en Vannes, en Bretaña, el 12 de enero de 1940, Serge Latouche es economista y filósofo de formación y antropólogo por experiencia –no en vano estudió en las universidades de Lille y de París los saberes de la economía, las ciencias políticas y la filosofía–, y actualmente ejerce de profesor emérito de ciencias económicas en la Universidad de París-Sur (XI-Sceau/Orsay), hecho que compagina con la presidencia de La Ligne d’Horizon y del Instituto de Estudios Económicos y Sociales para el Decrecimiento Sostenible, fundado por Nicholas-Georgescu Roegen, desde dónde editan, junto con Casseurs dû Pub, la revista La*Décroissance (Journal de la joie de vivre), que también cuenta con una redacción en Italia.
En los últimos veinticinco años, este «objetor de crecimiento» –como a él le gusta de definirse– ha contribuido, como muy pocos otros intelectuales, a la clarificación y a la maduración del concepto en torno el cual se han fundamentado los nuevos movimientos globales. Durante los años setenta pasó muchos en África occidental, desde dónde maduró su pensamiento, que de las posiciones marxistas tradicionales lo llevaron a una crítica radical de la ideología del «progreso» y del «desarrollo», incluso en sus versiones de izquierdas.

Esta maduración lo llevó, en 1981, a fundar con Allain Caillé el MAUSS (Movimiento AntiUtilitarista en las Ciencias Sociales) y la revista homónima (que también cuenta con una edición italiana). De entre su extensa obra, destacan L'Occidentalisation du monde (La Découverte, 1989); La Planète des naufragés (La Découverte, 1991); L'Autre Afrique, entre don et marché (Albin Michel, 1998); Justice sans limites (Fayard, 2003), Survivre au développement (Mille et Une Nuits, 2004), y La apuesta por el decrfecimiento: cómo salir del imaginario dominante? (Icaria, 2008).

Nos preguntamos cómo es posible que un pensamiento y una obra como la de este bretón sea tan desconocida en nuestras latitudes. La respuesta la daba no hace mucho tiempo el filósofo Ramon Alcoberro, al hablar de pensadores como Latouche, Ellul, Castoriadis o Rist: «Son unos nombres que nadie bien educado no pronuncia ni en broma en una facultad universitaria como es debido -o que se plagian patéticamente cuando alguien quiere hacer la pelota a los antiglobis».



Esta maduración lo llevó, en 1981, a fundar con Allain Caillé el MAUSS (Movimiento AntiUtilitarista en las Ciencias Sociales) y la revista homónima (que también cuenta con una edición italiana). De entre su extensa obra, destacan L'Occidentalisation du monde (La Découverte, 1989); La Planète des naufragés (La Découverte, 1991); L'Autre Afrique, entre don et marché (Albin Michel, 1998); Justice sans limites (Fayard, 2003), Survivre au développement (Mille et Une Nuits, 2004), y La apuesta por el decrfecimiento: cómo salir del imaginario dominante? (Icaria, 2008).

Nos preguntamos cómo es posible que un pensamiento y una obra como la de este bretón sea tan desconocida en nuestras latitudes. La respuesta la daba no hace mucho tiempo el filósofo Ramon Alcoberro, al hablar de pensadores como Latouche, Ellul, Castoriadis o Rist: «Son unos nombres que nadie bien educado no pronuncia ni en broma en una facultad universitaria como es debido -o que se plagian patéticamente cuando alguien quiere hacer la pelota a los antiglobis».

¿Qué es el decrecimiento?

El término decrecimiento se usa de hace bien poco en el debate económico, político y social, aun cuando el origen de las ideas que comporta tiene una historia más o menos antigua. Hasta estos últimos años la palabra no figuraba en ningún diccionario económico y social, mientras se encuentran algunas entradas sobre sus correlacionales «crecimiento cero», «desarrollo sostenible» y, claro está, «estado estacionario». Aun así, ya posee una historia relativamente compleja y un incontestable peso analítico y político en economía. Hace falta, todavía, entender sobre su significado. Los comentaristas y los críticos más o menos malévolos hacen constar la antigüedad del concepto para liquidar más fácilmente el alcance subversivo de las propuestas de los «objetores de crecimiento».

No se trata, efectivamente, ni del estado estacionario de los viejos clásicos, ni de una forma u otra de regresión, recesión, «crecimiento negativo», ni tampoc del «crecimiento cero», aunque por todas partes podamos encontrar una parte de la problemática. Precisemos, acto seguido, que el decrecimiento no es un concepto y, en cualquier caso, no es simétrico del crecimiento. Es un eslogan político con implicaciones teóricas. Apunta a romper el lenguaje engañoso de los drogadictos del *
productivismo.

La palabra de orden del decrecimiento también tiene sobre todo por objeto marcar fuertemente el abandono del objetivo del crecimiento por el crecimiento, el motor del cual no es otro que la búsqueda del provecho por quienes detentan el capital y las consecuencias del cual son desastrosas para el medio ambiente. En rigor, se debería hablar de un «a-crecimiento», como se habla de a-teismo, más que de un de-crecimiento. Se trata, pues, muy precisamente del abandono de una fe o de una religión: la de la economía, la del crecimiento, la del progreso y la del desarrollo.

