2 de noviembre de 2009

La prensa diaria se muere





Le monde diplomatique

El siniestro es descomunal. Decenas de diarios están en quiebra. En Estados Unidos ya han cerrado no menos de ciento veinte. Y el tsunami golpea ahora a Europa. Ni siquiera se salvan los otrora "rotativos de referencia": El País en España, Le Monde en Francia, The Times y The Independent en el Reino Unido, Corriere della Sera y La Repubblica en Italia, etc. Todos ellos acumulan fuertes pérdidas económicas, derrumbe de la difusión y hundimiento de la publicidad (1).

El prestigioso New York Times tuvo que solicitar la ayuda del millonario mexicano Carlos Slim; la empresa editora de The Chicago Tribune y Los Angeles Times , así como la Hearst Corporation, dueña del San Francisco Chronicle, han caído en bancarrota; News Corp, el poderoso grupo multimedia de Rupert Murdoch que publica Wall Street Journal , ha presentado pérdidas anuales de 2.500 millones de euros...


Para recortar gastos, muchas publicaciones están reduciendo su número de páginas; el Washington Post cerró su prestigioso suplemento literario Bookworld ; el Christian Science Monitor decidió suprimir su edición de papel y existir sólo en Internet; el Financial Times propone semanas de tres días a sus redactores y ha cercenado drásticamente su plantilla.

Los despidos son masivos. Desde enero de 2008 se han suprimido 21.000 empleos en los periódicos estadounidenses. En España, "entre junio de 2008 y abril de 2009, 2.221 periodistas han perdido su puesto de trabajo" (2).
La prensa escrita diaria de pago se halla al borde del precipicio y busca desesperadamente fórmulas para sobrevivir. Algunos analistas estiman obsoleto ese modo de información. Michael Wolf, de Newser , vaticina que el 80% de los rotativos norteamericanos desaparecerán (3). Más pesimista, Rupert Murdoch pronostica que, en el próximo decenio, todos los diarios dejarán de existir...
¿Qué es lo que agrava tan letalmente la vieja delicuescencia de la prensa escrita cotidiana? Un factor coyuntural: la crisis económica global que provoca una mengua de la publicidad y una restricción del crédito. Y que, en el momento más inoportuno, ha venido a acrecentar los males estructurales del sector: mercantilización de la información, adicción a la publicidad, pérdida de credibilidad, bajón de suscriptores, competencia de la prensa gratuita, envejecimiento de los lectores...
En América Latina se añaden a esto las necesarias reformas democráticas emprendidas por algunos Gobiernos (Argentina, Ecuador, Bolivia, Venezuela) contra los "latifundios mediáticos" de grupos privados en situación de monopolio. Lo cual desencadena, contra esos Gobiernos y sus Presidentes, una sarta de calumnias difundidas por los despechados medios de comunicación dominantes y sus cómplices habituales (en España: el diario El País , que de paso carga contra el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero) (4).
La prensa diaria sigue practicando un modelo económico e industrial que no funciona. El recurso de construir grandes grupos multimedia internacionales, como se hizo en los años 1980 y 1990, ya no sirve frente a la proliferación de los nuevos modos de difusión de la información y del ocio, vía Internet o los teléfonos móviles (5).
Paradójicamente, nunca han tenido los diarios tanta audiencia como hoy. Con Internet, el número de lectores ha crecido de manera exponencial (6). Pero la articulación con la Red sigue siendo desdichada. Porque establece una injusticia al obligar al lector de kiosco, el que compra el diario, a subvencionar al lector de pantalla que lee gratuitamente la edición digital (más extensa y amena). Y porque la publicidad en la versión de la web no cunde, al ser mucho más barata que en la versión de papel (7). Pérdidas y ganancias no se equilibran.
Dando palos de ciego, los rotativos buscan desesperadamente fórmulas para afrontar el hipercambio, y sobrevivir. Siguiendo el ejemplo de iTunes, algunos piden micropagos a sus lectores para dejarles acceder en exclusiva a las informaciones on line (8). Rupert Murdoch decidió que, a partir de enero de 2010, exigirá pago por toda consulta del Wall Street Journal mediante cualquier tecnología, ya sean los teléfonos Blackberry o iPhone, Twitter o el lector electrónico Kindle. El buscador Google está pensando en una receta que le permita cobrar por toda lectura de cualquier diario digital, y revertir una fracción a la empresa editora.
Bastarán esos parches para salvar al enfermo terminal? Pocos lo creen ( léase artículo de Serge Halimi "El combate de Le Monde diplomatique" ). Porque a todo lo anterior se suma lo más preocupante: el desplome de la credibilidad. La obsesión actual de los diarios por la inmediatez les lleva a multiplicar los errores. La demagógica solicitud al "lector periodista" para que cuelgue en la web del periódico su blog , sus fotos o sus vídeos, incrementa el riesgo de difundir engaños. Y adoptar la defensa de la estrategia de la empresa como línea editorial (cosa que hacen hoy los diarios dominantes) conduce a imponer una lectura subjetiva, arbitraria y partidaria de la información.
Frente a los nuevos "pecados capitales" del periodismo, los ciudadanos se sienten vulnerados en sus derechos. Saben que disponer de información fiable y de calidad es más importante que nunca. Para ellos y para la democracia. Y se preguntan: ¿dónde buscar la verdad? Nuestros asiduos lectores conocen (una parte de) la respuesta: en la prensa realmente independiente y crítica; y, obviamente, en las páginas de Le Monde diplomatique en español .
http://www.monde-diplomatique.es

Dos jóvenes roban el cuadro de Franco que colgaba desde hace décadas en la sidrería La Cuadra de Alfredo de Noreña.