¿Qué diferencía el decrecimiento y el denominado desarrollo sostenible?

Si trazamos la historia del concepto de desarrollo nos encontramos en su origen con la biología evolucionista, que lo sitúa, pues, en la historia de las ciencias occidentales dónde nació. Ya antes de Darwin los biólogos distinguían, para los organismos, el crecimiento del desarrollo. Un organismo nace y crece, es su crecimiento, cuando crece se modifica; una semilla no se convierte en una gran semilla, sino en un roble por ejemplo, y este es su desarrollo. Pero el crecimiento no es un fenómeno infinito y al final de un cierto tiempo el organismo muere.

Los economistas han transpuesto esta palabra de manera metafórica al organismo económico, ¡pero se han olvidado de la muerte! Ya se ve, pues, a partir de aquí que el concepto es perverso porque incorpora en él mismo aquello que los griegos llamaban hubris, la desmesura. Hemos entrado en un ciclo perverso de crecimiento ilimitado, crecimiento del consumo para hacer crecer la producción que, a su vez, hace crecer el consumo y así sucesivamente. Ya no se trata, pues, de llegar a un cierto estadio de bienestar o de satisfacción. Al contrario, esta satisfacción siempre es rechazada hasta el infinito. Es del todo absurdo, sólo podría ser matemáticamente. Efectivamente, una tasa de crecimiento continuo del 2 al 3% anual, conduciría al organismo económico a crecer setecientas veces en un siglo –contando los intereses compuestos. O vivimos en un planeta finito.

Aquí nos enfrentamos al famoso «teorema del nenúfar». Si un nenúfar coloniza un estanque doblando su superficie todos los años, quizás tardará cincuenta años en colonitzar la mitad, pero sólo le hará falta un año para ocupar la mitad restante. Estamos en este punto, es lo suficiente claro con el petróleo, los bosques, la pesca, el cambio climático. Nos hemos creído que lo podíamos colonizar todo sin problemas y hoy comprendemos que ahora todo desaparecerá en muy poco tiempos.

«El concepto de desarrollo
es perverso, porque incorpora
lo que los griegos llamaban
hubris, la desmesura.»

La idea de un desarrollo sostenible no es, entonces, un principio de solución. Al contrario, es el oxímoron por excelencia. El modelo de desarrollo seguido por todos los países hasta hoy es fundamentalmente no sostenible. Se puede, como se hizo en una época comparar el socialismo soñado con el socialismo realmente existente, comparar el desarrollo soñado con el desarrollo realmente existente. El desarrollo, el único que se conoce, finalmente se resume en «siempre hacer más de la misma cosa», sea el que sea el adjetivo que se adjunte. En treinta años de participación personal en proyectos en el Tercero Mundo y esencialmente en África, he visto el desarrollo –denominado sucesivamente socialista, de participación activa, cooperativo, autónomo, popular– tener los mismos resultados catastróficos.

Hace falta recordar a menudo que, como dijo Nicholas Georgescu-Roegen, «el desarrollo sostenible no puede ser en caso alguno separado del crecimiento económico», incluso si un no se puede reducir al otro, como el desarrollo de la planta reposa sobre el crecimiento de la semilla, y que esta lógica de crecimiento es incompatible con la finitud del planeta. El desarrollo no sabría ser ni duradero ni sostenible. Si se quiere construir una sociedad duradera y sostenible, hace falta salir del desarrollo y en consecuencia salir de la economía puesto que ésta incorpora, en su misma esencia, la desmesura.

¿Cuáles han sido y son los teóricos del decrecimiento?

El proyecto de una sociedad autónoma y ecònoma que abraza este eslogan no es de ayer. Sin remontarnos a ciertas utopías del primer socialismo, ni a la tradición anarquista renovada por el situacionismo, ha sido formulada bajo una forma próxima a la nuestra desde finales de los años sesenta por Ivan Illich, André Gorz y Cornelius Castoriadis. El fracaso del desarrollo en el Sur y la pérdida de referentes en el Norte llevó a muchos pensadores a cuestionar la sociedad de consumo y sus bases imaginarias: el progreso, la ciencia y la técnica. La toma de conciencia de la crisis del medio ambiente que se produce en el mismo momento, aporta una nueva dimensión.

Los autores del informe del Club de Roma (Meadows, Randers y Behrens) ya tenían la convicción, en 1972, que la toma de conciencia de los límites materiales del medio ambiente mundial y de las consecuencias trágicas de una explotación irracional de los recursos terrestres era indispensable para hacer emerger nuevas maneras de pensar que debían conducir a una revisión fundamental, a la vez del comportamiento de los hombres, y, por consecuencia, de la estructura de la sociedad actual en su conjunto.

La idea de decrecimiento tiene, pues, una doble filiación. Se forma, de un lado, en la presa de conciencia de la crisis ecológica y, de otro, al filo de la crítica de la técnica y del desarrollo.

La simplicidad radical preconizada, entre otros, por Jim Merkel, desde los Estado Unidos, se acerca al decrecimiento de Serge Latouche? Es decir, se podría hablar d’una ideología y de un decrecimiento global a nivel planetario?

Sí y no. En su libro La convivencialedad (Cuaderno CIDOC, Cuernavaca, México, 1972; Joaquín Mortiz ed., Planeta, 1985), Ivan Illich preconiza la «sobria embriaguez de la vida». Illich dice que en la condición «humana» actual, en la cual todas las tecnologías se hacen tan invasoras, él no sabría encontrar más alegría que en lo que diría un tecno-joven. La limitación necesaria de nuestro consumo y de la producción, el paro de la explotación de la natura y de la explotación del trabajo por el capital, no significan un «regreso» a una vida de privación y de trabajo. Esto significa, al contrario –si se es capaz de renunciar al confort material– una liberación de la creatividad, una renovación de la convivencialitat, y la posibilidad de llevar una vida digna.




La búsqueda de la simplicidad voluntaria, o si se prefiere, de una vida austera, no tiene nada que ver con un prejuicio de frustración masoquista. Es la elección de vivir de lo contrario, de vivir mejor de hecho, y más en armonía con las propias convicciones, reemplazando la carrera de los bienes materiales por la búsqueda de valores más satisfactorios. Las raras familias que escogen vivir sin televisión no son de lamentar. A las satisfacciones que les podría ofrecer el tragaluz mágico, prefieren otras: vida familiar o social, lectura, juegos, actividades artísticas, tiempo libre para soñar y simplemente disfrutar la vida… Este camino es evidentemente, en general, progresivo, aunque las presiones contrarias de la sociedad sean fuertes. Es un camino que pide dominar los propios miedos, miedo al vacío, miedo a la carencia, miedo al futuro, miedo también a no estar de acuerdo con los moldes prefabricados, miedo de desmarcarse con relación a las normas en vigor. Es la elección de vivir ahora más que no sacrificar la vida presente al consumo o a la acumulación de valores sin valor, a la construcción de un plan de ahorros o jubilación encargado para hacer frente al miedo de no tener lo suficiente. Una reflexión más reposada sobre la huella ecológica permite, aun así, captar el carácter sistémico del «sobreconsumo» y los límites de la simplicidad voluntaria.
«La apuesta del decrecimiento
es empujar a la humanidad
hacia una democracia ecológica.»

En 1961, todavía, la huella ecológica de Francia se correspondía apenas a un planeta contra los tres de hoy. ¿Quiere decir esto que en los hogares franceses comían tres veces menos carne, bebían tres veces menos agua y vino, quemaban tres veces menos electricidad o gasolina? Seguramente no. Solamente que, ¡el pequeño yogur con fresas que comemos hoy todavía no incorporaba sus 8.000 km! La ropa que llevamos tampoco y el bistec devoraba menos grasas químicas, pesticidas, soja importada y petróleo.

De cualquier manera, el cambio de imaginario, si no nos decidimos, comporta igualmente, múltiples cambios de mentalidades que en parte están preparadas por la propaganda y la imitación. Hace falta que las mentalidades «basculen» para que el sistema cambie. La clase de círculo, tipo huevo y gallina, implica iniciar una dinámica virtuosa.

¿Debería pasar alguna especie de catástrofe natural o accidental para que los gobiernos se tomen seriamente la idea de decrecer?

Desgraciadamente, es probable. No sé si del fin del petróleo, por ejemplo, podemos decir que es una catástrofe. Para mí más bien sería una buena nueva. El petróleo habrá sido una catástrofe para la humanidad cuando se ve la cantidad de sangre y de lágrimas que habrá hecho derramar. Hay fenómenos límite y el agotamiento de los recursos naturales es uno de ellos. También puede haber, efectivamente, catástrofes naturales engendradas por el desajuste climático, países que desaparecerán bajo el agua, otros que se helarán, generando cientos de miles de emigrantes por el medio ambiente. Se perfilan otros fenómenos. Se habla poco de ello, pero la industrialización en China provocará (a imagen de la de Inglaterra, que condujo a la emigración a Australia, Nueva Zelanda o los Estados Unidos de entre dos a tres millones de proletarios) la salida de los campos de tres a quinientos millones de chinos, que se convertirán en vagabundos –que ya empiezan a serlo, que se sublevan o se suicidan.

Asistiremos al más gran desarraigo planetario de toda la historia. Esto puede provocar efectos de quiebra considerables. Empezamos a sumar efectos ecológicos, sociales y catástrofes más o menos naturales en los desajustes de la economía misma. Vivimos, en efecto, en una economía de casino, en una especie de burbuja mantenida artificialmente por una huída hacia delante, en una economía de crédito, de anticipación –la economía americana, a manera de ejemplo, vive aproximadamente a tres años vista. Es el equilibrio del ciclista, siempre se debe pedalear más deprisa para poder mantenerse, incluso si se sabe que aquello acabará contigo. Si todo se estropea, esto puede hacer mucho daño.