Noreña,

Manuel NOVAL MORO

A pesar de críticas, comentarios y hasta peticiones casi formales, la sidrería La Cuadra de Alfredo mantenía desde la posguerra en una de sus paredes la foto de Francisco Franco. Formaba ya parte de su idiosincrasia. Su dueño, Luis Bobes, tenía a favor el refranero: «En mi casa mando yo, y si quiero rompo un platu, y si me da por la gana, echo-y de comer al gatu», y ni presiones ni leyes de la memoria histórica lograron hacerle descolgar el ya gastado retrato del Generalísimo. Hasta el pasado viernes.

La noche -imaginamos aciaga- de ese día dos individuos decidieron tomarse la justicia por su mano, y retirar del bar el símbolo franquista por excelencia. El establecimiento estaba a punto de cerrar y el personal estaba recogiendo. Fue entonces cuando, rápida y sigilosamente, entraron los dos individuos, descolgaron el cuadro y echaron a correr calle arriba.

Una camarera del bar de enfrente, La Antigua Estación, observó toda la maniobra. Dijo que habían sido dos jóvenes, uno moreno y otro rubio de perilla. El hijo del dueño a punto estuvo de pillarlos in fraganti, pero sólo pudo contemplar, impotente, cómo se alejaban con el preciado tesoro.

La intención del «asalto», que se ha convertido en la comidilla de Noreña, estaba bien clara. Los ladrones sabían a lo que iban, como quien entra en el Louvre directamente a por la «Gioconda». Tenían la oportunidad de robar otros cuadros, trofeos, bebida y hasta jamones, tesoros visiblemente más valiosos al margen de lo sentimental, pero no se llevaron nada. Fue un robo ideológico con todas las letras.

Ahora sólo queda esperar qué harán con el cuadro, si pasará a formar parte del tesoro secreto de un coleccionista clandestino, si se verá condenado a la destrucción o si alguien pedirá un jugoso rescate por su devolución. Por el momento, los hechos están denunciados y es posible que aparezcan los autores del robo.

Al igual que cuando el cuadro estaba colgado de la pared, seguramente ahora seguirá la controversia. Habrá quién lo eche de menos, no necesariamente porque extrañe al personaje retratado, sino porque formaba parte de la historia del bar, y habrá quien considere que el símbolo está bien retirado, aunque no por el método ilícito elegido. El caso es que con el robo del retrato se cierra una página de la historia de uno de los bares con más solera de Noreña, que ha cumplido ya 75 años, y que deberá plantearse la disyuntiva entre recuperar el símbolo perdido o buscar nuevos retratos en los que mirarse.
http://lamemoriaviva.wordpress.com/2009/11/02/ladrones-de-la-memoria-historica/


Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Amadeo Martínez Inglés denuncia a la Casa Real como responsable de la paralización editorial de su nuevo libro



insurgente

Como ya intentara hacer con varios de mis libros anteriores en los que fui volcando mis primeras investigaciones sobre el verdadero papel que jugó la corona en la planificación, organización y ejecución de la llamada maniobra involucionista del 23-F, la Casa Real española ha vuelto a movilizarse con todas sus fuerzas para evitar (como ya hiciera con éxito no hace mucho tiempo con unas memorias del antiguo valido real Prado y Colón de Carvajal, de las que fueron destruidos varios miles de ejemplares ya editados) que mi último libro titulado La Conjura de mayo. La rebelión de los generales franquistas, salga a las librerías.

Y ello ha sido así, sin duda, porque en este mi nuevo trabajo de investigación histórica en el seno de las Fuerzas Armadas, saco por primera vez a la luz sorprendentes e inéditas revelaciones sobre el golpe militar que preparaba la extrema derecha castrense para el 2 de mayo de 1981 y que fue la causa real y única de que el entorno del monarca (los generales Armada y Milans del Bosch), al conocerlo, pusieran en marcha con toda urgencia una maniobra político-militar-institucional de altos vuelos que lo desactivara: la denominada por políticos y periodistas “Solución Armada” y que luego conoceríamos popularmente todos los españoles como “23-F”.



De momento, La Zarzuela, tras sacar su veto real a relucir, ya ha conseguido que la editorial Espasa Calpe, del grupo Planeta (empresa que es de dominio público mantiene estrechos vínculos con la Familia Real) rompa su compromiso para la publicación del libro en cuestión; compromiso que había asumido de palabra con mi agente literario y que se remontaba a principios del pasado verano cuando le solicitó (a través de la responsable del departamento de Ensayos) ser la primera editorial que recibiera el original y, además, con carácter exclusivo. El original le fue enviado el día 21 de septiembre del presente año y, a primeros de octubre, el citado departamento de Ensayos de Espasa Calpe nos comunicó su excepcional interés por el mismo (llegaron a calificarlo de bomba editorial) volviendo a solicitar a mi agente que ninguna otra empresa del sector entrara en posesión del documento.

Sorprendentemente, el 21 de octubre pasado la empresa editorial pidió a mi agente literario una semana más para poder formalizar el contrato de edición y al término de ese plazo, el miércoles 28 de octubre, anuló áspera y unilateralmente el compromiso verbal en vigor, alegando la existencia de un supuesto informe de un historiador civil, domiciliado en la ciudad de Zaragoza, que habría desaconsejado la publicación del libro.