Lo que mejor se puede desear es que las catástrofes sean lo suficientemente fuertes para desvelar a la gente, hacerles cambiar la manera de ver las cosas, pero que no acontezca la sexta extinción de las especies, de la cual seríamos los autores al mismo tiempo que las víctimas.

¿Qué medidas prácticas, que puedan ser asumidas por los ciudadanos del primer mundo, pueden ser llevadas ahora y aquí para tender hacia el decrecimiento?

Medidas muy simples y casi anodinas en apariencia son susceptibles de poner en marcha los círculos virtuosos del decrecimiento. Se puede pensar en la transición con un programa que se sostiene en algunos puntos y que consiste en sacar las consecuencias «sensatas» del diagnóstico efectuado. Por ejemplo:

1. Volver a los años sesenta-setenta para la producción material, con una huella ecológica igual o inferior a un planeta.
2. Internalitzar los costes del transporte.
3. Relocalizar las actividades.
4. Adoptar el programa de la agricultura labradora de la confederación campesina (José Bové).
5. Impulsar la «producción» de bienes relacionales.
6. Adoptar el escenario Negawatt, es decir, reducir el derroche deenergía a un factor 4.
8. Penalizar fuertemente los gastos publicitarios.
9. Decretar una moratoria sobre la innovación tecnológica, hacer un balance serio y reorientar la búsqueda científica y técnica en función de las nuevas aspiraciones.

La internalización de las economías externas, en principio según la teoría económica ortodoxa, permitiría, si fuera llevada hasta las últimas consecuencias, realizar casi del todo el programa de una sociedad del decrecimiento. Todos los disfuncionamientos ecológicos y sociales podrían y tendrían que ir a cuenta de las empresas que son responsables. Sólo hace falta que imaginemos el peso del impacto de la internalización de los costes de los transportes sobre el medio ambiente, sobre la salud… Evidentemente, las empresas que obedecen a la lógica capitalista quedarían ampliamente desanimadas. En un primer tiempo, un gran número de actividades ya no serían «rentables» y el sistema se bloquearía. ¿Pero no sería precisamente esta una prueba suplementaria de la necesidad de salir de este sistema y a la vez una vía de transición posible hacia una sociedad alternativa?

¿Cuál es la respuesta de los partidos verdes en Francia ante la idea del decrecimiento?

La idea hace su camino. Los verdes franceses han puesto el decrecimiento en su programa con una moción que ha obtenido el 60% de los votos.

¿Cómo se puede influir a nivel político local para extender esta idea?

La utopía local quizás es más realista de lo que creemos porque es de la vivencia concreta de los ciudadanos que provienen las esperanzas y las posibilidades. Takis Fotopoulos dice que presentarse a unas elecciones locales da la posibilidad de empezar a cambiar la sociedad desde abajo, lo que es la única estrategia democrática –contrariamente a los métodos estatistas (que se proponen cambiar la sociedad desde arriba amparándose del poder del Estado) y a los acercamientos llamados de la «sociedad civil» (que no apuntan en absoluto a cambiar el sistema). En una visión «pluriversalista», las relaciones entre las diversas polities en el seno del pueblo planetario podrían ser reglamentadas por una «democracia de las culturas». Lejos de un gobierno mundial, se trataría de una instancia de arbitraje mínima entre las polities soberanas de estatus muy diversos.

Raimon Panikkar afirma que la alternativa que trata de ofrecer (a un gobierno mundial) sería la bioregión, es decir, las regiones naturales dónde los rebaños, las plantas, los animales, las aguas y los hombres forman un conjunto único y armonioso… Haría falta llegar a un mito que permita la república universal sin implicar en ello ni gobierno, ni control, ni policía mundial. Esto requiere otro tipo de relaciones entre las bioregiones. De cualquier manera, la creación de iniciativas locales «democráticas» es más «realista» que la de una democracia mundial. Si se excluye la posibilidad de hacer caer frontalmente la dominación del capital y de los poderes económicos, queda la posibilidad de la disidencia. Es también la estrategia de los zapatistas y del subcomandante Marcos. La reconquista o la reinvención de los «commons» (comunes, bienes comunes, espacio comunitario) y la autoorganización de la bioregión de Chiapas, siguiendo el análisis que hace Gustavo Esteva, constituye una posible ilustración de la estrategia local disidente.

¿Internet puede jugar algún papel ante estos retos?

Hay una interpelación en las nuevas tecnologías que justifica una reflexión sobre las formas renovadas de la política y de la democracia. Seguramente, éstas no se pueden realizar dentro del paradigma de la modernidad del mercado, que ya ha sabido recuperar internet para el supermercado electrónico planetario. Juzguemos provisionalmente la ambivalència de la técnica. Chico Mendes fue asesinado el 22 de diciembre de 1988 en el corazón de la Amazonia, en Xapuri. Como por azar el teléfono no funcionó durante las siguientes horas y los móviles todavía no existían. Hacían falta horas de marcha por la selva para llevar las noticias. Aun así, la difusión del hecho fue inmediata en Brasil y en el mundo entero.

Es que, si la web, hablando propiamente, no existía todavía, internet, imaginado en 1964 por Paul Baran para preservar las comunicaciones telemáticas militares en caso de ataque soviético, era utilizado desde los años setenta por los científicos para intercambiar informaciones; y las ONG norteamericanas, muy activas en la región, funcionaban ya a través de una red interconectada. Por esto, la movilización nacional e internacional fue muy rápida. En su edición del sábado 24 de diciembre, el Jornal do Brasil publicaba una página entera con una entrevista del líder amazònico hecha tres semanas atrás. Así, gracias a una técnica, inventada y puesta a punto por la CIA para ejercer un control planetario, el asesinato repugnante en la selva de un resistente a la opresión de la economía mundial, no quedó silenciado y, al acontecer un hecho global, ha podido transformar la conciencia planetaria. Desde el subcomandante Marcos, ha servido mejor al uso de la *uerrilla informática para popularizar la revuelta de Chiapas contra los «nuevos amos del mundo».

Es, pues, incontestable que ciertas nuevas técnicas dan instrumentos nuevos al combate para la emancipación. Aun así, a la vista de los desarrollos ulteriores de los ejemplos citados (la continuidad de las expropiaciones en la Amazonia, y esto con el régimen de Lula, y la liquidación subrepticia de los líderes indígenas de Chiapas), ¿no haría falta concluir, con el filósofo Jacques Poulain, que mientras esperamos el cambio del sistema, tenemos la posibilidad inaudita de hacer compartir de manera planetaria la constatación diligente de nuestra protesta impotente?

¿La idea de decrecimiento puede ser asumida y manipulada por el Sistema, como ha sucedido con la idea del desarrollo sostenible?

Difícil, pero no imposible, como se puede ver con los proyectos geopolíticos de la organización semisecreta de la élite planetaria Bildenberg. Un análisis mecanicista consiste en hacer remarcar que la población mundial ha estallado con la era del crecimiento económico, es decir, la época del capitalismo termoindustrial. La puesta a disposición de un recurso de energía abundante y barato, el petróleo, ha permitido un salto prodigioso y ha hecho pasar la población mundial de 600 a 6.000 millones de individuos. La desaparición de este recurso no renovable nos condenará a volver a una cifra de población compatible con las capacidades de carga sostenibles del planeta, poco más o menos la cifra de población anterior a la industrialización.

Esta es la tesis sostenida, particularmente, por William Stanton en su libro The Rapid growth off Human Population 1750-2000. Esta tesis es discutida de manera muy seria a escala mundial en el seno de ASPO, así como las perspectivas ecototalitarias que el autor concluye. Stanton dice que el escenario de reducción de la población con la mejor probabilidad de éxito debe ser darwiniana en todos sus aspectos, con ninguna de las sensiblerías que han arrullado la segunda mitad del siglo XX en la niebla espesa de lo políticamente correcto. Este escenario, presentado como un programa voluntario equitativo y tranquilo, apunta a una reducción progresiva de la población en 150 años a una tasa igual a la de la disminución del petróleo. Todo para evitar la pesadilla de una reducción brutal a través de guerras (incluidas las nucleares), masacres, hambre, etc. Los ingredientes, según Stanton, son los siguientes:

• se prohíbe la inmigración y los que llegan sin autorización son tratados como criminales;
• el aborto o el infanticidio son obligatorios si el feto o el bebè se revelan muy discapacitados (la selección darwiniana elimina a los inaptos);
• cuando, por la edad adelantada, por un accidente o una enfermedad, un individuo es más una carga que un beneficio para la sociedad, su vida se para humanamente;
• el encarcelamiento es raro, reemplazado por castigos corporales por los pequeños delitos y por la pena capital sin dolor en los casos más graves…

El autor es consciente de la oposición a la puesta en práctica de su esquema y afirma que el obstáculo más grande en el escenario que tiene más oportunidad de éxito es probablemente (en su opinión) la devoción poco inteligente del Mundo Occidental por lo políticamente correcto. La respuesta es tan despiadada como el diagnóstico: a los sentimentalistas que no pueden comprender la necesidad de reducir la población de la Gran Bretaña de 60 millones a entorno 2 millones en los próximos 150 años y que se indignan por la proposición de sustitución de los derechos humanos por una fría lógica, William Stanton dice que los podría responder: «Ya habéis tenido vuestro momento» y para medirlo precisa que los actos de protesta violentos, como los que realizan los activistas por los derechos de los animales o los antiavortistas podrían, en un modelo darwiniano, atraer una pena capital. Esta referencia casi obsesiva al mundo darwiniano se reencuentra en muchos análisis de la geopolítica americana y no sin eco con el choque de civilizaciones de Samuel Huttington.

La apuesta de nuestro decrecimiento es otra. Y es que la aspiración a la justicia combinada con la sobriedad empujará a la humanidad hacia el camino razonable de una democracia ecológica más que no hacia un suicidio colectivo.