A este historiador, que siempre ha estado al tanto de las presiones de todo tipo con las que La Zarzuela ha intentado someter a los diferentes editores que manifestaron su interés en publicar mis libros (especialmente el más reciente de ellos Juan Carlos I el último Borbón) consiguiendo que muchos de ellos renunciaran definitivamente a hacerlo, no le cabe la menor duda de que tras la fantasmal figura del historiador zaragozano, sacada a colación por la editorial Espasa Calpe para justificar su aprofesional renuncio, se esconde la larga mano de la Casa Real española que, una vez más, trata de actuar parapetada tras su inviolabilidad, su irresponsabilidad, su blindaje mediático e institucional y su impunidad para menoscabar y cercenar de un solo tajo la libertad de expresión de un profesional que se limita a ejercer su trabajo con honestidad y sentido de la historia.

Por todo ello, harto ya de las trampas y zancadillas de su titular (un dios constitucional en toda regla) al que, por estar por encima de las leyes en el marco de esta democracia “sui géneris”, corrupta e imperfecta que “disfrutamos” los españoles, no se le pueden pedir responsabilidades de ningún tipo, no me queda otra opción que denunciar este hecho flagrante contra mi libertad de expresión y mis derechos como ciudadano a los medios de comunicación y a las fuerzas políticas de este país.



Fdo: Amadeo Martínez Inglés. Coronel, escritor e historiador.

¿Pescadores mercenarios?



Daniel Pereyra en Viento Sur



En todos los conflictos bélicos existentes en el mundo, grandes o pequeños, desde Irak hasta Pakistán, el empleo de mercenarios está generalizado, como ya se ha señalado.

La flota de atuneros vascos acaba de sumarse a esa nefasta práctica, con su incorporación a la guerra de baja intensidad que se libra en el Océano Indico, entre las costas de Somalía y el archipiélago de las Islas Seychelles. La lucha por los recursos naturales, que desde hace años se libra en muchas regiones del planeta y desde luego en Africa, se suma así a los mares territoriales.

Varios pesqueros que navegaban bajo bandera española, ante los ataques de piratas somalíes, se han registrado como nacionales de dichas islas, con lo cual pueden utilizar mercenarios para su custodia, eludiendo así la prohibición que rige en el Estado Español. Han contratado para tal fin a la empresa británica Control Risk que colocará a cuatro ex militares en cada barco, provistos de ametralladoras y fusiles de asalto, especializada desde hace años en seguros y protección marítima. El coste de la operación de custodia se estima en varias decenas de miles de euros por barco.

Desde hace meses barcos franceses cuentan con mercenarios de esa nacionalidad para prestar servicios similares.

Hay que tener en cuenta que son miles los navíos que circulan por esa región crítica del transporte marítimo mundial, lo que puede alcanzar altas cifras de negocio para las aseguradoras y empresas de mercenarios involucrados en el mismo, las Corporaciones Militares Privadas.

De esta práctica solo pueden surgir consecuencias nefastas para los trabajadores del mar, que unirán a los riesgos propios de sus tareas, los que implican el verse envueltos en conflictos armados. Puede imaginarse que los atacantes no cesarán en sus planes de los que obtienen importantes beneficios, sino que por el contrario incrementarán sus medios de accionar militar.

Beneficios que no recaerán principalmente en los pobres habitantes de los países más pobres del planeta, sino en las empresas financieras, navieras y aseguradoras, que se llevarán como siempre la parte del león del accionar mercenario, sin arriesgar ni una gota de sangre. Los “piratas” somalíes son reclutados entre los desocupados que conforman la inmensa mayoría de la población.

Debe condenarse el uso de mercenarios en cualquier conflicto bélico, la mezcla de militares y civiles en los mismos, pero particularmente cuando se da entre trabajadores y profesionales del uso de las armas.
Daniel Pereyra

Daniel Pereyra es el autor de “Mercenarios, guerreros del imperio”



Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Entrevista a José Luis Pitarch, presidente federal de Unidad Cívica por la República




UCAR 2 de Noviembre de 2009


Las gentes de izquierda siempre hemos tendido a la generalización negativa sobre ciertos colectivos. Curas obreros, militares progresistas y/o revolucionarios jamás se han podido librar de las suspicacias, de los recelos, del ojo vigilante de los puristas. Los puros entre los puros, los guardianes de las ortodoxias, no han comprendido nunca la grandeza de la democracia social robespierrista, imantadora y magnetizante para muchos estratos de las clases dominantes, capaces de unirse al bando de los pobres, dejando atrás el pan y las rosas que les correspondían desde la cuna.

La conferencia que impartirá José Luis Pitarch en Granada el próximo jueves 5 de noviembre, significa sólo un pequeño esfuerzo por desentrañar la maraña de equívocos, una apuesta asociativa decidida a resituar en el plano de la actualidad republicana a la milicia democrática española, tan castigada, tan minusvalorada, tan olvidada, incluso entre nosotros.



José Luis Pitarch Bartolomé, socio fundador de la Unión Militar Democrática, combatiente antifranquista en las filas del Ejército afranquistado, enemigo de golpistas y de ultras, prisionero de la ignominia, exiliado ya en los años del felipismo por amenazas de milicos y militarotes. Comandante de Caballería en la reserva, profesor de Derecho Constitucional y de Ciencias Políticas en la Universidad de Valencia, presidente de Unidad Cívica por la República, hermano del general Pedro Pitarch (ex jefe del Eurocuerpo). Liberal a lo Riego, compañero de viaje de los comunistas en Esquerra Unida, heroico representante de la intelectualidad batalladora contra la Monarquía Borbón.




UCAR-Granada realizó esta entrevista a través de Internet, a fin de convertirla en sabroso aperitivo de la clase magistral de republicanismo cívico-militar que podremos degustar en cuestión de días.

¿Desde cuando militas en el movimiento republicano? ¿Cuándo comprendiste que el actual régimen borbónico es perjudicial para los destinos de España?


-Desde que comprendí en profundidad --tras desprenderme de tantos barnices y tintes fascistoides con que fui embadurnado primero en mi familia y en el colegio de curas (misa y rosario incluidos todos los días del año), luego en casi un lustro de Academias Militares, después en las salas cuarteleras de oficiales, tan honrados personalmente como ideologizados en la ignorancia de la auténtica Historia de España y en el desprecio a la democracia-- que no puede haber libertad y justicia sin democracia, y que el fin natural de una sociedad democrática es la República. Optar por la República equivale a defender la democracia.


Desde tu óptica privilegiada de constitucionalista, ¿Consideras que se puede avanzar hacia la Tercera República utilizando los instrumentos reformardores de la Constitución de 1978?

-Es como preguntar si el Papa se puede hacer mahometano, o si el Partido Popular (PP) puede defender verdaderamente los intereses más hondos del pueblo cuando está maridado al gran dinero, al gran negocio, etcétera (aunque tenga muchos militantes de buena fe que lo ignoren). La famosa “transición” fue en realidad “transacción”, pacto forzoso bajo enormes trágalas y guetos impuestos por los franquistas más astutos o inteligentes, trágalas que llegan hasta hoy (ver juicios aberrantes del franquismo sin anular, guerrilleros antifranquistas sin reconocer su lucha contra el fascismo --caso único en Europa--, militares de la UMD sin rehabilitar plenamente, o el pueblo toledano al que en la guerra impuesta por el fascismo arrancaron su nombre, “Azaña”, y 73 años después continúa con el del Regimiento franquista que lo tomó a cuchillo. ¡Menuda reconciliación!).

La Constitución de 1.978 --que tiene partes francamente buenas, por ejemplo en “derechos fundamentales”, donde ha copiado bien a la alemana actual-- tuvo entre sus “padres” a personajes con las manos llenas de sangre de demócratas, así Fraga. Esto es, la Constitución formó parte de la “transacción” y del tupido velo para gatunamente legitimar los crímenes de lesa humanidad de la dictadura. Y consagró o culminó la “democracia otorgada”, la monarquía-por-la-gracia-de-Franco, y el Rey que al césar marroquí le vino en gana, sin siquiera tener derecho dinástico a ello, el Rey del “Movimiento Nacional”.

Todo lo cual blindaron desde el Artículo 1º (“el Estado español es una monarquía”), y luego en el 57 (Juan Carlos Rey, e ídem sus descendientes). Con la barbaridad añadida de situar “la Corona” en un Título por delante de las Cortes (Congreso y Senado), algo inédito en las Constituciones españolas, a la vez que la propia Constitución actual se llena la boca de decir que “la soberanía reside en el pueblo, del que emanan los poderes del Estado”, y que “las Cortes representan al pueblo español”. El pueblo español, en definitiva, queda por detrás de “la Corona”. Suena a Edad Media, o a Antiguo Régimen.

Por otra parte, el procedimiento de reforma de la Constitución, en lo que atañe al Rey, es complicadísimo (Art. 168), aunque desde un punto de vista técnico-jurídico sí sería posible llegar a la III República por esta vía del Art. 168. Pero muy difícilmente, debido a las mayorías requeridas en Congreso y Senado por dos veces (pues una vez aprobada la reforma por ambas Cámaras hay que disolver ambas, convocar nuevas Elecciones, y repetir la faena con las Cámaras nuevas). Y, además, será preciso también un referéndum que ratifique la reforma.

Hay otro eventual instrumento reformador, contemplado en el Art. 92 de la CE., el “referéndum consultivo” para “decisiones políticas de especial trascendencia”. Pero debe convocarlo el propio Rey, y, por otro lado, ya decimos, lo que resulte de este referéndum no es eficaz o “ejecutivo”, no obliga. Es una consulta no vinculante.


¿Cómo le explicarías a las nuevas generaciones de españoles lo que fue la Unión Militar Democrática?

-La “Unión Militar Democrática” fue una asociación clandestina de militares demócratas surgida en los últimos tiempos de Franco. La mayoría con el empleo o grado de capitán, aunque también, no pocos, comandantes. Y de algunas otras graduaciones, más minoritariamente. Unión, decimos, clandestina, ilegal, obviamente según las “leyes” de la dictadura.

El objetivo y razón de ser de los “úmedos” era informar y despertar las conciencias de otros compañeros militares sobre el papel espurio que llevaba cuatro décadas desempeñando el Ejército como puntal básico de un régimen antidemocrático, homicida y pisoteador de los derechos humanos. Y, desde otra perspectiva congruente, teníamos el propósito y finalidad de “mojar la pólvora” de los militares que pretendían que el franquismo continuara básicamente controlando España después de Franco, para lo cual estaban dispuestos a dar golpes de estado.