Bajo la Lupa . China fustiga la ciberguerra global de Estados Unidos






En el contexto de la nueva guerra fría entre Estados Unidos y China y la disputa de Google con el gobierno chino, el rotativo China Daily sitúa en su dimensión cronológica y estratégica "la hegemonía estadunidense con el Internet" que usa para intentar dominar al mundo mediante la ciberguerra”. Rememora que Internet fue un invento del Pentágono de hace 40 años mediante el cual "Estados Unidos ha dominado el mundo del Internet como el núcleo poseedor de su tecnología con una ventaja inherente por haber sido la cuna". Desde el punto de vista técnico, "la red de un país desaparecerá del Internet global si el registro del dominio de su nombre es bloqueado o borrado del servidor terminal", lo cual carece de legalidad internacional. En abril de 2004, Libia fue borrada de Internet durante tres días.

Hace 20 años el Departamento de Comercio estadunidense creó la Corporación de Internet para Nombres y Números Asignados (ICANN, por sus siglas en inglés). Ahora existen 13 servidores como terminales en el mundo con un "servidor maestro" y nueve de 12 servidores secundarios estacionados en el país vecino. Expone que existe “preocupación de los países por su dependencia al monopolio estadunidense sobre el sistema del Dominio del Nombre del Servidor (DNS), en particular en la economía y el aspecto militar.

La captura de "pletóricas cantidades de nombres de dominio" ha llevado a proponer que el Internet sea administrado por las Naciones Unidas o por cooperación internacional, en lo que ha insistido la Unión Europea y a lo que se ha opuesto Estados Unidos.

Comenta que en su Revisión estratégica (marzo de 2005) el Pentágono sentenció que "el espacio de Internet debe tener la misma prioridad que las jurisdicciones (sic) en tierra, mares, cielos y espacio sideral para que Estados Unidos mantenga una superioridad decisiva (sic)". El 30 de junio de ese año el gobierno estadunidense esclareció que "mantendría su control (sic) del DNS en forma indefinida (sic)", ya que "la transferencia de su gestión a la ONU, o a modelos de cooperación internacional, impedirían el libre (¡súper sic!) flujo de información y llevaría a la fácil manipulación de Internet". ¿No es, acaso, lo que hace Estados Unidos en forma unilateral?

La entonces secretaria de Estado, la inolvidable Condi Rice, espetó durante la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, celebrada en Túnez, en noviembre de 2005, que "la gestión de Internet por las empresas privadas (sic) garantizan la seguridad y la estabilidad del mismo". Sin comentarios.

El Congreso de Estados Unidos aprobó una enmienda unánime en la que "urgía el pronunciamiento de la Casa Blanca de que el control estadunidense sobre Internet es inviolable (sic)", mientras el representante republicano californiano, John Taylor Doolittle, exclamaba que el Internet, invento estadunidense, era "un regalo (sic) al mundo fincado en el dinero de los contribuyentes de ese país".

China Daily considera que el control estadunidense del Internet constituye una de sus joyas estratégicas mediante la cual "puede interceptar información, exportar en forma propagandística sus valores y opiniones, apoyar las revoluciones de color, alimentar a la oposición y a los rebeldes de los países que se atreven a enfrentársele, interferir en los asuntos internos de otros países y realizar ataques proactivos (sic) en las comunicaciones de sus enemigos y dirigir las redes".

Cita una frase indeleble del libro La próxima guerra mundial, de James-Adams: “la computadora es el arma para las guerras futuras en donde no existe un frente de línea virtual, como en la batalla tradicional, y donde el byte sustituirá el papel de la bala para tomar el control del aire”.



Recuerda el descubrimiento de "una conjura (sic) de espionaje de Internet por la CIA en 2002" en la que buscaba capturar información de empresas, bancos y organismos gubernamentales en el mundo (obviamente que no eran de Estados Unidos, por lo que fueron los británicos asediados quienes lo divulgaron). Bajo "la cobertura de una empresa civil (sic) de alta tecnología, la CIA cooperó en el desarrollo de una compañía de software en Silicon Valley" a tal fin. ¿Se esconde pérfidamente la CIA tras la cobertura de empresas privadas, aparentemente inocuas, para penetrar civilmente al resto de los países?

Nada menos que el representante republicano texano Ron Paul declaró en forma temeraria que la CIA, mediante "un golpe de Estado" interno, controlaba ya al Pentágono y a las trasnacionales de Estados Unidos, ya no se diga el negocio del narcotráfico (The Raw Story, 20/1/10). No suena descabellado. ¿Cuántos países, como el "México neoliberal", no habrán sido "aconsejados" y/o obligados a comprar el software de tales inocuas empresas civiles controladas por la CIA para ser espiados en sus entrañas?

El rotativo chino asegura que "la CIA encontró medios para recabar información sensible y fotos del trabajo nuclear de Irán mediante una intercepción de alta tecnología". El espionaje a Irán mediante Internet ha llevado a que la CIA construya tres bibliotecas de grabación (¡súper sic!) para almacenar la información recolectada. Los sitios de redes sociales, "el nuevo favorito del Internet en el siglo XXI", a juicio mismo de The New York Times (citado por el diario chino), han jugado un enorme papel en las protestas en Georgia, Egipto, Islandia y Moldavia mediante la "revolución del Twitter".