Una docena de miembros de la UMD (del grupo de Madrid) fueron detenidos y condenados a penas de prisión, en un juicio con ribetes de linchamiento. Y, aunque dé vergüenza decirlo, tal juicio acaeció cuatro meses ya muerto Franco y reinando su designado a dedo como sucesor, Juan Carlos. Quien también era Jefe supremo de las Fuerzas Armadas que despacharon aquella parodia de juicio. No detuvieron y condenaron a más “úmedos” para hacer creer a la ciudadanía española y a los observadores internacionales que la UMD no eran más que cuatro gatos localizados en Madrid. Sin embargo, el mayor núcleo estaba en Barcelona, y había grupos de UMD por todo el país, y por el norte de África y el Sahara.

¿Se puede ser, a la vez, militar y republicano? ¿Existen muchos tópicos reduccionistas sobre los militares, en relación a su actitud ante determinados cambios sociales o revolucionarios?

-Evidentemente se puede ser. Así sucede en la inmensa mayoría de países del mundo, desde EEUU, China, Alemania, Francia, Italia… a Uruguay, Argentina, Argelia o Sudáfrica. Un militar es un funcionario del Estado, el cual puede ser monárquico (muy pocos) o republicano (la gran mayoría).

En cuanto a la actitud de un militar ante los “cambios”, los uniformados tienden mayoritariamente a ser conservadores en cualquier país, lo mismo que los jueces, los médicos y, en general, las personas con una posición consolidada y un sueldo seguro. Aunque siempre ha habido un sector de militares progresistas. En mi reciente libro “Memoria irredenta del franquismo”, hay un anexo que es una conferencia mía en el Club de Amigos de la UNESCO de Madrid titulada “Militares progresistas en España: de Riego a la Unión Militar Democrática”; donde me ocupo de tal tema.



¿Qué te provoca Hugo Chávez, el presidente venezolano? ¿Conoces el grado de implicación decisiva de las Fuerzas Armadas en la Revolución Bolivariana?

-Lo de Hugo Chávez es un fenómeno político de enorme trascendencia y que implica un cambio de época y de paradigma en la posición, hasta ahora colonial, de toda Latinoamérica respecto al gran amo del Norte. Por eso, pese a sus defectos, representa una enorme esperanza.

Mas Chávez es un “caudillo”, y esto tiene sus inconvenientes, entre otros su sucesión. Sin olvidar el peligro de ensoberbecerse. Por otra parte, no hubiese podido realizar lo que está haciendo si no tuviera la enorme riqueza del petróleo. Pero el saldo de su larga presidencia es altamente positivo para los que siempre fueron olvidados, abusados, expoliados por una infame oligarquía económica y política.

Para muchos integrantes de las Fuerzas Armadas venezolanas --general, tradicionalmente cercanas al poder oligárquico-- el chavismo ha sido un shock, y Chávez ha tenido que refrenar a muchos mandos. Pero, al crear unas milicias politizadas y fidelísimas a él, constituye un contrapeso al poder “político” del Ejército. Y esto, en un país con insuficiente tradición y experiencia democrática, no es nada malo para los más pobres y preteridos.

¿Te estimula visitar Granada para charlar de republicanismo con jóvenes estudiantes?

-Granada, maravillosa ciudad que he visitado muchas veces. Trágicamente, mi vivencia de ella siempre lleva consigo la acordanza de unos militares asesinos de Federico (“Mataron a Federico/ cuando la luz asomaba./ El pelotón de verdugos/ no osó mirarle a la cara.”).

Hablar de República con los jóvenes es importante, porque éste nuestro es demasiadas veces el país de la confusión, de la Historia mentida y mal explicada. Hay que explicar a los jóvenes que la República dos veces llegó democráticamente y sin una gota de sangre, y dos veces fue fusilada por la España varada desde Trento, por la media España negra de que hablaba Machado. Hay que decirles que la República es un régimen político y moral superior a la monarquía. Y pedirles que se lean el Artículo 23.2 de la Constitución: todos los ciudadanos tienen derecho a acceder a todas las funciones y cargos públicos. ¡Qué gran violación de este importante precepto de la Constitución, y del principio de igualdad ante la ley (Art. 14 de la misma), el que la más importante función y cargo público del Estado se los queden en propiedad un señor y sus hijos y nietos!

En tu alto cometido de presidente a nivel estatal de nuestra asociación, ¿En qué debemos perseverar? ¿Qué debemos mejorar?

--Impulsar la “lucha ideológica”, para llegar a la gente y explicarles lo que dice José Luis Sampedro con la lucidez de sus 93 años: lo grave no es la maldad de los malos, sino el silencio de los buenos.

En esta perspectiva, informar por qué la República es un régimen más justo, digno y moral que retener el más alto puesto y función del Estado como propiedad de una familia.

Con otras palabras, explicar que “la familia real” se apropia de una parte de la Soberanía que corresponde al pueblo, a los ciudadanos/as.

--Referir a la gente que España se ha convertido en el último refugio de los Borbones, expulsados del trono de Francia hace 180 años, y del de las Dos Sicilias hace 150.

--Explicar que el movimiento republicano no es cosa “de rojos”, sino de todos los ciudadanos progresistas y liberales de diversos idearios o creencias; como lo fueron nuestras I y II Repúblicas. Sin dichos aportes, solidaridad, sinergia, será difícil contrarrestar el enorme poder que aún conserva el tardofranquismo reaccionario.

Denunciar que este tardofranquismo, todavía detentando posiciones de mucho poder político e ideológico, no ha querido una auténtica Reconciliación, no le interesaba un “abrazo de Vergara”. Por mala conciencia, por egoísmo, y por miedo a que España dejara de ser el único país de Europa con la más absoluta impunidad del fascismo. Sólo ha querido una “reconciliación del embudo”, sin reconocimiento alguno a la legitimidad de la II República.

Por tanto, es preciso llamar a una gran confluencia de los numerosos grupos e iniciativas republicanas actualmente en marcha por toda España.

--REGENERACIÓN: aquilatar, explicar esta palabra y concepto clave en nuestro quehacer y horizonte: República, igual a Regeneración.

Y República igual a superación de los lastres históricos tridentinos-inquisitoriales; los del caciquismo que llega inverecundamente hasta hoy mismo (ver, verbigracia, red y urdimbre de Fabra en Castellón); los de una sucesión casi incesante de dictaduras y dictablandas; o los de una ideología militar, de parte de los militares, que todavía hoy echa las patas al aire (ver generales José Mena o Blas Piñar, coronel Navarro de los Paños, capitán González Calderón, o el manifiesto público de cien coroneles integristas en mi libro de este año sobre la memoria irredenta).

Y Regeneración/República igual a erradicación de la CORRUPCIÓN, que parece inmarcesible en nuestro país, porque viene de siempre, y llegó al paroxismo en la vesánica dictadura de Franco, dejando profunda impronta y crapuloso acostumbramiento que nos latrocina y abochorna cada día.

--Reforma de la Constitución, pactada forzadamente por los demócratas con los francofascistas tales que Fraga y Cisneros; como primer paso antes de una Constitución republicana, si no fuera posible ésta directamente.

El Estado español debe ser “federal”; igual que Alemania, Austria, Bélgica, Suiza, Rusia, USA, Canadá, México, Venezuela, Brasil, Argentina, Nigeria, Sudáfrica, la India, Australia, etcétera, que tienen motivos iguales o inferiores que España para el federalismo.

Acabar con la ficción del Senado tal como lo configura la Constitución actual. Prácticamente casi inútil, salvo como “agencia de colocación” de políticos con buen sueldo y otros gajes.

Cambiar la escasamente democrática Ley Electoral en vigor, con sus listas cerradas y bloqueadas, que consagran la obediencia estricta y subordinación del elegido a la cúpula de su partido, no a sus electores, so pena de no volver a ir en una lista electoral.

--República igual a Democracia, a una Democracia mejor (la democracia siempre es un horizonte hacia el que avanzar). España arrastra un gran déficit histórico de Democracia. Aún hoy, por ejemplo, tenemos un “rey soldado”, a la manera (en el fondo) de Alfonso XIII, por no decir de Franco; un Rey que es, demasiado, “un militar”. Esto no sucede en ningún país avanzado del mundo.

--Laicismo, separación nítida de Iglesia y Estado, demasiado en coyunda, lo que no sucede prácticamente en ningún país del mundo. Superación de un Concordato “constantinista” (por el emperador Constantino, siglo IV).

--Plena rehabilitación de los últimos soldados de la República, nuestros guerrilleros antifascistas de los años cuarenta y cincuenta. Ídem de los Generales “leales” Vicente Rojo, Escobar, Aranguren, Núñez de Prado, Romerales, Batet, Caridad Pita, Salcedo, Campíns, Azarola... como del gran coronel Joaquín Pérez-Salas, de Virgilio Leret, de Burillo, Álvarez-Buylla, De la Puente Bahamonde, y tantos más abyectamente fusilados. Y de Lluís Companys, Peiró, Zugazagoitia, los Rectores Peset Aleixandre y Leopoldo Alas, etc, etc.

--Finalmente, o lo primero: España no tendrá un régimen legítimo, estará en interinidad, hasta que no se dé un referéndum monarquía/República.


¿Cual es tu visión de la Tercera República Española?

-La III República significará la tercera regeneración democrática. Y significará la devolución de una parte de la soberanía o señorío político --que retiene una familia apellidada Borbón-- a los ciudadanos. Pues, residiendo la soberanía primigenia en el pueblo, en sus mujeres y hombres, sucede aquí como con la dignidad o la virginidad, que sólo se pueden tener enteras.

La III República significará también superar, al fin, el atraso del rancio pensamiento nacional-católico que sepultó tantas esperanzas. Que prevalece, al fin, el pensamiento liberal-popular, liberal-republicano. Que los que siempre se han creído amos únicos de la historia de España, los eternos inquisidores, ya no podrán más considerar a España, como escribiera Araquistáin, “tierra de conquista”.

Amamos la República porque la necesitamos. Como se ama a una mujer o un hombre, como se ama a la primavera, como se ama al amor. Y sentimos que todo el edificio político de la “transición” quedará en farsa mientras no haya un referéndum monarquía/república. Hasta ese momento, España está y seguirá estando en interinidad. Interinidad política, moral y jurídica.