Señala al Instituto de la Sociedad Abierta, de George Soros, con sede en Estados Unidos, de estar a cargo de estimular el "movimiento democrático" cibernético en las "sociedades cerradas". Esto es archisabido. Acusa que Irán sufrió, durante sus elecciones presidenciales del 15 de junio de 2009, la manipulación del Twitter por el gobierno estadunidense que lo considera como "una herramienta efectiva".

El secretario del Pentágono, Bob Gates, ha señalado que el Twitter y los otros sitios de redes sociales constituyen "activos estratégicos de gran importancia" al que se suman Facebook, YouTube y Flicker. ¿Qué tanto estarán haciendo estos supuestos instrumentos de libertad informativa y entretenimiento para desestabilizar a China en Tibet y Xinjiang?

En la Directiva Presidencial de Seguridad Nacional 16 (NSPD-16) de 2002, Baby Bush “instaló la primera fuerza de hackers (¡súper sic!) en la historia de Estados Unidos y del mundo”. En 2004, el Pentágono "avanzó la idea de una ciberguerra" para aprovechar sus "ventajas tecnológicas". Ese mismo año, Baby Bush firmó un documento secreto (sic) para que “el Pentágono lance un ataque devastador (sic), estilo hacker, a las computadoras de sus enemigos”, además de "hurtar tranquilamente la información" y "controlar sus negocios y sus redes gubernamentales".

Para cerrar con broche de oro, Obama creó el 18 de septiembre el Cibercomando dependiente de la Fuerza Aérea. Según Joel Harker, experto en la materia, "Estados Unidos ha desarrollado más de 2 mil virus (¡súper sic!) de computadora que pueden ser usados en ciberataques" y cuenta con 80 mil personas (¡súper sic!) dedicadas a la "ciberguerra".

En la nueva era de la "ciberguerra", Estados Unidos ya no necesita tanto soldado mientras disponga del control absoluto del Internet que urge liberar y liberalizar.
Alfredo Jalife-Rahme
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El Gobierno de Navarra “no ve prioritario” conocer el mapa de fosas franquistas…


Un hombre deposita una flor en la fosa de Murchante, donde se exhumaron cuerpos de fusilados.





El Gobierno de UPN “no considera prioritario elaborar el mapa de las fosas comunes de la Comunidad Foral” en las que fueron enterradas las personas fusiladas durante la Guerra Civil por el bando franquista. Por la decisión del Ejecutivo regionalista, Navarra, con más de 3.400 fusilados de los que de casi mil aun se desconoce su paradero, es una de las ocho CCAA que no ha suscrito un convenio promovido por el Ministerio de Justicia para elaborar un mapa de fosas. Al convenio se han adherido ocho comunidades autónomas, ninguna del PP.

Fuentes del departamento de Presidencia del Gobierno de Navarra, encargado de los asuntos relacionados con la recuperación de la Memoria Histórica, confirmaron ayer que el Ministerio de Justicia les ofreció adherirse al convenio pero que se desestimó el ofrecimiento “por no ser una actuación que entre dentro de las prioridades del Gobierno de Navarra”. Las mismas fuentes añadieron que la propuesta del convenio “no aclaraba los costes” y que, por contra, se ha aumentado de 50.000 a 100.000 euros la partida de Memoria Histórica de los presupuestos generales de Navarra. Este incremento proviene de una enmienda del PSN.

proyecto previsto en la ley La elaboración del Mapa Integrado de Fosas de la Guerra Civil y la represión franquista es un proyecto previsto en la Ley de la Memoria Histórica. A la iniciativa del Ministerio de Justicia se han adherido los gobiernos autonómicos de Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y Comunidad Autónoma Vasca. El acuerdo sellado con el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, permitirá atender la demanda de miles de ciudadanos que ignoran el paradero de sus familiares desaparecidos.

El mapa de fosas, que estará disponible en Internet para cualquier ciudadano que quiera consultarlo, creará una base de datos uniforme, con información sobre la ubicación del enterramiento, sus características y las intervenciones que se han realizado a lo largo del tiempo, según se explicó tras la firma del convenio.

El registro aportará también los nombres y apellidos de las personas enterradas en cada una de las fosas, si es que ya hubieran sido identificadas. En rueda de prensa tras la firma del convenio, Caamaño aseguró que el mapa de fosas es una “cartografía de nuestra historia colectiva” que servirá de reflexión para que “los españoles puedan mirar limpiamente hacia el futuro”. “Mapas como éste ayudarán a que la historia no se repita”, subrayó Caamaño que se felicitó de la lealtad institucional y la cooperación demostrada por las CCAA firmantes del convenio.

El titular de Justicia restó importancia a la ausencia de comunidades gobernadas por el PP y UPN, en el caso de Navarra, a las que animó a sumarse al acuerdo y aseguró que hay gobiernos autonómicos dirigidos por los “populares” que también están trabajando en la elaboración del mapa de fosas. “Se trata de un proyecto abierto”, dijo Caamaño, quien reconocido que unas CCAA están “más avanzadas que otras” aunque la intención del ministerio es que el mapa cubra todo el Estado.