Posdata: El amigo y compañero Pitarch también aprovechará su paso por la ciudad de los cármenes para presentar su último ensayo político, "Memoria irredenta del franquismo. La reconciliación del embudo", publicado por Flor del Viento, cuya contraportada dice así:


La automitificada “transición” fue en verdad “transacción”, bajo horcas caudinas o coacción de los franquistas pactantes con los demócratas (y, si no, no había democracia, partidos, elecciones libres). Tal semichantaje, con su lote de guetos y trágalas, habían de configurar a España como el único país de Europa, casi del mundo, con absoluta impunidad del fascismo. Nadie tendría responsabilidad por el mayor magnicidio de la historia celtíbera, el fusilamiento de la II República, ni por los crímenes y latrocinios de la dictadura, realizados por los socios y herederos españoles de Hitler y Mussolini. Y todo ese tinglado político incluía un monarca designado digitalmente por Franco, bajo curatela del Ejército del caudillo, ejército síndico del “atado y bien atado”.

Algunos de estos polvos mantienen hasta hoy sus lodos, somos el solo país europeo que no ha reconocido cabalmente a los “resistentes” o combatientes antifascistas, aquellos últimos soldados de la República que no se rindieron en 1.939, ejerciendo el sagrado derecho de resistencia armada a la tiranía. Tampoco se atreve nuestra democracia a testimoniar pleno agradecimiento a los militares que, desde la UMD, pidieron el fin de la dictadura y se jugaron todo para quemar la pólvora golpista a sus compañeros más agrestes, dispuestos a impedir que llegase la democracia, y, si llegaba, a masacrarla, igual que habían hecho con la República.

Así, la democracia de que tanto alardeamos ha mantenido, treinta años rigiendo la Constitución, a más de cien mil españoles asesinados ferozmente y enterrados sin nombre por zanjas, pozos y barrancos, y aún no osa anular los aberrantes juicios sumarísimos del franquismo. Ni siquiera conocemos todo lo que pasó el 23-F, ni cuánto sabía de ello el rey. Y, mientras el hospital de la Seguridad Social de Burgos lleva el nombre de Yagüe, y Franco cabalga en la capitanía general de Valencia, con su escudo fascista presidiendo la puerta principal, no hay una calle ni costanilla en Valencia a nombre del valenciano General Vicente Rojo, ni han devuelto al pueblo toledano “Azaña” su nombre de siglos que le robaron en 1.936 sustituyéndolo por el del regimiento que lo “conquistó” para Franco. ¿A esto llaman “reconciliación”? ¿A este seguir pagando hipotecas que impuso el franquismo? ¿Hasta cuándo?



domingo 1 de noviembre de 2009

José Luis Pitarch fue elegido Presidente de Unidad Cívica por la República


UCR
El 17 de octubre en una Asamblea Federal Extraordinaria en Madrid resultó elegido como nuevo Presidente de la organización republicana.

Unidad Cívica por la República celebró el 17 de octubre una Asamblea Federal Extraordinaria en Madrid, en la cual resultó elegido Presidente de dicha Asociación Federal José Luis Pitarch, Profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia, y Premio Derechos Humanos y Constitución de la Asociación Pro Derechos Humanos de España, quien era hasta ahora Vicepresidente de la misma.

José Luis Pitarch ha sido los últimos cinco años representante en la Comunidad Valenciana de UCR, a la cual se incorporó a raíz del encuentro de republicanos españoles en París el 24 de agosto de 2.004, con ocasión de conmemorar —por invitación del Alcalde Bertrand Delanoë— el 60º Aniversario de la Liberación de esa capital del yugo nazi por la División Leclerc, en cabeza de la cual entraron combatientes españoles republicanos, que hicieron preso al General Von Choltitz, Comandante del Gran París.

UCR es una de las organizaciones republicanas más importantes en España y tiene como objetivo la la lucha por la III República para superar la transición de la dictadura reconvertida en monarquía. Impulsando para ello, el respeto a las libertades colectivas fundamentadas en el derecho de autodeterminación y el principio de subsidiariedad, sin los cuales a ojos de UCR, las libertades individuales se ven reducidas y limitadas por legislaciones a favor de la oligarquía.

Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

El PSOE rectifica: Juan Negrín y Julia Álvarez vuelven a sus filas





LA emoción y los nervios se vivían por igual el pasado 24 de octubre en lo que los socialistas denominan la planta noble de la sede socialista de Ferraz. Quienes allí esperaban sabían de la importancia simbólica del momento, la reintegración de 36 militantes a las filas del PSOE. No era sólo devolver un carnet de una militancia arrebatada en 1946 como consecuencia de los cismas fratricidas del PSOE de postguerra, era, como destacó el responsable de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra, "rectificar un error y asumir una injusticia" que había dejado marginada de la memoria socialista y de la historia a 36 personas durante 63 años que dejaron su vida luchando por un ideal y que habían sido desbancados por las luchas intestinas propiciadas por Indalecio Prieto.

Entre ellas se encontraba la navarra Julia Álvarez Resano, primera mujer en la historia española en ser gobernadora civil, cuyo olvido fue tal que en 1982 el PSOE de Felipe González se lanzó a anunciar que Rosa de Lima Manzano era la primera mujer gobernadora. No sólo no se acordaron de Álvarez Resano, tampoco de Carmen Caamaño, posterior a ella y que ocupó ese cargo en los últimos días de la Guerra Civil.


Entre todos los familiares que esperaban la llegada de Alfonso Guerra y de la secretaria general Leire Pajín se mascullaba una pregunta interior que acabó saliendo al exterior. El PSOE los readmitía, sí, pero "¿querrían estos 36 militantes, encabezados por su cabeza más visible el catedrático Juan Negrín, reintegrarse en el PSOE?" La duda era más que evidente. Después de 63 años, la nieta del que fuera último presidente del gobierno de la Segunda República, Carmen Negrín, tenía sus dudas y en el discurso preparado, pero que cambió a última hora, recordaba que "hasta hace muy poco el único retrato de presidente socialista que no estaba en el número 70 de Ferraz era el de mi abuelo".