Noticias de Navarra

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Las víctimas de Franco piden que se cambie la definición de franquismo en la RAE.





Para la Real Academia Española (RAE), el franquismo es un “movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco y que derivó en un régimen dictatorial desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado”. Para quienes padecieron su violencia, la definición no convence.

Las víctimas lo describen como una “dictadura”, “fascista”, producto de un “golpe de Estado militar antidemocrático” que desde 1936 hizo desaparecer a “más de 110.000 personas” y que contó con el apoyo moral e ideológico de la Iglesia católica hasta que su líder, autodenominado “Caudillo por la Gracia de Dios”, murió, en 1975.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha recopilado, en una campaña de apenas dos meses, hasta 157 propuestas de sus asociados, que exigirán a la RAE una nueva definición de “franquismo”.

Los participantes piden que la RAE señale que “EEUU y el Reino Unido apoyaron a este movimiento”, que “México acogió a los exiliados”, que la Iglesia protegió “bajo palio al líder” o que el propio Franco era “un individuo bajito y regordete de voz atiplada que violó los derechos humanos”.

Críticas por las omisiones

La inmensa mayoría clama por las ausencias en la frase oficial. En opinión de las víctimas, la descripción obvia que fue producto de un golpe de Estado urdido por parte del Ejército y de la Iglesia, que contó con el apoyo de la Italia fascista y de la Alemania nazi.

No obstante, lo que más ofende a estos académicos espontáneos es la falta de alusión a la violencia del régimen, que dejó a decenas de miles de personas enterradas en fosas sin el consentimiento de sus familiares, además de medio millón de exiliados. “Lo más grave es que la RAE incumple su propia definición de definición. Es decir, que no es fiel a lo que debe describir una definición”, analiza el presidente de la ARMH, Emilio Silva.

“Existe una clara estrategia de dar un barniz positivo al franquismo”

La descripción de “definición” en la RAE dice: “Proposición que expone con claridad y exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o inmaterial”.

Dentro de la abstracción de estas palabras, es deducible que existen aspectos de la dictadura que han sido voluntariamente silenciados. “Existe una clara estrategia de dar un barniz positivo al franquismo”, considera Silva.

El anuncio de la propuesta de las víctimas tuvo, hace dos meses, una réplica desde la derecha. El diario La Razón, que fue dirigido por el académico Luis María Anson, propuso a la RAE la inclusión del término “totalitarismo” en la definición de “comunismo”, para equipararlo al franquismo.

Otro académico, el escritor Antonio Muñoz Molina, manifestó lo siguiente, según recoge el citado diario: “Ya está bien de tratar el comunismo con más indulgencia que al fascismo, como si hubiera diferencia entre un genocidio cometido en nombre del bien universal y otro en nombre de la superioridad de la raza aria”.


Francisco Franco y sus generales en el desfile de la victoria en Madrid, en 1939. – EFE
“Artículo enmendado”

La página web de la RAE señala que el término “comunismo” es un “artículo enmendado”. Fuentes de la academia señalan que esta fórmula es utilizada cuando se ha recibido una “queja científica” que establece una duda que procede de la filología.

La RAE especifica que la dictadura duró mientras Franco “ocupó la jefatura del Estado”

Hasta la publicación de una nueva edición del diccionario, la RAE se reserva la opción de variar algunos términos en su versión en Internet. Otro de los artículos enmendados es “castrismo”, que recoge la siguiente definición: “Movimiento político de ideología comunista, iniciado con la revolución cubana triunfante en 1959″.

Los propios miembros de la ARMH consultados han señalado algunos otros errores que, a su juicio, la RAE comete con otros conceptos, como “estalinismo”: “Teoría y práctica políticas de Stalin, estadista y revolucionario ruso del siglo XX, consideradas por él como continuación del leninismo”. “Es errónea porque no menciona que también fue totalitario, tampoco menciona el número de muertos ocasionados, los exilios que provocó…”, opina uno de los participantes en la propuesta.

Las definiciones recibidas también critican la fórmula que la RAE establece para acotar la duración del régimen de Franco. La gran mayoría insiste en que lo correcto es señalar que el franquismo terminó con la muerte del dictador o bien en los años posteriores, cuando fue desmantelado su sistema político. La RAE especifica que la dictadura duró mientras Franco “ocupó la jefatura del Estado”.
Qué dice la Real Academia Española

“Movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco y que derivó en un régimen dictatorial desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado”.
Algunas propuestas

1- “Dictadura violenta (1936-1975) del general Franco tras la guerra civil (1936-1939), basada en el nacionalsocialismo fundamentalista católico”.

2- “Movimiento golpista de tendencia ultraderechista, que ocupa forzosamente la jefatura de un Estado dictatorial, ejerciendo el poder durante 40 años por ejercer el miedo con los crímenes más crueles de la historia de España”.

3- “Variante española de régimen fascista, que tras la derrota del Eje en la II Guerra Mundial tuvo que enmascarar su simbología, para al calor de la guerra fría, formar parte del bloque anticomunista, denominado mundo libre”.

4- “Régimen (1936-1975) de total desprecio a los derechos humanos”

Público.es