Las heridas se cierran, pero no es demasiado lo que ha hecho el PSOE por sus militantes fusilados extraviados y por los exiliados que no siguieron al grupo mayoritario de Prieto. Pese a que Pajín anunció el 24 de octubre pasado que "seguiremos apoyando a quienes quieren rescatar la verdad y buscar en las cunetas a quienes fueron fusilados injustamente", no parece que esta formación haya dado muchos pasos en España, y menos en Navarra, en esta dirección, pese a que son sus militantes.

La recuperación de estos 36 personas se ha gestado gracias a una apuesta de los socialistas canarios que aprobada en 2008.

MIRADA ATRÁS

Historia de una expulsión

El 23 de abril de 1946 el periódico El Socialista anunciaba la expulsión de los 36 militantes a quienes se les acusaba de haberse vendido al comunismo, al tratar de mantener en el exilio la unión de la República, y añadía, a modo de epitafio, que "nosotros no tenemos ninguna relación con esos ex compañeros, a quienes consideramos como tránsfugas. Esperamos que cuando vuelvan a España no podrán seguir exhibiendo el carnet del partido: o porque no intenten volver a nuestras filas o porque se les expulse públicamente".

En la exposición de motivos de los socialistas canarios se señalaba que "la dirección del PSOE tomó la dirección de separar o expulsar a 36 militantes, entre ellos el jefe del Gobierno de la II República, ministros, diputados nacionales y militantes destacados, decisión fundada en cuestionables y equívocas causas relacionadas con posicionamientos políticos y disciplina de afiliados".

Todos los expulsados, y entre ellos la villafranquesa Julia Álvarez (1903-1948), eran acérrimos defensores de Juan Negrín y, como tales, su destino histórico siguió los pasos del político canario: El descrédito y el olvido, propiciado tanto por la derecha como por sus ex compañeros. El enfrentamiento entre negrinistas y prietistas partía de muchos años atrás, de los últimos días de la Guerra Civil. A finales de marzo, el coronel Casado dio un golpe de Estado a la República en el Madrid sitiado y lo entregó haciendo caso omiso de las órdenes de Negrín, presidente del Gobierno. A partir de ese momento Negrín fue completamente marginado en el PSOE, al que acusaban de "haberse vendido a Stalin" y eso haber propiciado el final de la guerra por la falta de apoyo de otras potencias. Han tenido que pasar 60 años para que los historiadores anulen esta teoría.

La maestra y abogada navarra seguía ejerciendo sus funciones en como diputada en el exilio. Así, el 26 de julio de 1939 vio cómo todo su partido (menos Ramón Lamoneda) votaba en contra de Negrín que pedía a Indalecio Prieto que devolviera 160 maletas y dos baúles repletos de joyas y otros bienes (que se estimaba tenían un valor de 40 millones de dólares de la época) de los que se había apoderado en México (en el yate Vita) y que pertenecían al patrimonio nacional de la Segunda República. Prieto negaba a Negrín su representatividad y quería entregar el dinero a la Diputación Permanente del Congreso en el exilio (unos 20 miembros entre los que estaba Álvarez) porque se sentía "en libertad de proclamar en público mi discrepancia con Negrín, para quedar desligado de una política que agigantó siniestramente las proporciones del desastre y amenaza hundirnos a todos en la ignominia". Era el 12 de abril de 1939.

El cisma fue creciendo y un Negrín destituido fue relevado por Giral. Ante la falta de fondos para ayudar a los exiliados (había desaparecido para este sector del partido el dinero de la República) Julia Álvarez que coordinaba esta comisión se vio relegada de la política y centró sus esfuerzos en la lucha contra los nazis (vivía en Toulousse) y en la creación de una unidad de acción con el PCE (tratando de recuperar el Frente Popular de 1936). Los prietistas veían en estos intentos más la creación de un "frente comunista" que una "unidad nacional". En ese ambiente se preparó, el 24 de septiembre de 1944, el I Congreso del PSOE en el exilio para el que se hizo un llamamiento a la reagrupación de todos los que tenían un sentimiento anticomunista. Al congreso asistieron delegaciones de 35 departamentos franceses que suponía la presencia de 500 delegados que representaban a más de 5.000 afiliados residentes en Francia, sin embargo, a importantes militantes como Julia Álvarez, Ramón Lamoneda o Negrín se les prohibió la entrada al congreso e incluso se les expulsó sin escucharles.

El cisma se había consumado y sólo había que esperar que el sector vencedor, el de Indalecio Prieto, consumara la ruptura. El 23 de abril de 1946 El Socialista (dirigido hasta 1945 por Julia Álvarez) anunció lo evidente, la expulsión de quienes aún defendían la legitimidad del gobierno de Juan Negrín.

El pasado 24 de octubre, mientras todos los familiares repasaban esos cinco años de historia una y otra vez en sus mentes, a la espera de la llegada de los altos cargos del PSOE actual, la respuesta a la duda que se les había planteado se hizo evidente, "en el fondo da igual si lo hubieran querido recibir o no, lo importante para nosotros es que, al menos hoy, se habla de ellos, se recupera su memoria histórica y se eliminan tantas mentiras".


Fermin Pérez Nievas en
Diario de Noticias del día 2